Mostrando entradas con la etiqueta 16-21.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 16-21.. Mostrar todas las entradas

domingo, abril 01, 2012

Sábado 21 de abril del 2012. Jn 6,16-21.

16. Al anochecer bajaron sus discípulos al mar,
17. se montaron en una barca y se dirigieron a Cafarnaún. (Los había cogido la tiniebla y aún no se había reunido con ellos Jesús;
18. además, el mar, por un fuerte viento que soplaba, estaba picado.)
19. Habían ya remado unos cinco o seis kilómetros cuando percibieron a Jesús que, andando sobre el mar, se acercaba a la barca, y les entró medio;
20. pero él les dijo:
-Soy yo, no tengáis miedo.
21. Al querer ellos recogerlo en la barca, inmediatamente se encontró la barca en la tierra adonde iban.


EXPLICACIÓN

Ante la negativa de Jesús a ser hecho rey, los discípulos desertan de él; la tiniebla, la ideología del poder, propia del sistema opresor, cuyos falsos valores profesan (16-17). Jesús no los abandona (amor leal) (19); andar sobre el mar, manifestación de la divinidad de Jesús (Job 9,8; 38,16). Sienten miedo porque aún no comprenden su amor. Yo soy: el Mesías, el Hombre-Dios. En cuanto intentan recogerlo en la barca (21), ésta se encuentra en terreno firme: al aceptar a Jesús llegan a la tierra adonde él pretendía llevarlos con su éxodo.
SÍNTESIS.
El acaparamiento de los bienes creados, el sentido de propiedad privada, crea la necesidad. Frente a la sociedad injusta, que provoca la miseria, propone Jesús su alternativa: la abundancia se consigue rompiendo con el egoísmo acaparador y compartiendo lo que se tiene. El amor, expresado en el compartir generoso, hace crecer a los hombres, devolviéndoles su dignidad y su independencia. Esto es labor de todos, hay que continuar la generosidad indefinidamente. La dificultad está en que muchos no quieren asumir su parte de responsabilidad en la tarea común. Prefieren una figura de poder que les asegure la vida. La solución a la injusticia, sin embargo, no se encuentra en el poder de uno que mande, sino en el amor de todos.

Miércoles 18 de abril del 2012. Jn 3,16-21.

16. Porque así demostró Dios su amor al mundo, llegando a dar a su Hijo único, para que todo el que le presta su adhesión tenga vida definitiva y ninguno perezca.
17. Porque no envió Dios el Hijo al mundo para que dé sentencia contra el mundo sino para que el mundo por él se salve.
18. El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia: el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia, por su negativa a prestarle adhesión en su calidad de Hijo único de Dios.
19. Ahora bien, ésta es la sentencia: que la luz ha venido al mundo y los hombres han preferido las tinieblas a la luz, porque su modo de obrar era perverso.
20. Todo el que obra con bajeza, odia la luz y no se acerca a la luz, para que no se le eche en cara su modo de obrar.
21. En cambio, el que practica la lealtad se acerca a la luz, y así se manifiesta su modo de obrar, realizado en unión con Dios.


EXPLICACIÓN.

El hombre levantado en alto (doble sentido: cruz y exaltación), señal visible, fuente de vida que libra de la muerte. Dios es puro amor, pretende sólo salvar, comunicar una vida que supera la muerte (16-17). Ausencia de juicio; es la opción del hombre la que determina su suerte.
La ley era norma de conducta. Ahora lo es el Hombre levantado en alto, el que expresa su amor hasta el fin. Él es la luz que penetra en la tiniebla y distingue actitudes (19). Su figura descubre la opción profunda del hombre; éste puede aceptar la luz/vida o rechazarla. El que opta por la vida/amor tendrá vida para siempre; el que opta contra la vida/amor elige la muerte. Su modo de obrar era perverso, el de los causantes de muerte, los opresores; odia la luz, no puede soportar su denuncia (1,5; 11,53; 12,10; 19,15). No son doctrinas las que separan de Dios, sino conductas (20: su modo de obrar). La lealtad (21) manifiesta el amor; los que han estado a favor de la vida se acercan a Jesús.
Síntesis: El hombre no puede obtener plenitud y vida por la observancia de una ley, sino por la capacidad de amar, que completa su ser. Sólo con hombres dispuestos a amar hasta el fin puede construirse la sociedad verdaderamente humana. Son hombres libres que rompen con el pasado para empezar de nuevo, no ya encerrados en una tradición nacionalidad o cultura. Su vida será la práctica del amor, la entrega de sí mismos, con la universalidad con que Dios ama a la humanidad entera. Una sociedad basada sobre la Ley, no sobre el amor, es siempre opresora e injusta.

domingo, enero 01, 2012

Domingo 1 de enero del 2012. Lc 2,16-21.

16 Fueron a toda prisa y encontraron a María y a Jesús y al niño recostado en el pesebre.
17 Al verlo, les comunicaron las palabras que les habían dicho acerca de aquel niño.
18 Todos los que lo oyeron quedaron sorprendidos de lo que decían los pastores.
19 María, por su parte, conservaba el recuerdo de todo esto, meditándolo en su interior.
20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído; tal y como les habían dicho.
21 Al cumplirse los ocho días, cuando tocaba circuncidar al niño, le pusieron de nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.


Explicación.
La paz mesiánica llegará a los hombres que se abren a la acción de Dios; no hay paz para los malvados (Is 57,21). Los pastores transmiten la buena noticia (17). Reacción de la gente, sorpresa (18). Reacción de María, reflexión (19): el salvador no ha nacido como correspondía a sus títulos (1,32). El hecho de conservar la memoria de estos hechos (en su interior) posibilitará un día su comprensión.
Circuncisión (21): integración en el pueblo y religión judía; quieren hacer hijo de Abrahán al que es Hijo del Altísimo, Hijo de Dios (1,32-35). Nombre: Jesús = Dios salva, después que el ángel ha anunciado su calidad de salvador (2,11).