viernes, mayo 01, 2015

LECTURAS DEL SÁBADO 30 DE MAYO DEL 2015.

PRIMERA LECTURA. Eclesiático 51,12-20.

12me salvó de todo mal, me puso a salvo del peligro.
Por eso doy gracias y alabo
y bendigo el nombre del Señor:
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al Dios de la alabanza,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al guardián de Israel,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al creador del universo,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al redentor de Israel,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al que reúne los dispersos de Israel,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al que reconstruye su ciudad y santuario,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al que hace rebrotar el poder de la casa de David,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al que escoge un sacerdote entre los sadoquitas,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al Escudo de Abrahán,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias a la Roca de Isaac,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al Paladín de Jacob,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al que escoge a Sión,
porque es eterna su misericordia;
dad gracias al Rey de reyes,
porque es eterna su misericordia;
acrece el poder de su pueblo, alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido. Aleluya.
Poema alfabético a la Sabiduría
(Eclo 6,18-31)
13Siendo joven, antes de extravianne, la busqué.
14Vino hasta mí tan bella,
que hasta lo último la procuraré.
15Cuando cae la flor, las uvas
al madurar alegran el corazón.
Pisé un camino llano,
porque desde joven la traté;
16presté oído un poco
y adquirí mucho saber.
17Ella fue mi nodriza:
a mi maestra entregaré mi honor.
18Me propuse gozar,
ansioso de placer, y no cederé;
19la deseé ardientemente
y no me retiraré;
la deseé arduamente
y no descansaré en sus alturas;
mi mano abrió sus puertas:
contemplaré sus secretos.
20Me limpié las palmas ...
 
           Con sus consejos adquirí prudencia
           y no la abandonaré; 


Explicación.

51,12 Al terminar su oración personal, el autor se vuelve a la asamblea, según costumbre tradicional. Recita un salmo litúrgico litánico, como el 136, cambiando las invocaciones. El primer verso era clásico en la liturgia: p. e. Sal 118; 136.
Primera estrofa: alternan títulos universales de Dios y títulos históricos referidos a Israel. Segunda estrofa: temas escatológicos: vuelta de los dispersos, reconstrucción de ciudad y templo, restauración de la dinastía Davídica y del sacerdocio sadoquita. Tercera estrofa: títulos divinos referidos a los patriarcas, y de nuevo el centro religioso.
            Final: "rey de reyes" es la forma antigua de "emperador", el autor se complace en el   superlativo; los últimos versos son cita del final de Sal 148. 

51,13-15 Varios de estos verbos se emplean en los salmos con Dios como complemento, con la ley, en el Deuteronomio. La única imagen recuerda el gran himno que recogido en el cap. 24.

51,16-19 En contraste lo poco del trabajo y lo mucho del resultado. El que le enseñó es Dios, según Eclo 39,6-9. También se aplican a Dios "seguirlo, pegarse a él". "No me avergonzaré" o "no fracasaré", expresión de confianza en Dios.

          51,20-22 Vuelve la imagen del fruto, y se oye una alusión al templo donde el hombre contempla a Dios. "Prudencia" es la tercera forma sapiencial, después de "sabiduría", 14, y "doctrina", 16. El verso numero catorce del poema concluye con acción de gracias.

SALMO. 19,8-11.

8 La ley del Señor es perfecta:
devuelve el respiro;
el precepto del Señor es fiable:
instruye al ignorante;
9 los mandatos del Señor son rectos:
alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida:
da luz a los ojos;
10 el respeto del Señor es puro:
dura para siempre;
los mandamientos del Señor son genuinos;
justos sin excepción;
11 son más valiosos que el oro,
que el metal más fino;
son más dulces que la miel
que destila un panal.


Explicación.

19,8-11 Tercera sección. Sin transición ni introducción entre un tema nuevo. Entra la ley abriendo paso a seis sentencias de una regularidad exasperante, como materializando en lenguaje el orden que intenta establecer. Sólo sies: falta una para la perfección.
Los predicados son en gran parte corpóreos: respiración, corazón, ojos; es límpida y pura, es estable y ofrece apoyo. Es razonable, no teme dar razones y así educa al inexperto sin dejarlo en su ignorancia. Es lúcida, no exige obediencia ciega, sino que ilumina los ojos. Da alegría interna, no es carga insoportable.
El último verso propone dos coparaciones: oro, símbolo y medida de valor; miel, manjar el más sabroso (Prov 16,24). El autor piensa en el contenido más que en la formalidad de la ley.

 TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Rom 10,18 aplica el v.4 a la predicación del evangelio. El cristiano contempla la creación restaurada en Cristo. Los antiguos explotaron el símbolo del sol como esposo; su salida del tálamo de María en el nacimiento, su carrera "desde el Padre hasta el Padre"; su calor es el Espíritu. La reflexión sobre ley y gracia anticipa la enseñanza de Pablo.

EVANGELIO. Marcos 11,27-33.

(Mt 21,23-27; Lc 20,1-8)


27Llegaron de nuevo a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los letrados y los senadores 28y le preguntaron:
-¿Con qué autoridad actúas así?, o sea, ¿quién te ha dado la autoridad para actuar así?
29Jesús les contestó:
-Os vaya hacer una pregunta; contestádmela y os diré con qué autoridad actúo así. 30El bautismo aquel de Juan, ¿era cosa de Dios o cosa humana? Contestadme.
31 Ellos razonaban, diciéndose unos a otros:
-Si decimos «de Dios», dirá: «Y, entonces, ¿por qué no le creísteis ?»; 32pero si decimos «cosa humana» ... (Tenían miedo del pueblo, porque todo el mundo pensaba que Juan había sido realmente un profeta.) 33Y respondieron a Jesús:
-No lo sabemos.
Jesús les replicó:
-Pues tampoco yo os digo con qué autoridad actúo así. 
Explicación.
(11,27-33): Los dirigentes (las tres categorías que componían el Consejo, cf. 8,31) piden a Jesús credenciales que justifiquen su actuación; quieren llevarlo al terreno jurídico (27-28). Jesús les pide una opinión sobre la actividad de Juan Bautista, que tampoco tenía credenciales jurídicas (29-31). Miedo de los dirigentes, inseguridad del poder. Se inhiben. Jesús no responde a la mala fe (32-33). 

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