miércoles, agosto 01, 2012

SÁBADO 25 DE AGOSTO DEL 2012.


EZEQUIEL 43,1-7.

Vuelve la gloria (Éx 40,34s; 1 Re 8,10s; 10,19; 11,23)

1Me condujo a la puerta oriental: 2vi la gloria de Dios de Israel que venía de oriente, con estruendo de aguas caudalosas; la tierra reflejó su gloria. 3La visión que tuve era [como la visión que había contemplado cuando vino a destruir la ciudad] como la visión que había contemplado a orillas del río Quebar. Y caí rostro en tierra. 4La gloria del Señor entró en el templo por la puerta oriental. 5Entonces me arrebató el espíritu y me llevó al atrio interior. La gloria del Señor llenaba el templo.
6Entonces oí a uno que me hablaba desde el templo –el hombre seguía a mi lado-, 7y me decía: -Hijo de Adán, éste es el sitio de mi trono,
el sitio de las plantas de mis pies,
donde voy a residir para siempre
en medio de los hijos de Israel.
La casa de Israel y sus monarcas
ya no profanarán mi nombre santo
con sus fornicaciones
ni con los cadáveres de sus reyes difuntos.

EXPLICACIÓN.

43,1-11. Llega el momento culminante: a la visión trágica de los cap. 8-11 responde, a unos veinte años de distancia, esta visión de esperanza. La Gloria del Señor retorna al lugar de donde partió. Ello no significa volver al pasado como si nada hubiera ocurrido; se trata de un nuevo comienzo que brota de la experiencia del doble fracaso: fracaso del pecado, “las abominaciones que perpetraron”, fracaso del castigo, “los consumió mi ira”. Una promesa del Señor inaugura la nuera era “para siempre”; el anuncio de la obediencia del pueblo la contempla. ha precedido el don del espíritu del capítulo 36.

43,2. Rápidamente se desanda el camino de 11,23 y 10,19. La Gloria llega desde oriente, como un esplendor, y la primera respuesta es el reflejo de la tierra (comparar con Is 6).

43,3. Después le toca a Ezequiel ser el primer adorador humano, representando al pueblo, en un gesto profético (como Josué en Jos 5). No habla de humo ni de nube.

43,7. Trono pueden ser el arca, el templo, la ciudad (Jr 3,16s; 14,21; 17,12); el templo es también estrado (Sal 99,5; 132,7; Is 60,13). Ambos son atribuidos de realeza, porque el Señor será el rey de Israel..

SALMO 85 (84),9-14.

9Voy a escuchar lo que dice Dios:
el Señor propone* la paz
a su pueblo, a sus leales,
a los que recobran la esperanza.
10Ya se acerca su Salvación a sus fieles,
para que la Gloria habite en nuestra tierra.
11 Lealtad y Fidelidad se encuentran,
Justicia y Paz se besan;
12Fidelidad brota de la tierra,
Justicia se asoma desde el cielo.
13Pues el Señor dará la prosperidad
y nuestra tierra dará su cosecha.
14Justicia caminará delante de él
encaminando sus pasos.

EXPLICACIÓN.

 85,9 Alguien en la asamblea escucha y comunica el oráculo de respuesta (Sal 81.6c); sólo que Dios no toma la palabra en primera persona. Por eso, los versos 10-14 podrían ser comentario litúrgico. Es un mensaje "de paz": Dios los ha reconciliado. Se dirige a un pueblo que responde con su "lealtad" a la lealtad divina y con su "esperanza" a las promesas. "Recobran" o se convierten a la esperanza. * O: anuncia.

85,10-14 Es una escena de transfiguración poética. Definen el horizonte "cielo y tierra"; los personajes apenas se mueven; Justicia aparece tres veces. Compárese esta escena con la de Is 32,16s. ¿Son cualidades divinas o virtudes humanas? Divina es Gloria, y acción suya Salvación; las otras las posee ejemplarmente y se las comunica al hombre para su bienestar íntegro.

85,10 "Está cerca": véase Is 56,1. La Gloria vuelve a habitar en el templo: se ha de entender sobre el fondo de Ez 10 Y 43.

85,11 Por la ley del paralelismo, los dos verbos se predican de todos los sujetos.

85,12 Señala la dimensión vertical y cósmica de la escena. "Brotar" es imagen de ascendencia ilustre: léanse Is 45,8; 61,11, una cosecha de virtudes humanas.

85,13 La prosperidad abarca también el campo material: Sal 72,16. Dios, el dador, da "el bien", que en el caso presente es la lluvia; véase Is 55,10.

85,14 Ahí pudo terminar la escena, cuando sobreviene algo inesperado: el Señor se pone en camino, y por delante, abriéndole paso, avanza Justicia. El final es sorprendente: el Señor cuya Gloria reside en el templo sigue caminando por la historia. Otros corrigen y leen en el segundo hemistiquio paz o rectitud.

Trasposición cristiana.

No encuentro en el NT una escena tan sugestiva, pero encuentro dispersas todas las cualidades mencionadas. Véanse entre otros muchos Rom 14,17; Heb 5,9; Lc 2,30. Algunos Padres aplican el v. 13 al nacimiento del Mesías.

EVANGELIO DE MATEO 23,1-12.

1 Entonces Jesús, dirigiéndose a las multitudes y a sus discípulos, 
2 declaró:
                        - En la cátedra de Moisés han tomado asiento los letrados y los fariseos.
3 Por tanto, todo lo que os digan, hacedlo y cumplidlo..., pero no imitéis sus obras, porque ellos dicen, pero no hacen.
                         4 Lían fardos pesados y los cargan en las espaldas de los hombres, mientras ellos no quieren empujarlos ni con un dedo.
                         5 Todo lo hacen para llamar la atención de la gente: se ponen distintivos ostentosos y borlas grandes en el manto: 
6 les encantan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas,
7 que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame "Rabbí".
                         8 Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar ·Rabbí", pues vuestro maestro es uno solo y vosotros todos sois hermanos;
9 y no os llamaréis "padre" unos a otros en la tierra, pues vuestro Padre es uno solo, el del cielo;
10 tampoco dejaréis que os llamen "directores", porque vuestro director es uno solo, el Mesías.
11 El más grande de vosotros será servidor vuestro.
12 A quien se encumbra, lo abajarán, y a quien se abaja, lo encumbrarán.

EXPLICACIÓN.

 Mt quiere desengañar a los que piensan que la doctrina de letrados y fariseos es compatible con el cristianismo. En primer lugar denuncia la opresión que letrados y fariseos ejercen sobre el pueblo y su ansia de prestigio y poder (1-12). Los siete "ayes" (13-31) ponen en evidencia la hipocresía de ellos al proponer su doctrina. Sigue una breve invectiva (32s) y termina con una amenaza profética (34-36). Empieza dirigiéndose a la gente y a sus discípulos (1), para abrirles los ojos. Según Dt 18,15.18, habían de ser los profetas los sucesores de Moisés; su puesto lo han tomado los doctores y los observantes de la Ley (2): en vez de la voz de Dios, un código legal. Frase irónica (3): el segundo miembro neutraliza el primero, pues nadie hace caso de hipócritas. De hecho, Jesús ataca la doctrina misma de los letrados y fariseos (15,69.14; 16,12; 17,10-12; 23,13.15.16-22).


Fardos pesados, cf. 11,30: carga insoportable sin prestar ayuda alguna. No buscan el bien del hombre, sino dominar con la doctrina (4). Exhibicionismo de letrados y fariseos (5-7; cf. 6,1-18): se constituyen en casta privilegiada. Rabbí: "señor mío, monseñor". Insiste en la igualdad entre los discípulos (8): ningún rango o privilegio. Padre (9): título de los maestros, en cuanto transmisores de la tradición y modelos de conducta. Lo mismo que Jesús no tiene padre humano, tampoco los suyos han de reconocerlo en el sentido dicho. Único modelo, el Padre del cielo (5,48). Director o guía espiritual (10): sólo a Jesús hay que seguir. La verdadera grandeza (11). Dios juzga las actitudes humanas (12).

VIERNES 24 DE AGOSTO DEL 2012.


APOCALIPSIS 21,9-14.

9 Se acercó uno de los siete ángeles que tenían los siete cuencos llenos de las siete plagas últimas y me habló así: "Ven acá, voy a mostrarte a la novia, a la esposa del Cordero".
10 En visión profética me transportó a la cima de una montaña grande y alta y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo de junto a Dios.
11 radiante con la gloria de Dios. Brillaba como una piedra preciosísima parecida a jaspe claro como cristal.
12 Tenía una muralla grande y alta con doce puertas; en las puertas doce ángeles y en cada una grabado el nombre de una de las tribus de Israel;
13 tres puertas daban a oriente, tres puertas al norte, tres puertas al sur, tres puertas a occidente (Ez 48,31-35).
14 La muralla tenía doce basamentos con doce nombres grabados: los nombres de los doce apóstoles del Cordero.

EXPLICACIÓN.

Como en el caso de Babilonia, la gran prostituta (17,1), es uno de los ángeles ejecutores de las últimas plagas quien muestra la Esposa a Juan; este vínculo entre las dos escenas indica que la existencia de la nueva realidad exigía la desaparición de la antigua abominación (los siete cuencos) (9).

Visión de la nueva ciudad, en todo su esplendor (10-11). SU disposición no recuerda en nada la de la antigua Jerusalén. Juan se inspira en Ez 48,30-34. Doce puertas con los nombres de las tribus de Israel, cf. Ez 48,30s. Está abierta a los cuatro puntos cardinales, a todos los pueblos, une toda la historia, el antiguo Israel en su dimensión escatológica (doce tribus) y el nuevo Israel universal (doce apóstoles). Los doce ángeles en las puertas son el anuncio de la presencia divina en el interior de la ciudad (12-14).

SALMO 145 (144),10-13.17-18.

10Que te alaben, Señor, todas tus creaturas,
que tus leales te bendigan,
11que proclamen la gloria de tu reinado,
que cuenten tus hazañas,
12explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
13Tu reinado es un reinado eterno,
tu gobierno, de generación en generación.
17EI Señor es justo en todos sus caminos,
es leal con todas sus creaturas.
18Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. 

EXPLICACIÓN.

145,10 La alabanza de todas las criaturas es el tema del salmo 148. De ellas se destaca el grupo de los "leales" o vasallos.

145,11-13 Los versos centrales recogen el título inicial, "Rey mío" e insisten en él. El salmo no piensa en un rey terreno ni en un territorio nacional con su capital: acepta la situación que precede y sigue a la monarquía. En compensación, se coloca en un reino más glorioso: divino, universal y perpetuo. En este puesto falta el verso de la letra N. Las versiones antiguas suponen un texto semejante al v. 17: "El Señor es de fiar en todas sus palabras, es leal en todas sus acciones".

145,17 Et ámbito jurídico pertenece también a la realeza. Como soberano, es leal con sus criaturas porque, al hacerlas, se compromete con ellas.

145,18 Sobre el dios lejano y cercano véanse Sal 22,2-12; Is 55,6. Invocado se hace cercano; para la invocación ha revelado su nombre.

Trasposición cristiana.

Puesto en boca de Cristo y de la Iglesia, enriquece el sentido de los predicados que el Hijo tributa al Padre y la Iglesia dedica a su rey, Jesucristo.

EVANGELIO DE JUAN 1,45-51.

 45. Felipe fue a buscar a Natanael y le dijo:
- Al descrito por Moisés en la Ley, y por los Profetas, lo hemos encontrado: es Jesús, hijo de José, el de Nazaret.
46. Natanael le replicó:
- ¿De Nazaret puede salir algo bueno?
Felipe le contestó:
-Ven a verlo.
47. Jesús vio a Natanael, que se le acercaba, y comentó:
- Mirad un israelita de veras, en quien no hay falsedad.
48. Natanael le preguntó:
-¿De qué me conoces?
Jesús le contestó:
-Antes que te llamara Felipe, estando tú bajo la higuera, me fijé en ti.
49. Natanael le respondió:
- Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres rey de Israel.
50. Jesús le contestó:
-¿Es porque te he dicho que me fijé en ti debajo de la higuera por lo que crees? Pues cosas más grandes verás.
51. Y le dijo:
- Sí, os lo aseguro: Veréis el cielo quedar abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar por el Hombre.

EXPLICACIÓN.

45-51. Reacción entusiasta de Felipe. Describe a Jesús ante Natanael como la mera realización de lo predicho en el AT, sin darse cuenta de la novedad (45). Escepticismo de Natanael; la historia reciente le hace desconfiar de los mesianismos procedentes de Galilea. Felipe lo invita a tener contacto personal con Jesús (1,35) (46).


Jesús describe a Natanael como a modelo de israelita. La mención de la higuera alude a Os 9,10 (LXX): “Como racimo en el desierto encontré a Israel, como en breva en la higuera me fijé en sus padres”. El profeta describía la elección del pueblo; Natanael representa precisamente al Israel elegido que ha conservado la fidelidad a Dios; Jesús renueva la elección (47-48). Reacción entusiasta de Natanael: Rabbí: maestro fiel a la tradición (cf. V.45: Moisés en la Ley); Hijo de Dios: Mesías, el rey mesiánico (v.45: los profetas), interpretando como rey de Israel, el prometido sucesor de David (Sal 2,2.6s; 2 Sm 7.14; Sal 89,4s.27), que restauraría la grandeza del pueblo, no como en boca de Juan Bautista (1,33-34; el Hijo de Dios_ el portador del Espíritu).


La obra del Mesías no se limita a la elección de Israel (higuera). Primera declaración de Jesús sobre sí mismo. Alude a la visión de Jacob en Betel (Gn 28,11-27). Promesa (51: Veréis): la comunicación permanente con Dios en Jesús (el cielo quedar abierto). El Hombre (el portador del Espíritu): el proyecto salvador de Dios no se basa en la realeza davídica (49, de Natanael), sino en la plenitud humana (51). La promesa se realizará en la cruz, cuando vean al que traspasaron (19,37), en quien brilla la gloria/amor (cf. 19,34: sangre y agua).

JUEVES 23 DE AGOSTO DEL 2012.


I LECTURA. EZEQUIEL 36,23-28.

23Mostraré la santidad de mi nombre ilustre profanado entre los paganos, que vosotros profanasteis en medio de ellos, y sabrán los paganos que yo soy el Señor –oráculo del Señor- cuando les muestre mi santidad en vosotros. 24Os recogeré por las naciones, os reuniré de todos los países y os llevaré a vuestra tierra. 25Os rociaré con un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. 26Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos y que cumpláis mis mandatos poniéndolos por obra. 28Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

EXPLICACIÓN.

36,25-27. En forma de promesa suena la respuesta a la petición del Salmo 51: el lavar interior (cfr Nm 19, el corazón nuevo, el espíritu santo. El cambio interior hará posible y real el cumplimiento de los mandamientos. Compárese con Jr 31,31-34 y Rom 8,3. No basta curar un corazón enfermo (Is 1,5), hace falta un trasplante espiritual.
36,28. La fórmula de la alianza, tantas veces desmentida por el pueblo, sonará con verdad plena.

SALMO 51,12-15.18-19.

12Crea en mí, Dios, un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
13no me arrojes lejos de tu rostro
ni me quites tu santo espíritu;
14devuélveme el gozo de la salvación,
afiánzame con un espíritu generoso.
15Enseñaré a los malvados tus caminos,
y los pecadores volverán a ti.
18Un sacrificio no te satisface;
si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas.
19Para Dios sacrificio es un espíritu quebrantado,
un corazón quebrantado y triturado,
tú, Dios, no lo desprecias.

EXPLICACIÓN.

51,12-19 La segunda parte comienza con un corte que no puede ser más radical. Para pasar del pecado a la gracia hace falta una nueva creación, cosa que toca a Dios.

51,12-14 El verbo crear suena con fuerza al comienzo de tres versos que llamaré epíclesis, porque son una triple invocación al espíritu. Como en la creación: el "espíritu de Dios" se cernía sobre el océano.

51,12 El primero es un espíritu dispuesto; adjetivo al parecer contrario al viento, cuya esencia es moverse. En términos psicológicos y espirituales es un ánimo pronto, decidido (cfr. Mt 26,41).

51,13 El segundo es un espíritu santo; la petición es que Dios "no quite" lo que había dado. Leído en clave davídica, sería el espíritu de profecía, según 2 Sm 23,2. Leído en clave comunitaria, es retirar la condición de pueblo santo, consagrado: Ex 19,6; Is 62,12; anular la elección, rechazar, como muestra el paralelo de 2 Re 13,23.

51,14 El tercero es un espíritu "principesco", que denota la iniciativa espontánea, la generosidad y nobleza de ánimo. No una ley desde fuera, sino un dinamismo desde dentro.

51,15 Ya transformado, el orante podrá atarearse como predicador de conversión. Los caminos del Señor son la línea de conducta que él traza; el camino por donde podrán volver y que deberán seguir.
 51,18 El verbo aceptar puede tener valor técnico en el lenguaje cúltico: es la aceptación de Dios la que convalida un sacrificio.

51,19 "Quebrantado, triturado": hay que retener la imagen hebrea, plástica, vigorosa; nosotros decimos "estoy hecho polvo". Por la traducción griega y después la latina, la imagen perdió su materialidad y se convirtió en el concepto contrición, con su adlátere atrición.

Trasposición cristiana.

El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.

EVANGELIO DE MATEO 22,1-14.

  1 De nuevo tomó Jesús la palabra y les habló en parábolas:
                          2 -Se parece el reinado de Dios a un rey que celebraba la boda de su hijo.
3 Envió a sus criados para avisar a los que ya estaban convidados a la boda, pero éstos no quisieron acudir.
4 Volvió a enviar criados, encargándoles que les dijeran:
                          - Tengo preparado el banquete, he matado los terneros y los cebones y todo está a punto. Venid a la boda.
                         5 Pero los convidados no hicieron caso: uno se marchó a su finca, otro a sus negocios;
6 los demás echaron mano de los criados y los maltrataron hasta matarlos.
                        7 El rey montó en cólera y envió tropas que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a su ciudad.
8 Luego le dijo a sus criados:
                        - La boda está preparada, pero los que estaban convidados no se lo merecían.
9 Id ahora a las salidas de los caminos, y a todos lo que encontréis invitadlos a la boda.
                       10 Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos lo que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.
                       11 Cuando entró el rey a ver a los comensales, reparó en uno que no iba vestido de fiesta,
12 y le dijo:
                       - Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?
                       El otro no despegó los labios.
13 Entonces el rey dijo a los sirvientes:
                       - Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
                      14 Porque hay más llamados que escogidos.

EXPLICACIÓN.

1 - 14.            La parábola responde a la actitud de los sumos sacerdotes y fariseos. Dios como rey (5,3.10; 6,10; 18,23); el hijo del rey es figura de Jesús; Los invitados, de Israel, (1s). La invitación, rechazada. Insistencia por amor de Israel (3s). Rechazo definitivo: indiferencia, hostilidad hasta el asesinato (cf. 21,35) (5s). De nuevo se anuncia la destrucción de Jerusalén (7). El designio de Dios no fracasa: nuevos invitados, el nuevo pueblo (21,43). Aceptación universal: buenos y malos (13,47s). Máxima concurrencia de gente (8s). Escena final inesperada (11-13). El traje de fiesta (lit. "de boda"), obligatorio para todos, se identifica con la nueva fidelidad (5,20), es decir, con el cumplimiento de las condiciones para el reino (5,3.10) y para el seguimiento de Jesús (16,24). Exclusión de la comunidad (5,19). Aviso a los cristianos (14). Hay más llamados, etc., lit. "muchos son llamados, más poco escogidos", modismo semítico que expresa la comparación de superioridad por la oposición de contrarios (cf. Gn 1,16; Lc 14,26, interpretado por Mt 10,37; Rom 9,13).

MIÉRCOLES 22 DE AGOSTO DEL 2012.


I LECTURA. ISAÍAS 9,1-6.

1El pueblo que caminaba a oscuras
vio una luz intensa,
los que habitaban un país de sombras
se inundaron de luz.
2Acreciste la alegría, aumentaste el gozo:
gozan en tu presencia, como se goza en la siega,
como se alegran los que se reparten el botín.
3Porque la vara del opresor, el yugo de sus cargas,
su bastón de mando
los trituraste como el día de Madián.
4Porque la bota que pisa con estrépito
y la capa empapada en sangre
serán combustible, pasto del fuego.
5Porque un niño nos ha nacido,
nos han traído un hijo:
lleva el cetro del principado y se llama
“Milagro de Consejero, Guerrero divino,
Jefe perpetuo, Príncipe de la paz”.
6Su glorioso principado y la paz no tendrán fin,
en el trono de David y en su reino;
se mantendrá y consolidará
con la justicia y el derecho,
desde ahora y por siempre.
El celo del Señor de los ejércitos lo realizará.

EXPLICACIÓN.

9,1. En la tiniebla, símbolo del caos y la muerte, surge repentina la luz como en una nueva creación.

9,3. El “día de Madián” es la victoria de Gedeón, cuando las antorchas brillaron en la noche espantando al enemigo (Jue 7).

9,4. Visión impresionista de la guerra, en trazos visual y auditivo.

9,5. El verso más breve y más denso. El verbo está en pasiva, sugiriendo que el dador es Dios. El recién nacido recibe un nombre cuádruple: cuatro oficios de corte –evitando el título de rey- cada uno con una determinación que lo eleva a esfera sobrehumana.

9,6. Se explica el nombre, en un horizonte sin límites, con el centro en la dinastía davídica. No hay falta ni limitación en esa paz y justicia que se dilatan en el espacio y el tiempo. La explicación no recoge el título de “guerrero”. Los cristianos aplicaron el texto a Jesucristo. El “celo” o amor apasionado del Señor cumplirá esta promesa (Jl 2,18; Zac 1,14).

SALMO 113 (112) 1-8.

 (1 Sm 2; Lc 1,46-53)
1Aleluya. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
2Bendito sea el nombre del Señor
ahora y por siempre.
3De la salida del sol hasta el ocaso,
sea alabado el nombre del Señor.
4El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
5¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que encumbra su trono
6y abaja su mirada en el cielo y la tierra?
7Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
8para sentarlo con los nobles,
con los nobles de su pueblo. 

EXPLICACIÓN.

113 Género. Himno al nombre de Yhwh y a un aspecto de su acción entre los hombres. La situación es genérica.

El nombre . Al principio Dios pone nombre a los seres; después le pasa la tarea a Adán (Gn 1-2). ¿Quién le pone nombre propio a Dios? -Dios solo. Puede rehusarlo (Gn 32,30; Jue 13,6.17s); puede concederlo (Ex 3 y 34). Al comunicar su nombre personal, Dios se arriesga: lo da para el uso, lo expone al abuso; con un mandamiento lo protege del abuso. El hombre lo invoca, respeta, alaba, incluso lo ama (ls 56,5); impone a sus hijos nombres compuestos de -yahu, Yeho-. El nombre Yhwh es único: Zac 14,9.

La acciónLa acción del Señor cambiando las suertes es pariente del canto de Ana (1 Sm 2) y del Magnificat (Lc 1); difiere porque habla sólo de exaltación, no de humillación. La paradoja es que el Señor elevado se abaja para elevar al hombre.

Composición. Se puede dividir en tres estrofas de tres versos: alabanza del nombre (1-3), el Señor en el cielo (4-6), su acción en la tierra (7-9). El término "nombre" se pronuncia tres veces; Yhwh /Yh ocho / siete veces (reteniendo el Aleluya final o pasandóselo al salmo siguiente, como en los LXX). Hay que leer como quiasmos los versos 2-3 y 5-6, según el esquema A BB A.

113,1 El nombre Yhwh es una de sus mediaciones. Pronunciado endereza la alabanza.

113,2 El salmo es un eslabón en una cadena perpetua.

113,3 Sigue el movimiento del sol, que abarca toda la tierra (Sal 19).

113,4 "Todos los pueblos" como 99,2; no divinidades como 97,9. Compárese la "gloria" celeste con la de Is 6.

113,5-6 Atención a la lectura quiástica. Un buen comentario en 1 s 57,15; para la mirada, Is 63,15 combinado con 66,2.

113,7-8 Pobres e indigentes vivían de la caridad pública, sin voz ni voto en los asuntos públicos. El Señor los levanta para que participen en el senado o concejo.

Trasposición cristiana.

 El movimiento de bajar para elevar culmina en el misterio de la encarnación. Léase el himno de Flp 2,6-11. Por mediación de ls 54 y su cita en Gal 4,27, pasamos a una lectura eclesiológica del final.

EVANGELIO DE LUCAS 1,26-38.

26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea que se llamaba Nazaret,
27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28 Entrando adonde estaba ella, el ángel le dijo:
- Alégrate, favorecida, el Señor está contigo.
29 Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué saludo era aquél.
30 El ángel le dijo:
- No temas, María, que Dios te ha concedido tu favor.
31 Mira, vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, y le pondrás de nombre Jesús.
32 Éste será grande, lo llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado;
33 reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin.
34 María dijo al ángel:
-¿Cómo sucederá eso, si no vivo con un hombre?
35 El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, al que va a nacer lo llamarán "Consagrado", "Hijo de Dios".
36 Y mira, también tu pariente Isabel, en su vejez, ha concebido un hijo, y la que decían que era estéril está ya de seis meses,
37 porque para Dios no hay nada imposible.
38 Respondió María:
- Aquí está la sierva del Señor; cúmplase en mi lo que has dicho.
Y el ángel la dejo.


EXPLICACIÓN.

La concepción de Juan estaba en paralelo con la de Isaac; la de Jesús lo está con la creación de Adán. Nace de Dios mismo y es principio de una nueva humanidad.

Nazaret (26), nunca nombrado en el AT: lugar no ligado a promesa o expectación mesiánica alguna; esta intervención divina no va a representar una continuidad con el pasado. Galilea, la provincia alejada del centro de la institución judía. La escena no se desarrolla en ambiente oficial: no en el templo, sino en una casa; su protagonista no es un sacerdote, sino una virgen (27) sin genealogía ni mención de observancia (cf. 1,6). Sentido teológico de la virginidad: la absoluta fidelidad a Dios (por oposición a la esposa "adúltera" o "prostituida", figuras del pueblo extraviado, cf. Os 2,4ss; Jr 3,6-13; Ez 16). María representa a "los pobres" de Israel, sin relieve social.

Saludo de alegría (cf. Zac 9,9; Sof 3,14), horizonte de salvación (28). Favorecida: la que goza del pleno favor divino; amor de Dios a los israelitas fieles; el Señor está contigo: fórmula usual en Lucas para indicar la solicitud de DIos por un determinado personaje (Lc 1,66; Hch 7,9; 10,38; 11,21; 18,10; cf. Dt 2,7; 20,1, etc). El saludo no provoca temor (cf. 1,12).

Te ha concedido un favor (30: cf. Gn 6,8; Jue 6,17, etc.); Dios miró a Israel con favor en el momento de su elección; la fidelidad de este Israel pobre le asegura ese favor en el presente. José, el descendiente de David (27), no tiene papel alguno en el plan anunciado por el ángel, Jesús (31) = Dios salva; será María quien imponga nombre a su hijo (cf. 1,13), es decir, éste continuará la línea de la madre, no la de José. Hijo del Altísimo (designación divina de alcance universal) (32), no de David, ni de otro padre humano; "ser hijo", no significa solamente nacer por obra de un padre, sino sobre todo heredar la tradición que éste transmite y tener por modelo de comportamiento al padre; no será David el modelo de Jesús; su mensaje vendrá directamente de Dios, su Padre, y sólo éste será modelo de su comportamiento. Grande, por su filiación divina (no sólo "a los ojos del Señor", cf. 1,15); lo llamarán, lo será y será reconocido por tal. David, su padre/antepasado; le corresponde la herencia de David (a través de José), pero el trono no lo obtendrá por pertenecer a su estirpe, sino por decisión de Dios (32; le dará, no "heredará"). En Jesús se cumplirá la promesa dinástica /2 Sm 7,12), pero no será el hijo/sucesor de David (Lc 20,41-44); sino algo completamente nuevo, aunque igualmente perpetuo (Dn 2,22; 7,14). La casa de Jacob(33), las doce tribus, el Israel escatológico.

María no pide pruebas (cf. 1,18), pregunta el modo como esto puede realizarse (34). No vivo con un hombre (lit. "no estoy conociendo varón"): el Israel fiel no espera vida/fecundidad de los hombres, ni siquiera de la línea davídica (José), sino sólo de Dios, aunque no sabe cómo.

Diferencia con Juan Bautista: éste recibe el Espíritu Santo antes de nacer (1,15); Jesús es concebido por obra del Espíritu, la fuerza creadora de Dios (35: fuerza del Altísimo). Te cubrirá con su sombra: se insinúa la idea de "la gloria de Dios" (Éx 40,38; "nube", presencia activa de Dios). La concepción, nuevo acto creador (Espíritu Santo): nace un nuevo Adán, comienza una nueva humanidad. Consagrado, Hijo de Dios, designaciones mesiánicas (Sal 2,7; Lc 4,34). El ángel añade una señal: la fecundidad de Isabel, vieja y estéril, es prueba de la fuerza creadora de Dios (36s).

María no es "una sierva", sino la sierva del Señor (38), representado al Israel fiel (Is 48,8.9.20; 49,3; Jr 46,27s). Su fe contrasta con la incredulidad de Zacarías (1,20).

MARTES 21 DE AGOSTO DEL 2012.


I LECTURA. EZEQUIEL 28,1-10.

Contra el rey de Tiro (Is 14).

1Me dirigió la palabra el Señor:
2-Hijo de Adán, di al príncipe de Tiro:
Esto dice el Señor:
Se hinchó tu corazón y te dijiste:
“Soy Dios, entronizado en solio de dioses
en el corazón del mar”;
tú que eres hombre y no dios
te creías listo como los dioses.
2¡Si eres más sabio que Daniel!,
ningún enigma se te resiste.
4Con tu talento, con tu habilidad,
te hiciste una fortuna:
acumulaste oro y plata en tus tesoros.
5Con agudo talento de mercader
ibas acrecentando tu fortuna,
y tu forma te llenó de presunción.
6Por eso, así dice el Señor:
Por haberte creído sabio como los dioses,
7por eso traigo contra ti
bárbaros pueblos feroces;
desnudarán la espada
contra tu belleza y tu sabiduría,
profanando tu esplendor.
8Te hundirán en la fosa,
morirás con muerte ignominiosa
en el corazón del mar.
9Tú que eres hombre y no dios,
¿osarás decir: “Soy Dios”,
delante de tus asesinos,
en poder de los que te apuñalen?
10Morirás con muerte de incircunciso,
a manos de bárbaros.
Yo lo he dicho –oráculo del Señor-.

EXPLICACIÓN.

28,1-10. Lo peculiar de este juicio es que, no contento con enunciar el delito, analiza el proceso psicológico. Empieza la habilidad mercantil, que produce y acumula riquezas, de las cuales nace la presunción, hasta la arrogancia de considerarse dios. Puede compararse con el proceso analizado en Dt 8 (S. Ignacio indica: riquezas, vano honor del mundo, crescida soberbia). A la presunción sigue la caída (Prov 18,12); otros pueblos serán ejecutores. En el momento de la ejecución, el juez dirige al reo una pregunta irónica: la muerte devuelve al presunto dios su dimensión humana; compárese con el Sal 82.

28,2. En la frase resuena algo del ceremonial de corte, recogido y adaptado en Sal 2; 45; Is 9. Ezequiel da a la expresión toda su fuerza blasfema: compárese con la réplica de Is 31,3.

28,3. Daniel es una figura legendaria cananea; su nombre significa Dios juzga. Juzgar rectamente es acto de sabiduría, como ilustra la anécdota de 1 Re 3,16-28. Pero aquí se habla de otras habilidades.

28,4. El verso resume el capítulo precedente.

28,6-7. Bárbaros que no respetan belleza, ni riqueza, como en Is 13,17.

28,8. Muerte “ignominiosa”, que profana (v.7), o de apuñalados, ajusticiados (v.9); el adjetivo consuena con riqueza: hll hyl. Coloca “la fosa” en el corazón del mar (cfr. Jon 2).

28,10. No conocemos la modalidad de esa muerte, que los israelitas consideraban particularmente afrentosa.

SALMO. DEUTERONOMIO 32,26-28.30.35-36.

26Yo pensaba:
“Voy a dispersarlos
y a borrar su memoria
entre los hombres”.
27Pero no; que temo
la jactancia del enemigo
y la mala interpretación
del adversario,
que dirían:
“Nuestra mano ha vencido,
no es el Señor
quien lo ha hecho”.
28Porque son una nación
que han perdido el juicio
y carece de inteligencia.
30¿Cómo es que uno
persigue a mil
y dos ponen en fuga
a diez mil?
¿No es porque su Roca
los ha vendido,
porque el Señor
los ha entregado?
35Mía será la venganza
y el desquite
en la hora en que tropiecen
sus pies,
pues el día de su perdición
se acerca
y su suerte se apresura
36-porque el Señor
defenderá a su pueblo
y tendrá compasión
de sus siervos-.
Cuando vea que
sus manos flaquean,
que se consumen
amos y criados.

EXPLICACIÓN.

32,26. Acabar con Israel en el presente y el futuro: dispersos y asimilados por otras naciones, dejarán de ser un pueblo con nombre propio.

32,27. El enemigo no sabe interpretar la historia en clave teológica: se agribue las victorias (como Israel la prosperidad, 8,17): véanse Is 10,13-14; 37,24-25; 47,8.10.

32,28-30. Nos inclinamos a pensar que este “pueblo” es Israel, que tampoco sabe interpretar la historia, y atribuye a su fuerza lo que es don de Dios (Lv 26,8; Dt 28,7).

32,34-35. El Señor va a actuar como juez. El delito consta en su archivo judicial, la sentencia será ejercicio de la justicia “vindicativa”, o sea castigo legal del delincuente.

32,36. Irrumpe la voz del recitador. En vez de “porque”, podría significar “cierto”. El anuncio se lee en Sal 135,14, lo cita 2 Mac 7,6

EVANGELIO DE MATEO 19,23-30.

23 Jesús dijo a sus discípulos:
                   - Os aseguro que con dificultad va a entrar un rico en el reino de Dios.
24 Lo repito: Más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja que no que entre un rico en el reino de Dios.
                   25 Al oír aquello, los discípulos se quedaron enormemente impresionados y decían:
                   - En tal caso, ¿quién puede subsistir?
                   26 Jesús se les quedó mirando y les dijo:
                   - Humanamente ese es imposible, pero con Dios todo es posible.
                   27 Intervino entonces Pedro:
                   - Pues mira, nosotros ya lo hemos dejado todo y te hemos seguido. En vista de eso, ¿qué nos va a tocar?
                   28 Jesús les dijo:
                   - Os aseguro que cuando llegue el mundo nuevo y el Hombre se siente en su trono de gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
29 Y todo aquel que por causa mía ha dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará vida definitiva.
30 Pero todos, aunque sean primeros, serán últimos, y aunque sean últimos, serán primeros,

EXPLICACIÓN.

Entrar en el Reino (23s) equivale seguir a Jesús (v.21; cf. 19,14). Práctica imposibilidad de que los ricos renuncien a su riqueza para hacerse discípulos. Subsistir (25), escapar/salvarse de un peligro: poner la vida física a slavo (16,22) evitando la indigencia. Humanamente, la única manera de subsistir está en la riqueza, que causa miseria en otros; con Dios (5,3: "tienen a Dios por rey"), los pobres no pasarań necesidad (6,19-34; 14,20; 15,37). Pedro pide seguridades concretas (27). El mundo nuevo comienza con la resurrección de Jesús; se siente en su trono de gloria (cf. 26,64). El Israel mesiánico (los Doce), con su seguimiento de Jesús, hará que, por contraste, el antiguo Israel, que rechaza el Mesías, quede juzgado y condenado. La renuncia a los bienes (29) no desembocará en la miseria, sino en una abundancia centuplicada (5,5).

                     "Todos", lit. "muchos", en el sentido de totalidad discreta: aunque sean primeros, adjetivo con sentido concesivo. La viña, figura del pueblo de Dios, antes Israel (Is 5,7; Sal 80,9s.15s), ahora la comunidad de Jesús (20,1). La parábola ilustra el principio inicial (19,30): la cantidad o calidad del trabajo o del servicio, la antigüedad, las diversas funciones, el mayor rendimiento no crean situación de privilegio ni son fuente de mérito, pues el servicio es respuesta a un llamamiento gratuito. El sentimiento del propio mérito crea descontento y división (11s.15). El servicio no se hace por deseo de recompensa, sino por la espontánea voluntad de ayuda a los demás (5,7.9). Se trabaja por crear igualdad, y ésta debe ser patente en la comunidad (cf. 18,1-5).