viernes, enero 01, 2016

LECTURAS DEL DOMINGO 10 DE ENERO DEL 2016.

PRIMERA LECTURA. Isaías 42;1-4,6-7.

Dios presenta a su siervo (Is 49; 50; 53; Mt 12,18-21).

1Mirad a mi siervo, a quien sostengo;
mi elegido, a quien prefiero.
Sobre él he puesto mi espíritu,
para que promueva el derecho en las naciones.
2No gritará, no clamará, no voceará por las calles.
3La caña cascada no la quebrará,
el pábilo vacilante no lo apagará.
Promoverá fielmente el derecho,
4no vacilará ni se quebrará, hasta implantar
el derecho en la tierra,
y su ley que esperan las islas.
6Yo, el Señor, te he llamado para la justicia,
te he tomado de la mano, te he formado
y te he hecho alianza de un pueblo,
luz de las naciones.
7Para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la prisión
y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas;
 
Explicación.

42,1-4. El oficio se recibe por elección y por el don del espíritu: el elegido es mediador carismático. Su empresa es implantar el derecho, según la voluntad de Dios. Realizará la empresa no con las armas y por la fuerza, sino con un nuevo estilo: mansedumbre con lo débil y vacilante (como Moisés, según Nm 12,3), pero firmeza y tenacidad en aguantar y cumplir. El ámbito es universal: el reino de la justicia es lo que oscuramente esperan los pueblos desconocidos. Citado en Mt 3,17 y Mc 1,11.

42,6. La expresión hebrea podría traducirse por "con justicia, legítimamente". Prefiero el sentido de finalidad. Hacia dentro, el enviado será "alianza", aglutinante del pueblo y mediador de la alianza con Dios (cfr. 2 Sm 5,3). Para los paganos será luz nueva (cfr. 2,5 y Lc 2,32).

42,7. Con valor simbólico: "abre los ojos" a los que estaban encarcelados en las tinieblas (cfr. Sab 17,2).
  
SALMO. 29;1-4,9-10.

1 Hijos de Dios, aclamad al Señor
aclamad la gloria y el poder del Señor,
2 aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
3 La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria ha tronado,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
4 La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica,

9 La voz del Señor retuerce los robles,
abre claros en las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
10 El Señor se sienta sobre el diluvio,
está sentado el Señor como rey eterno.


Explicación.

29,1-2 Toda la corte celeste, en el templo del cielo, o con vestiduras litúrgicas, rendirá homenaje a Yhwh.

29,3 Véanse Sal 18,14; Job 37,4s.

29,4 Véase Sal 68,34.


29,9 Corrijo el texto hebreo, para quedarme en el reino vegetal. El original dice "hace partir las ciervas", las hace abortar de terror. El templo puee ser el terrestre, donde se reúne el pueblo, o el celeste, done rinden homenaje los seres divinos. Un grito unísono responde a la "voz" séptuple del Señor.

29,10-11 Tras la tormenta sobreviene la paz. En la tremenda sacudida de la naturaleza, ancha y contagiosa, el Señor está tranquilamente sentado, por encima de las aguas. Ese Señor tiene un pueblo a quien otorgar el poder y bendice con la paz.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Mt 8,23-27 nos muestra a Jesús señor de la tempestad. Mt 27,45s.50s describe la muerte de Jesús como teofanía: tinieblas, temblor de tierra, una gran voz. Una reminiscencia de los siete truenos se lee en Ap 10,2s. Autores antiguos aplican el salmo a la venida del Espíritu Santo y lo desmenuzan ingeniosamente.
 
 
SEGUNDA LECTURA. Hch 10,34-38.

34 Pedro tomó la palabra y dijo:
          - Realmente, voy comprendiendo que Dios ni discrimina a nadie,
35 sino que acepta al que lo respeta y obra rectamente, sea de la nación que sea.
36 Él envió su mensaje a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesús el Mesías, que es Señor de todos.
37 Vosotros conocéis muy bien el hecho acaecido en todo el país judío, empezando por Galilea después de que Juan predicó el bautismo,
38 el hecho de Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando todos los sojuzgados por el diablo, porque Dios estaba con él.

Explicación.
 
Pedro lo invita a levantarse de su postración y a participar de la vida de la comunidad (34: la expresión griega es ambigua: ·Hazte la cama/reclínate a la mesa"). El desbloqueo de la comunidad produce sus frutos (35). Hay una serie de rasgos comunes y de contraste entr esta escena y la del paralítico del Ev. (Lc 5,17-26).

                La segunda escena tiene como protagonista un personaje femenino, también representativo ("cierta discípula"), Tabita, que traducido significa Gacela, exponente de la vitalidad y agilidad que otrora tenía aquella comunidad (36). Las obras de beneficencia propias de la religiosidad judía no han bastado para evitar su muerte; la sala de reuniones de la comunidad se ha convertido en un velatorio (37). Una delegación de la comunidad suplica insistentemente a Pedro que intervenga en sus asuntos internos (38).

EVANGELIO. Lc 3; 15-16, 21-22

15 Mientras el pueblo aguardaba y todos se preguntaban para sus adentros si acaso Juan era el Mesías,
16 declaró Juan dirigiéndose a todos:
-Yo os bautizo con agua, pero llega el que es más fuerte que yo, y yo no soy quién para desatarle la correa de las sandalias. Él os va a bautizar con Espíritu Santo y fuego.

21 Después de bautizarse el pueblo entero, y mientras oraba Jesús después de su bautismo, se abrió el cielo,
22 bajó sobre él el Espíritu Santo en forma visible, como de paloma, y hubo una voz del cielo:
-Hijo mío eres tú, yo hoy te he engendrado.


Explicación.

Pregunta popular sobre el papel de Juan (15). El pueblo, término técnico en Lc para designar a Israel, comprende la multitud y los recaudadores 8cf. 7,29). El bautismo de agua no es el definitivo (16). 
Serie de acontecimientos imposibles de fijar cronológicamente (cf. 3,1-2) que terminan con la presentación de Jesús en su plena madurez (treinta años), dispuesto a comenzar su actividad. El pueblo entero (21: no los dirigentes, cf. 7,29), respuesta unánime a Juan. El bautismo de Jesús no es señal de enmienda (3,3), por eso Lc lo separa del pueblo; es símbolo de su compromiso hasta dar la vida para llevar a cabo su misión (12,50).

Mientras oraba, mientras Jesús pedía al Padre la fuerza para llevarlo a cabo, se suceden una serie de acontecimientos destinados a describir la experiencia que ha tenido Jesús en su unción mesiánica. Cielo abierto: comunicación definitiva y permanente con Dios; Espíritu: unción del rey mesiánico (Is 11,1-5), del Servidor de Dios con misión universal (Is 42,1-7), del profeta Mesías (Is 61,1-4). La forma de paloma, alusión al Espíritu creador (Gn 1,2): la creación culmina en Jesús (el Hijo del hombre = el Hombre). El texto de la comunicación celeste varía según los mss. La que figura en la mayoría de las traducciones: "Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto", es igual a la de Mc; seguimos la que tienen algunos mss. y muchos escritores eclesiásticos, inspirada en el Sal 2,7 (Hch 13,33). Diferencia en la investidura de Juan y Jesús: Juan recibe un mensaje divino (profeta); Jesús, la plenitud del Espíritu (Hijo).

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