miércoles, abril 01, 2020

LECTURAS DEL MARTES 28 DE ABRIL DEL 2020

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

PRIMERA LECTURA. Hechos 7,51-8,1.

51 ¡Rebeldes, infieles de corazón y reacios de oído! Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo: os portáis lo mismo que vuestros padres.
52 ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y a él vosotros ahora lo hahbéis traicionado y asesinado;
53 vosotros, que recibisteis la Ley por mediación de ángeles y no la habéis observado. 
54 Oyendo sus palabras se recomían por dentro y rechinaban los dientes contra él.
55 Pero Esteban, que estaba lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios,
56 y dijo:
                   - Estoy contemplando el cielo abierto y al Hombre de pie a la derecha de Dios.
                  57 Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos y, todos a una, se abalanzaron sobre él,
58 lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos depusieron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo
59 y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:
                  - Señor Jesús, recibe mi espíritu.
                  60 Luego, cayó de rodillas, lanzó un fuerte grito:
                  - Señor, no les tomes en cuenta este pecado.
                  Y dicho esto se durmió.
8   1  Saulo, por su parte, daba su aprobación a la ejecución de Esteban.

EXPLICACIÓN. 

Invectiva final (7,51-53). El paso de la tercera a la segunda persona plural y de "nuestros padres" a "vuestros padres" marca la nueva secuencia. Esteban se distancia definitivamente de los padres de Israel quienes continúan resistiéndose al Espíritu Santo (51). Al igual que sus antepasados persiguieron y dieron muerte a los profetas (cf. Lc 11,47s), ellos se han constituido en traidores y asesinos del Justo (52). La Ley promulgada por ángeles (a diferencia de la promesa hecha por Dios a Abrahán y de la misión conferida por Dios a Moisés), tampoco la han observado (53).

                   La ruptura total de Esteban con la tradición desviada de su pueblo de origen se debe al hecho de haberse opuesto éste, desde un principio, al designio de Dios. El asesinato de Jesús ha dado remate a esta línea idolátrica y desobediente.  


7,54-8,1a.      En contraste con lo sucedido en el caso de los apóstoles (5,33ss), nadie sale en defensa de Esteban (54). Se subraya por quinta vez la calidad eximia de este personaje (55a, cf. 6,3.5.8.10). El cielo avala la denuncia hecha por Esteban, siendo Jesús en su calidad de "el Hombre" quien asume su defensa (55b-56, cf. Lc 22,69).

                      El tribunal considera una blasfemia el dicho de Esteban (57). Primero se produce un conato de linchamiento, a cargo de los amotinados (58a). Luego aparecen los testigos encargados de la lapidación de Esteban, quienes dan visos de legalidad a su ejecución (58b-59a). La acción de "deponer los mantos a los pies de Saulo", en lugar de desnudar al reo, según prescribe la Misná, anticipa la transmisión de poderes y su fusión en una sola mano que tendrá lugar más tarde (cf. 9,1s; 22,5; 26,10.12). Se presenta, así, a un nuevo personaje, Saulo, como perseguidor por antonomasia de la comunidad helenista. La rec. occ. le confiere representatividad: "cierto joven", personificación del fanatismo creciente del judaísmo helenista más ortodoxo. Saulo no es un simple adolescente, sino que hace uso del poder que acaba de serle conferido: también él "daba su aprobación" (recordado en 22,20), la expulsión fuera de la ciudad (58a, cf. Lc 4,29 y 20,15, prolepsis), la invocación a Jesús/Dios (59b, cf. Lc 23,46a), la exculpación de los enemigos (60a, cf. Lc 23,34a), la libre aceptación de la muerte (60b, cf. Lc 23,46b). 

SALMO. 31,3-4.6-8.17.21.

3 Préstame oído, ven aprisa a librarme,
sé mi roca de refugio, mi alcázar salvador;
4 que mi peña y alcázar eres tú:
por tu nombre dirígeme y guíame;
6 En tu mano encomendaba mi vida:
y me libraste, Señor, Dios fiel.
7 Odias a quienes veneran ídolos vanos,
yo en cambio confío en el Señor.
8 Festejaré, celebraré tu lealtad,
pues te fijaste en mi aflicción
velaste por mi vida en peligro.
17 Muestra a tu siervo tu rostro radiante,
sálvame por tu lealtad.
21 En tu escondite personal los escondes
de las conjuras humanas,
los ocultas en tu tienda
de lenguas pendencieras.

Explicación.

31, 2b-5. Se adensa la súplica en siete imperativos de liberación y cuatro sustantivos que componen un espacio metafórico militar o cinegético. El orante se imagina como animal indefenso, acosado por cazadores que intentan matarlo; salta a una peña, busca una roca, cae en la red; alguien lo saca y conduce a lugar seguro (véase v.9). Cabe también la imagen militar recordando las aventuras de David huido por las montañas: 1 Sm 22,4s; 24,23. El paso de una imagen a otra es fluido, las imágenes pierden precisión. "Por tu nombre": puede ser también título o fama; el orante no alega méritos propios, sino peligros, y la fama o prestigio de Dios. 

31,6-9. Los verbos del orante. El hifil de pqd es confiar un depósito a un guardián (Lv 5,21.23). Implica que el guardián es fiel (6b) y que uno se fía de él (7b). El orante deposita, no una propiedad preciosa, sino el "aliento" o vida o espíritu (cfr. Nm 27,16). En fuerte contraste están (a la letra) "quienes guardan soplos vanos" (Jn 2,9). Con los verbos del Señor podemos componer una secuencia: libró - se fijó - se ocupó no entregó - estableció. Verbos ricos de paralelos. P. ej. "fijarse en la aflicción": Ex 3,7; 4,31; Dt 26,7; "entregar en poder" 1 Sm 23,11 "establecer", con resonancia de nombrar: Sal 18,34; 30,8. El "espacio" se opone a la estructura (de 8b y 10a). Llamar a los ídolos "soplos" se encuentra en Dt 32,21 y es corriente en Jr.

31,7 "Odias": leo segunda persona como pide el sentido y recomiendan versiones antiguas.

31,8 Demasiado pronto en el salmo se anticipa la celebración; prepara una pausa.

31,17 "Iluminar el rostro" es mostrarlo benévolo, como el sol un día sereno. La expresión es propia de la bendición (Nm 6,25) y de la súplica: Sal 67,2; 80,4.8.20. Si antes (2) invocaba la justicia, ahora invoca la "lealtad" o misericordia, su correlativa.

31,20-21 En cuatro versos se remonta el orante a una reflexión general en tono admirativo. Domina el tema de guardar, esconder, ocultar, con el correlativo refugiarse y el sustantivo tienda o choza: datos que convergen hacia el templo. Sólo que personalizados: es el asilo "de tu rostro". La "gran bondad": en términos personales evoca la revelación de Ex 33,19; en términos objetivos son los bienes del templo: Sal 65,5. La bondad de Dios se limita a algunos beneficiarios; pues es claro que uno se refugia perseguido, amenzado por otros: "conjuras y pendencias".

 TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El salmo se ha hecho famoso porque el v.6 lo pone Lucas en boca de Cristo agonizante (23,46) y luego en boca de Esteban mártir (Hch 7,59). Dios recibe en depósito una vida, que no se perderá. En la misma línea se puede leer el v.16, y de ahí se extiende a la lectura cristológica y eclesiológica; sólo que corrigiendo el v.18, pues ni Jesús ni esteban piden la muerte de sus enemigos. 
  
EVANGELIO. Juan 6,30-35.

30. Le replicaron:
-y ¿qué señal realizas tú para que viéndola te creamos?, ¿qué obra haces?
31. Nuestros padres comieron el maná del desierto; así está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”.
32. Entonces Jesús les respondió.
-Pues, sí, os lo aseguro: Nunca os dio Moisés el pan del cielo; no, es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo.
33. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.
34. Entonces le dijeron:
-Señor, danos siempre pan de ése.
35. Les comentó Jesús:
-Yo soy el pan de la vida. Quien se acerca a mí nunca pasará hambre y quien me presta adhesión nunca sed.

Explicación.

No se esperaban esto; un profeta reclama fidelidad a Dios, no adhesión a su propia persona. Comprenden que se declara Mesías y, para darle la adhesión, exigen un prodigio como los del antiguo éxodo, semejante al del maná, el llamado pan del cielo (Neh 9,15; Éx 16,15; Nm 11,7-8; Sal 78,24). Oponen los prodigios de Moisés a la falta de espectacularidad de la obra de Jesús. Exigen lo portentoso, lo que deslumbra sin comprometer, en vez de lo humano, cotidiano, profundo y de eficacia permanente.


Respuesta tajante (32-33): el maná no era pan del cielo ni dio vida definitiva; ésta la da otro pan que tiene su origen en el Padre y que no cesa de llover sobre la humanidad. El pan expresa el amor de Dios creador; el pan del cielo es una manifestación de ese amor, superior a la del pan material. Deseo ineficaz: quieren recibir el pan pasivamente, sin comprometerse al trabajo ni acabar de dar adhesión a Jesús (34). Este pan es Jesús mismo (35), don continuo del amor del Padre a la humanidad; la adhesión a él satisface toda necesidad del hombre (al contrario que la Ley, cf. Eclo 24,21; cf. Jn 4,13a-14) (35).

2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. 1 Corintios 1,18-25

18De hecho, el mensaje de la Cruz para los que se pierden resulta una locura; en cambio, para los que se salvan, para nosotros, es un portento de Dios, 19pues dice la Escritura:

                 Anularé el saber de los sabios,
                 descartaré la cordura de los cuerdos (Is 29,14)

         20¡A ver un sabio, a ver un letrado, a ver un estudioso del mundo este! ¿No ha demostrado Dios que el saber de este mundo es locura? 21Mirad, cuando Dios mostró su saber, el mundo no reconoció a Dios a través del saber; por eso Dios tuvo a bien salvar a los que creen con esa locura que predicamos. 22Pues mientras los judíos piden señales y los griegos buscan saber, 23nosotros predicamos un Mesías crucificado, para los judíos un escándalo, para los paganos una locura; 24en cambio, para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Mesías que es portento de Dios y saber de Dios: 25porque la locura de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios más potente que los hombres.

Explicación.

El interés principal de Pablo es exponer la doctrina de la cruz, la de un salvador crucificado. Perderse o salvarse dependen de la actitud del hombre: los que se salvan (18) son los que toman por modelo la entrega de Jesús para salvar a la humanidad. No se llega al conocimiento de Dios por vía meramente intelectual, se requiere una opción que permita al hombre recibir la comunicación divina (19).

               El sabio corresponde más bien a la cultura pagana; el letrado, a la judía; el estudioso o "disputador" puede aplicarse a los dos (cf. Hch 6,9; 9,29; 28,29), aunque no hay que precisar demasiado. El mundo este, expresión peyorativa, designa la sociedad existente y se opone al mundo futuro (20). La inteligencia humana no ha comprendido el saber y amor de Dios manifestado en la creación (cf. Rom 1,19s); por eso Dios, para darse a conocer, ha escogido el mensaje de la cruz, manifestación "escandalosa" de su amor a los hombres (cf. v.1) (21). Los judíos no lo entienden: ellos esperaban un Mesías con poderes milagrosos; la muerte del Mesías, Jesús, que consideran un fracaso, es para ellos un escándalo. Los griegos buscan sabiduría, es decir, la verdad en términos filosóficos; que la divinidad pudiera manifestarse en un ejecutado es para ellos locura (22-23). Para los cristianos (24), la experiencia de salvación que han tenido por dar su adhesión a ese crucificado, los convence de que él representa la sabiduría y fuerza de Dios, incomparablemente superior a la humana (25).

Salmo. 40,2.4.7-10

2 Yo esperaba con ansia al Señor:
se inclinó a mí y escuchó mi grito.
4 Me puso en la boca un canto nuevo
de alabanza a nuestro Dios.
Muchos al verlo quedaron sobrecogidos
y confiaron en el Señor.
7 Sacrificios y ofrendas no los quieres;
me has cavado oídos;
no pides holocaustos ni víctimas expiatorias.
8 Entonces yo digo: "aquí he venido".
En el texto del rollo se escribe de mí
9 que he de cumplir tu voluntad:
y yo lo quiero, Dios mío,
llevo tu instrucción en las entrañas.
10 He proclamado el derecho
a una asamblea numerosa.
No he cerrado los labios,
Señor, tú lo sabes.

Explicación.

40,2-4 El comienzo es una secuencia en cuatro escenas rápidas. Un hombre se debate en el lodo de una ciénaga, que amenaza tragárselo aprovechando sus esfuerzos; grita. Alguien lo saca y coloca sus pies en roca firme. Al sentir la solidez bajo los pies, rompe a cantar de gozo y agradecimiento. Un grupo que asistía expresa su confianza en el liberador.

40,2 La forma enfática traduce la expectación, casi la impaciencia del aguardar.

40,4 "Poner en la boca" es fórmula de alcance profético: Dt 18,18; Jr 1,9; 5,14.

40,7-9 Es importante apreciar paralelismos y correlaciones. En esquema: sacrificios / holocaustos, oídos / escrito, vengo / quiero. El primero es un merismo que abarca el culto. El segundo sugiere un encargo oral y uno escrito. El tercero es correlativo del anterior y se articula en dos piezas complementarias: el acto de presentarse y la disponibilidad para ejecutarlo.

40,7 Los sacrificios se relativizan (Eclo 34,18-35,26). "Cavar los oídos" es metáfora única. La imagen parece fijarse en la hondura corporal que abre el oído hacia el interior del hombre: compárese con Is 50,4s.

40,8b-9 Lo que más interesa del texto es la asimilación del encargo y por implicación del tema. Lo que estaba en un "escrito", pasa a estar "en las entrañas"; el texto de la proclamación está amorosamente asimilado. Compárese con Ez 3,3.

40,10-11 La proclamación se enuncia en cuatro verbos y seis sustantivos. El insistir en formas negativas, el apelar al testimonio de Dios, hace sospechar algún riesgo en el encargo, como si algo grave indujera al silencio. El verbo positivo, "evangelizar", significa en la vida civil anunciar una buena noticia. Es típico del profeta del destierro, que también tropezaba con resistencia y hostilidad: Is 40,9; 41,27; 52,7 y 60,6; 61,1; Sal 96,2. El "derecho" recurre también en Is 41,2-10; 42,6.21; 45,19; 51,1.5.7. Los otros sustantivos, con posesivo "tu", pertenecen a una tradición ancha, también presente en el salterio.
Ahora imaginemos que ha comenzado la predicación, que provoca resistencia, oposición, persecución; el orante invoca el auxilio de quien le encomendó la tarea. Es lo que sigue en 12-18.

Evangelio. Mateo 28,16-20

(Mc 16,14-18; Lc 24,36-39; Jn 20,19-23; Hch 1,9-11)

16Los once discípulos fueron a Galilea al monte donde Jesús los había citado. 17 Al verlo se postraron ante él, los mismos que habían dudado. 18Jesús se acercó y les habló así:
-Se me ha dado plena autoridad en el cielo y en la tierra. 19Id y haced discípulos de todas las naciones bautizadlos rara vincularlos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo 20 y ensenadles a guardar todo lo que os mandé; mirad que yo estoy con vosotros cada día, hasta el fin de esta edad.

EXPLICACIÓN.


16-20. Los once discípulos (cf. 10,1); falta uno, judas el traidor, representante del Israel histórico que ha pedido la muerte de Jesús. El Israel mesiánico se forma sin integrar al antiguo pueblo como tal. Habían dudado (16), como Pedro (cf. 14,21), el escándalo de la cruz. En su vida mortal, «el Hombre» tenía autoridad «en la tierra» (9,6); ahora (cf. 26,64) su autoridad es la del Padre mismo (18): plena condición divina. Misión universal (19), va a cumplirse la promesa hecha a Abrahán (Gn 17,4s; 22,18). Jerusalén, capital de Israel, queda atrás y no va a ser objeto de nueva misión (10,6; 15,24); Galilea abre el camino hacia los paganos. Primer medio para hacer discípulos: el bautismo, que vincula al Padre, fuente del Espíritu, al Hijo, de quien se recibe, y al Espíritu mismo, que potencia al hombre, completa su ser y lo pone en la línea del "Hombre» (cf. 3,16). Segundo medio, la instrucción o enseñanza sobre la práctica del mensaje. Cuanto os mandé, alusión a los «mandamientos mínimos» (5,19), las bienaventuranzas. Los que enseñan esto han de practicarlo (5,19). Promesa para la misión (20b). Así se cumplirá el contenido de su nombre, ¡Emmanuel!: «Dios con nosotros».

LECTURAS DEL LUNES 27 DE ABRIL DEL 2020

PRIMERA LECTURA. Hechos 6,8-15.

8Esteban, lleno de gracia y de fuerza, realizaba grandes prodigios y señales en medio del pueblo.
9 Entonces, algunos de la sinagoga llamada de los Libertos, con algunos de Cirene y de Alejandría y otros oriundos de Cilicia y de Asia, se pusieron a discutir con Esteban,
10 pero no lograban hacer frente al saber y al Espíritu con que hablaba.
11 Sobornaron entonces a algunos para que dijeran: "Le hemos oído pronunciar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios".
                 12 Alborotaron tanto al pueblo como a los senadores y los letrados, lo agarraron por sorpresa y lo condujeron al Consejo, 
13 presentando testigos falsos que decían:
                 - Este individuo no para de hablar contra el lugar santo y la Ley.
14 Le hemos oído decir que ese Jesús, el Nazoreo, destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos transmitió Moisés.
                15 Todos los miembros del Consejo fijaron la vista en él y vieron su rostro como el rostro de un ángel.

EXPLICACIÓN.

                   8 - 15. En contraste con la situación pacífica de la iglesia de Jerusalén aparece la figura de Esteban, portavoz del grupo helenista, cuya actividad se describe en los mismos términos que la de los apóstoles (8, cf. 5,12), y la reacción airada de las sinagogas formadas por judíos de la diáspora (9).

                   Se cumple a la letra la promesa de Jesús (10, cf. Lc 21,15, comp. con Hch 4,14). La rec. Occ. precisa todavía: "pues sus argumentos eran rebatidos por él con toda valentía" (cf. 4,29, com v.31). La profecía es irrefutable, por eso recurren al falso testimonio; la rec. occ. sigue insistiendo en la total incapacidad de los adversarios para hacerle frente: "No pudiendo, pues, hacer frente a la verdad, sobornaron, etc." (11). Esta primera acusación no tiene ningún viso de legalidad. Como en el caso de Jesús, consiguen poner al pueblo en contra de Esteban (Lc 23,13.18-23) y también a una parte de los miembros del Consejo (12).

                Ante el Consejo echan mano de falsos testigos, como habían hecho con jesús (Mc 14,57s); acusan a Esteban de atentar contra los dos pilares del judaísmo: el templo y la Ley (13). Aducen una presunta predicción de Jesús recordada por Esteban (14; cf. Mc 14,58). La acusación responde sólo en parte a la verdad de los hechos; Jesús no había afirmado que él personalmente iba a destruir el templo. Los miembros del Consejo se dan cuenta de que Esteban es un testigo calificado, acreditado por Dios ante ellos como un mensajero fiel y veraz (15). Se anticipa el carácter profético de la denuncia que éste pronunciará (subrayado por la rec. occ.: "como el rostro de un ángel que estuviera de pie en medio de ellos"). 

SALMO. 119,23-24.26-27.29-30.

23Aunque unos nobles se sienten a criticarme, 
tu siervo medita tus órdenes.
24También tus preceptos son mi delicia,
son mis consejeros. 
26Te conté mis andanzas y me respondiste: 
en sé ñame tus estatutos.
27Instrúyeme en la dirección de tus decretos, 
y meditaré tus maravillas. 
29 Aparta de mí el camino falso
y dame la gracia de tu voluntad. 
30He escogido el camino seguro 
disponiendo tus mandamientos.  
Explicación.
119,17 -24 Disminuyen los enunciados y se adensa la súplica. El orante es "siervo": súbdito de un señor, vasallo de un soberano. Asoma un grupo hostil, que turba la placidez monótona: son "arrogantes", "nobles" o autoridades, que "murmuran" contra el orante cubriéndolo de "ultrajes" y desprecios. La expresión corriente "no me ocultes tu rostro" se convierte en "no me ocultes tus mandamientos". Al final los "decretos" se personifican para actuar como consejeros: carácter no coercitivo de la ley 25-32.  

119,25-32 "Pegado al polvo" es estar a la muerte (Sal 44,26); el Señor lo hará "revivir". Dt suele decir "pegado adherido a Dios"; aquí se adhiere a los preceptos. Contar a Dios nuestras andanzas o "caminos" es una bella forma de oración: Dios tiene paciencia para escuchar. "Confórtame": otra función atractiva de la ley.  
Transposición cristiana.
Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".

EVANGELIO. Juan 6,22-29.

El nuevo maná: Jesús el pan de vida. (6,22-40)

22.Al día siguiente, la multitud que se había quedado al otro lado del mar se dio cuenta de que allí no había habido más que un bote y que no había entrado Jesús con sus discípulos en aquella barca, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
23. Llegaron a Tiberíades otros botes cerca del lugar donde habían comido el pan, cuando el Señor pronunció la acción de gracias.
24. Así, al ver la gente que Jesús no estaba allí ni sus discípulos tampoco, se montaron ellos en los botes y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
25. Lo encontraron al otro lado del mar y le preguntaron:
-Maestro, ¿desde cuándo estás aquí?
26. Les contestó Jesús:
-Sí, os lo aseguro. No me buscáis por haber visto señales, sino por haber comido pan hasta saciaros.
27. Trabajad, no por el alimento que se acaba, sino por el alimento que dura dando vida definitiva, el que os va a dar el Hombre, pues a éste el Padre, Dios, lo ha marcado con su sello.
28. Le preguntaron:
-¿Qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?
29. Respondió Jesús:
-Éste es el trabajo que Dios quiere, que prestéis adhesión al que él ha enviado.

Explicación.

Comienza la explicación del episodio de los panes. Los que habían comido acuden a Jesús, deseosos de continuar en una situación que les aseguraba el sustento sin esfuerzo propio (22,24).

Explicación de Jesús: Han sido los beneficiarios del amor de Dios, expresado a través de Jesús y los suyos, pero ellos recuerdan sólo la satisfacción del hambre; por eso buscan a Jesús (25-26). El don del pan era una invitación a la generosidad; no era solamente donación de algo (el pan), expresaba la donación de la persona. Al retener solamente el aspecto material, la satisfacción de la propia necesidad, la han vaciado de su contenido y no han respondido al amor.


Aviso (27): No basta encontrar solución a la necesidad material; hay que aspirar a la plenitud humana, y esto requiere colaboración del hombre (Trabajad). Han limitado su horizonte: el alimento que se acaba (el pan) da sólo una vida que perece; el que no se acaba (el amor), da vida definitiva. El pan ha de ser expresión del amor. Ellos ven el pan sin comprender el amor, y en Jesús ven al hombre, sin descubrir el Espíritu. Jesús, el Hombre portador del Espíritu (sellado por el Padre). Creen que Dios va a prescribir algún mandamiento u observancia; no conocen el amor gratuito (28). Lo único necesario es la adhesión a Jesús (29).

LECTURAS DEL DOMINGO 26 DE ABRIL DEL 2020

PRIMERA LECTURA. Hechos 2,14.22-23.

14 Pedro, de pie con los Once, alzó la voz y les dirigió la palabra:
- Judíos y todos los que residís en Jerusalén, enteraos bien de lo que pasa y prestad oídos a mis palabras;
22 Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús el Nazoreo, hombre que Dios acreditó ante vosotros, realizando por su medio milagros, prodigios y señales, como vosotros mismos sabéis.
23 A éste, entregado conforme al designio previsto y decretado por Dios, vosotros, por manos de hombres sin ley, lo matasteis en una cruz.

Explicación.

Pedro se dirige tanto a los judíos como a los demás residentes en Jerusalén (14b).
Pedro restringe su auditorio a los judíos (22a). Presenta la figura de Jesús recordando su ascendencia davídica ("Nazoreo") y apelando a sus obras (22b-23).   

SALMO. 16,1-2.5.7-11.

1 ¡Guárdame, Dios, que me refugio en ti!
2 Declaro:
al Señor,
Tú eres mi dueño,
no tengo bien fuera de ti.
5 El Señor es la porción de mi lote y de mi copa;
tú controlas mi suerte:
7 Bendigo al Señor que me aconseja,
aun de noche me instruyen mis entrañas.
8 Pongo siempre al Señor ante mí,
con él a mi derecha no vacilaré.
9 Por eso se me alegra el corazón,
siento un gozo entrañable,
aun mi carne habita segura;
10 pues no entregarás mi vida al Abismo,
ni dejarás al fiel tuyo ver la fosa;
11 me enseñarás un camino de vida,
me colmarás de gozo en tu presencia,
de delicias perpetuas a tu diestra. 

Explicación.

16,1 El comienzo es una variante de comienzo convencional. Se dirige al Dios supremo, ´el , como "guardián": cfr.. Sal 121.

16,2 El femenino "bien" aplicado al Señor es excepcional; puede estar inducido por el tema de la tierra; cfr. Sal 65,12; 68,11. Otros leen pregunta retórica así: "mi dicha ¿no está en ti?".

16,5 En el reparto de la tierra los levitas no reciben un lote, pues deben vivir del templo: Nm 18,20s; Dt 10,9; 18,1.
Este verso pesa mucho en la reconstrucción del comienzo.

16,7 El Señor es mi consejero personal. A su consejo reacciona la intimidad más honda, "los riñones" como sede de pasiones, como zona semiconsciente que el Señor sondea e ilumina. Es fórmula excepcional.

16,8 También excepcional por el verbo tan escogido y por ser el orante sujeto: la presencia de Dios se hace constante en la conciencia. Véase en contraste Ez 14,3. "Vacilar": en el supuesto, sacerdotal, o en la posición, vital.

16,9 kabod puede sustituir a un pronombre enfático de primera persona. Se sospecha que el original decía kabed=hígado, o sea, un gozo visceral. También es expresión única "mi carne habita", pienso que inducida por el tema del reparto de la tierra. Mi carne, tan débil y caduca, se establece con seguridad, por lo que sigue.

16,10 Siendo Dios "mi dueño", a él pertenezco, no al polvo, y nadie me podrá arrebatar, ni el poder supremo de la muerte. La experiencia de la intimidad con Dios hace vislumbrar la inmortalidad, como en el Sal 73 y quizá en Sal 49,16.

16,11 Aunque bien establecido, se encuentra en camino: vivir es progresar hacia un término positivo: gozo, saciedad, delicias sin fin. Moisés pidió al Señor que le mostrara el camino, y el Señor accedió (Éx 33,13); pidió ver su gloria, y el Señor le enseño su bondad, no su rostro (Éx 33,18-20). El orante del salmo comienza con la "bondad"; al final Dios le enseña el camino y muestra su rostro. Más allá no queda nada.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Aplican el salmo a Cristo resucitado. Hch 2,24 y 13,34. Pronunciado por Cristo, con variedad de aplicaciones, puede ser pronunciado por el cristiano con la esperanza segura de su resurrección.  

SEGUNDA LECTURA. 1 Pedro 1,17-21.

  17Además, si podéis llamar Padre a aquel que juzga imparcialmente las obras de cada uno, conducíos con respeto mientras estáis aquí de paso, 18porque sabéis con qué os rescataron del modo de vivir idolátrico que heredasteis de vuestros padres: no con oro ni plata perecederos, 19sino con una sangre preciosa, la del Mesías, cordero sin defecto y sin mancha, 20escogido desde antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos por vosotros. 21Por medio de él confiáis en Dios que lo resucitó de la muerte y lo glorificó; así vuestra fe y esperanza están puestas en Dios.

Explicación.

El privilegio de llamar Padre al que los demás hombres miran como juez debe aumentar el respeto por aquel a quien se debe tal gratitud y que merece tal confianza (17). Estáis aquí de paso, cf. 1,1: «emigrantes dispersos»; sangre preciosa (19), la muerte del Hijo de Dios; cordero, etc., cf. Éx 12,5; Is 53,7. El plan de Dios existía desde siempre (20). La resurrección de Jesús, cuya vida se experimenta en la comunidad, es el fundamento de la confianza en el Padre (21). 
  

EVANGELIO. Lucas 24,13-35.

13 Aquel mismo día, dos de ellos iban camino de una aldea llamada Emaús, distante una dos leguas de Jerusalén,
14 y conversaban de todo lo que había sucedido.
15 Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos,
16 pero algo en sus ojos les impedía reconocerlo.
17 Él les preguntó:
- ¿Qué conversación es esa que os traéis por el camino? Se detuvieron cariacontecidos,
18 y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó:
- ¿Eres tú el único de paso en Jerusalén que no se ha enterado de lo ocurrido estos días en la ciudad?
19 Él les preguntó:
- ¿De qué?
Contestaron:
- De lo de Jesús Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo;
20 cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron,
21 cuando nosotros esperábamos que él fuese el liberador de Israel. Pero, además de todo eso, con hoy son ya tres días que ocurrió.
22 Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han dado un susto: fueron muy de mañana al sepulcro
23 y, no encontrando su cuerpo, volvieron contando que incluso habían tenido una aparición de ángeles, que decían que está vivo.
24 Algunos de nuestros compañeros fueron también al sepulcro y lo encontraron tal y como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron.
25 Entonces Jesús les replicó:
- ¡Qué torpes sois y qué lentos para creer en todo lo que dijeron los profetas!
26 ¿No tenía el Mesías que padecer todo eso para entrar en su gloria?
27 Y, tomando pie de Moisés y los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.
28 Cerca ya de la aldea adonde iban, hizo ademán de seguir adelante,
29 pero ellos le apremiaron diciendo:
- Quédate con nosotros, que está atardeciendo y el día va ya de caída.
Él entró para quedarse con ellos.
30 Estando recostado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo ofreció.
31 Se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció de su vista.
32 Entonces se dijeron uno a otro:
- ¿No estábamos en ascuas mientras nos hablaba por el camino haciéndonos comprender la Escritura?
33 Y levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén; encontraron reunidos a los Once con sus compañeros,
34 que decían:
- Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.
35 Ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir al pan.

EXPLICACIÓN.

Episodio propio de Lc. Los dos discípulos pertenecen al círculo descrito en 24,9.11. Tema obligado de conversación: los sucesos recientes (14); falta de acuerdo. Tienen en sí mismos un obstáculo que les impide reconocer a Jesús (15s).

Para ellos, Jesús era sólo un profeta aun siendo discípulos, no han superado la idea del pueblo (7,16; 9,8.19); se han equivocado al esperar más de él (19). Siguen apegados a la institución judía (los sumos sacerdotes y nuestros jefes). Esperaban un Mesías salvador de Israel (1,68s), no de la humanidad (cf. 2,30-32). No se han enterado de las repetidas predicciones de Jesús (9,22.44s; 18,32-34). Esperando solamente un triunfo terreno, ni siquiera los indicios de la resurrección han reavivado su esperanza. Su idea de Mesías se ha derrumbado con la muerte de Jesús (22-24).

Reproche (25). El verdadero Mesías tenía que ser rechazado por la sociedad injusta. El nuevo éxodo lleva a una vida que no está sujeta a la muerte (su gloria) (26). Moisés y los Profetas (cf. 9,30 my 24,4: "los dos hombres"): tal era la promesa contenida en el AT. La teología oficial del triunfo nacionalista era falsa (cf. 19,30; 20,41-44) (27).

La escena del pan (28-32) no está en relación directa con la eucaristía (22,19), sino con el episodio de los panes (9,12-17: bendición del pan, no acción de gracias). Jesús vuelve a darles la señal que llevó a su reconocimiento por Mesías (9,18-20): les enseña así la entrega y el don de sí mismos significados por el pan y necesarios para entender su entrega como Mesías. Sólo entonces se les abrieron los ojos (cf. Is 35,5: "abrir los ojos", metáfora de liberación): su doctrina mesiánica les impedía ver (cf. v.16) (31). Jesús desaparece: el modo de su presencia no es como el de antes.


Comentario unánime; ya no hay desacuerdo. Estábamos en ascuas (32), lit. "nuestro corazón ardía", señal de tensión interior que desemboca en la palabra y en la acción (Sal 39,4). Encuentro con los Once y el grupo. Simón, no "Pedro", nombre de su obstinación (cf. 22,62: llanto de Pedro) (33s). Se repite la idea de que Jesús se da a conocer en el partir del pan, es decir, en el don de sí mismo que ha de ser continuado por los discípulos y cuyo símbolo permanente será la eucaristía (35).

LECTURAS DEL SÁBADO 25 DE ABRIL DEL 2020


Primera Lectura. 1 Pedro 5,5-14.

5Respecto a los jóvenes: poneos a disposición de las personas de edad.

Y todos, en el trato mutuo, forraos bien de humildad, porque «Dios se enfrenta con los arrogantes, pero concede gracia a los humildes» (Prov 3,34)6Por eso haceos humildes, para estar bajo la mano poderosa de Dios, que él a su tiempo os levantará; 7 descargad en Dios todo agobio, que a él le interesa vuestro bien
8Despejaos, espabilaos, que vuestro adversario el diablo, rugiendo como un león, ronda buscando a quien tragarse. Hacedle frente firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos en el mundo entero están pasando por idénticos sufrimientos. 10Tras un breve padecer, Dios, que es todo gracia y que os llamó por el Mesías a su eterna gloria, él en persona os restablecerá, afianzará, robustecerá y dará estabilidad.
                    11Suyo es el dominio por los siglos. Amén.
                    12Por mano de Silvano, hermano de toda confianza -que por tal lo tengo-, os he escrito esta breve carta para exhortaros y confirmaros que ésta es la verdadera gracia de Dios: apoyaos en ella.
                    13Os manda recuerdos, la que está en Babilonia, elegida como vosotros, y en particular mi hijo Marcos. 14Saludaos unos a otros con el beso fraterno. Paz a todos vosotros los cristianos.
 

EXPLICACIÓN.

5-7            Corrige el autoritarismo y la codicia de ciertos líderes de la comunidad (para los responsables, cf. 1 Tim 5,17). La disponibilidad de los jóvenes respecto a los ancianos, acostumbrada en toda sociedad, es sólo un ejemplo de la humildad que ha de caracterizar el trato de unos con otros dentro de la comunidad. El autor apoya esta actitud citando Prov 3,34 (5). 

8-14.         El diablo, adversario de la comunidad, representa a los perseguidores. Vigilancia para no ceder a las tentaciones que ofrece la sociedad. La fe o adhesión a Jesús es el arma defensiva de los cristianos. El fin de la carta recuerda su principio (1,6). Contraste entre la brevedad del padecer y la gloria futura (8-10). Silvano, amanuense (cf. 1 Tes 1,1; 2 Tes 1,1). Despedida desde Roma (Babilonia). Para Marcos, cf. Hch 12,12.25; 13,5.13; 15,37.39. Saludos de una comunidad a otra (cf. 2 Jn 1,13). Para el beso, cf. Rom 16,16.


Salmo. 89,2-3.6-7.16-17.

2La lealtad del Señor cantaré eternamente,
anunciaré de edad en edad tu fidelidad.
3Afirmo: Tu lealtad está construida en los cielos,
en ellos está firme tu fidelidad:  

6Proclamen los cielos tu maravilla, Señor,
tu fidelidad en la asamblea de los Santos.
7Pues ¿quién sobre las nubes se compara al Señor
o se asemeja al Señor entre los seres divinos? 
16Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, Señor, a la luz de tu rostro.
17Tu nombre es su gozo constante,
tu justicia es su orgullo. 
Explicación.
89,2-3 El orante enuncia su programa: un canto para la posteridad, perdurable como el tema que trata y como su garantía celeste.  
89,6 Se refiere a la corte celeste: los "cielos" personificados (cfr. Sal 19,2; Sal 50,6; Is 1,2). Los "Santos": Job 5,1; 15,15; Zac 14,5.
89,7 "Nubes": tomando el singular hebreo como colectivo; sería el reino de los meteoros controlados por divinidades. Los verbos de comparar se unen en Is 40,18.
89,16 "Aclamar" la palabra hebrea denota aquí un grito de triunfo. Por el camino de la vida y la conducta los ilumina como un sol el rostro benévolo de Dios.  

Transposición cristiana.

 Ya durante la economía antigua se leyó el salmo en clave mesiánica, y así lo han leído los cristianos. Parte del v. 21 se cita en Hch 13,22; 28b se cita en Ap 1,5. Más importantes son las relaciones temáticas: el título de Mesías, la unción, la relación Hijo / Padre, el título de primogénito (Rom 8,29; Col 1,15.18 Ap 1,5; Heb 1,6). Y para meditar el tema de la fidelidad, tenemos Rom 1,5.8; 2 Tim 2,11-13.

Evangelio. Marcos 16,15-20.

UN FINAL AÑADIDO AL EVANGELIO DE MARCOS.


Misión de los discípulos y ascensión (Mt 28,16-20; Lc 24,36-53).

15 Y añadió:
-Id por el mundo entero proclamando la buena noticia a toda la humanidad. 16El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer, se condenará. 17A los que crean, los acompañarán estas señales: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, 18cogerán serpientes en la mano y, si beben algún veneno, no les hará daño; aplicarán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
19Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. 20Ellos se fueron a proclamar el mensaje por todas partes, y el Señor cooperaba confirmándolo con señales que los acompañaban.
 
SIN COMENTARIOS.

LECTURAS DEL VIERNES 24 DE ABRIL DEL 2020


Primera Lectura. Apocalipsis 3,7-8.10-12. o 2 Timoteo 2,8-13; 3,10-12.

APOCALIPSIS.

7 Al ángel de la iglesia de Filadelfia escribe así:
Esto dice el santo, el veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra; cierra y nadie abre (Is 22,22).
8 Conozco tus obras, mira, ante ti dejo abierta una puerta que nadie puede cerrar, pues aunque tu fuerza es pequeña has hecho caso de mis palabras y no has renegado de mí.
10 Por haber seguido el ejemplo de mi constancia yo te preservaré en la hora de prueba que va a llegar para el mundo entero, y que pondrá a prueba a los habitantes de la tierra.
11 Llego en seguida, mantén lo que tienes, para que nadie te quite tu corona.
12 Al que salga vencedor lo haré columna del santuario de mi Dios y ya no saldrá nunca de él; grabaré en él el nombre de mi Dios, el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén que baja del cielo de junto a mi Dios, y, mi nombre nuevo.

Explicación.

Filadelfia, fundada por Átalo Filadelfo, rey de Pérgamo, en el siglo II a.C., también había sufrido grandemente en el terremoto del año 17 d.C. Autopresentación de Jesús: la llave de David (cf. Is 22,22) indica una autoridad sin apelación (7b). Juicio de la situación (8-10): comunidad pequeña y sin pretensiones, formada probablemente por gente humilde, pero, debido a su fidelidad, Jesús le abre la posibilidad de una tarea misionera; la metáfora de la llave se continúa en la de la puerta. Ningún juicio negativo, sólo alabanzas y promesas. Sinagoga de Satanás, cf. 2,9; vayan a postrarse ante ti, cf. Is 60,14; 49,23; 45,13. Los cristianos, el verdadero Israel (9). Ayuda que corrobora la constancia (perseverar en la hora de la prueba o tentación, cf. Mt 6,13) (10). Exhortación particular (11): fidelidad hasta el fin.

Promesa (12): la nueva sociedad humana, concebida como santuario y como ciudad;los que se asocian a la obra de Jesús son el soporte de esa sociedad nueva (cf. 21,2: la nueva Jerusalén). Cuádruple repetición de la fórmula mi Dios, para subrayar la pertenencia absoluta y para siempre; mi nombre nuevo, el del Resucitado, la victoria sobre la muerte.

2 TIMOTEO.

28Acuérdate de Jesús Mesías, resucitado de la muerte, nacido del linaje de David; ésta es la noticia que anuncio 9y por ella sufro hasta llevar cadenas como un criminal; pero el mensaje de Dios no está encadenado. 10Por eso soporto lo que sea por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación presente en el Mesías Jesús con la gloria eterna.
                    11Esto es mucha verdad:
                    si morimos con él, viviremos con él;
                12si perseveramos, reinaremos con él;
                    si lo negamos, también él nos negará;
                13si le somos infieles, él permanece fiel,
                    porque negarse a sí mismo no puede.
310Tú, en cambio, seguiste asiduamente mi enseñanza y mi manera de vivir: mis proyectos, mi fe y paciencia, mi amor fraterno y mi aguante 11en las persecuciones y sufrimientos, como aquellos que me ocurrieron en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Qué persecuciones padecí! Pero de todas me sacó el Señor; 12y lo mismo: todo el que se proponga vivir como buen cristiano será perseguido. 

Explicación.

Pequeño resumen de la buena noticia (cf. Rom 1,3s). Persecución a Pablo por predicar el mensaje, y fruto de salvación (8-10). Fórmula introductoria a un dicho o credo cristiano (Esto es mucha verdad, cf. 1 Tim 1,15; 4,9; Tit 3,8). Si morimos con él, viviremos con él, cf. Rom 6,4 (11); si perseveramos, reinaremos con él, cf. Rom 8,17; si lo negamos, etc., cf. Mt 10,33 (12). Confianza en la fidelidad del Señor (13).

Pablo se propone como ejemplo a Timoteo. Su insistencia muestra que siente cierto temor por la inseguridad de éste. Conocimiento de la Escritura, es decir, del AT, al que atribuye una validez total sin distinciones. El hombre de Dios, cf. 1 Tim 6,11 (10-17).

Salmo.119,137-144.


137Justo eres tú, Señor,
recto es tu mandamiento.
138has prescrito preceptos justos,
sumamente estables.
139Me consumo de celo
porque mis enemigos olvidan tus palabras.
140Tu promesa es acrisolada
y tu siervo la ama.
141Soy pequeño y despreciado,
pero no olvido tus decretos.
142Tu justicia es justa por siempre,
tu voluntad es auténtica.
143Me asaltan angustia y aprieto;
tus mandatos son mi delicia.

144Tus preceptos son justos por siempre;
instrúyeme y viviré. 

Explicación.

119,137-144. La letra tsade impone el tema de la justicia: justo es el Señor, el mandato, la justicia, los decretos. La palabra "acendrada", acrisolada recuerda el Sal 12, que comenta el tema. "Pequeño" puede tener sentido social, o metáfora de la pequeñez humana ante Dios.  


Transposición cristiana.

Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".

Evangelio. Juan 10,11-16.

11. Yo soy el modelo de pastor. El pastor modelo se entrega él mismo por las ovejas;
12. el asalariado, como no es pastor ni son suyas las ovejas, cuando ve venir al lobo, deja las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa;
13. porque a un asalariado no le importan las ovejas.
14. Yo soy el modelo de pastor; conozco a las mías y las mías me conocen a mí,
15. igual que el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre; por eso me entrego yo mismo por las ovejas.
16. Tengo además otras ovejas que no son de este recinto: también a ésas tengo que conducirlas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor.

Explicación.

Pastor (11) describe su actividad. No es un pastor más, sino el modelo: su característica es dar su vida para dar vida a los suyos. Figura negativa (12-13), el asalariado, el que mira a su ganancia.

Relación de Jesús con los suyos (14-15). Antes afirmaba un conocimiento personal de cada uno (4), ahora, de la comunidad; conocimiento profundo e íntimo; relación de amor en el mismo Espíritu (1,16), tan profunda que la compara a la que existe entre él y el Padre, basada también en la comunidad de Espíritu. Su conocimiento/amor a los suyos y al Padre lo lleva a dar la vida para así comunicarla a los que le dan su adhesión.

Horizonte de la futura comunidad (16): la humanidad entera (1,9; 3,16; 4,42; 8,12). Jesús forma una comunidad humana (rebaño), pero no funda una nueva institución (recinto, lit. “atrio”, alusión al templo) opuesta a la judía. Su comunidad universal no está encerrada en institución nacional o cultural alguna. Su base son los hombres acabados por el Espíritu; ellos, según los tiempos y los lugares, encontrarán las expresiones adecuadas a la realidad que viven.