sábado, junio 01, 2019

LECTURAS DEL SÁBADO 29 DE JUNIO DEL 2019


PRIMERA LECTURA. Hechos 12,1-11.

1 En aquella ocasión el rey Herodes echó mano a algunos miembros de la comunidad para ensañarse con ellos.
2 Hizo pasar a cuchillo a Santiago, el hermano de Juan.
3 Viendo que esto agradaba a los judíos, procedió a detener también a Pedro. Eran los días de la fiesta de los Ázimos.
4 Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando de vigilarlo a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno: tenía intención de hacerlo comparecer ante el pueblo pasadas las fiestas de Pascua.
  5 Mientras Pedro era custodiado en la cárcel, la comunidad oraba a Dios insistentemente por él. 
6 Cuando Herodes iba a hacerlo comparecer, aquella noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, y centinelas hacían guardia a la guerra de la cárcel.
                  7 En esto se presentó el ángel del Señor, y una luz brilló en la celda. Golpeándolo en el costado, despertó a Pedro y le dijo:
                  - Date prisa, levántate.
                  Se le cayeron las cadenas de las manos,
8 y el ángel añadió:
                  - Ponte el cinturón y cálzate las sandalias.
                  Así lo hizo, y el ángel le dijo:
                  - Échate el manto y sígueme.
                  9 Salió y se puso a seguirlo, sin saber si lo que hacía el ángel era real; más bien creía ver una visión.
10 Atravesaron la primera y la segunda guardia y llegaron al portón de hierro que daba salida a la ciudad, y se les abrió por sí solo. Salieron y, en cuanto llegaron al final de la calle, el ángel se separó de él.
                   11 Al tomar conciencia de lo sucedido, dijo Pedro:
                    - Ahora sé realmente que el Señor ha enviado a su angel para librarme de las manos de Herodes y de toda la expectación del pueblo judío.

EXPLICACIÓN.

                   1 - 4. La aceptación de una colecta procedente de grupos extranjeros no judíos provoca un cambio radical de actitud en el rey Herodes respecto a la iglesia de Jerusalén (1). Herodes Agripa I reinó en Judea y Samaría los años 41-44 d.C. Consciente de la susceptabilidad nacional y religiosa de los judíos, primero tantea el ambiente haciendo degollar a Santiago, hermano de Juan, primer mártir del grupo apostólico (2); el respaldo del pueblo judío le da alas para hacer encarcelar a Pedro, representante de una iglesia que, por haber aceptado ayuda de paganos, ha perdido las simpatías del pueblo (3a, cf. 5,13.26).

                 La persecución afecta de lleno a los apóstoles. Lc precisa por partida doble que tiene lugar durante las fiestas de Pascua (3b-4). La construcción de esta secuencia se inspira en la escena del Ev. en que el tetrarca Herodes decidió acabar con el Bautista (Lc 3,19s): 1) el tetrarca/rey Herodes; 2) maldades/saña; 3) ulterior propósito de dar remate a estas fechorías; 4) encarcelamiento; 5) mención de Juan Bautista/apóstol, etc.

La liberación de Pedro de la prisión equivale a su éxodo personal, según se desprende de los numersos paralelos con el relato del Éxodo (Éx 12): "aquella noche" (6) o noche de Pascua (4), el ángel del Señor (7, cf. Éx 23,20), los ázimos (3), el ponerse el cinturón y las sandalias (8), la salida precipitada (9s). Se distinguen tres etapas: liberación sin que Pedro tenga conciencia de ello (7-9); cuádruple travesía (primera, segunda guardia, puerta de hierro, primera calle) de la mano del ángel (19); toma de conciencia de Pedro una vez que éste se ha apartado de él (10d-11).

                       Pedro se da cuenta de que el Señor Jesús no sólo lo ha liberado de las manos de Herodes (figura del Faraón), sino también de "toda la expectación del pueblo de los judíos" (11). El sentido de la frase no se limita a la circunstancia histórica; la "expectación"  no es solamente la de su muerte, sino principalmente la expectación mesiánica de Israel, de la que él había participado hasta ese momento (cf. 3,20s); la expresión "pueblo de los judíos" (11), insólita en boca de Pedro, marca una distancia; Pedro ya no se considera miembro de ese pueblo. Se ha completado su conversión (cf. Lc 22,32), ha renunciado a los ideales mesiánicos nacionalistas que le impedían comprender el mensaje universal de Jesús.

SALMO. 34,2-9.

2 Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
3 Yo me glorío del Señor:
que lo escuchen los humildes y se alegren.
4 Engrandeced conmigo al Señor,
ensalcemos junto su nombre.
5 Consulté al Señor y me respondió
librándome de todas mis ansias.
6 Contempladlo y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se sonrojará.
7 Este pobre clamó y el Señor le escuchó,
lo salvó de todos sus peligros.
8 El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles protegiéndolos.
9 Gustad y apreciad que bueno es el Señor:
dichoso el varón que se acoge a él.

Explicación.

34,2 "En todo momento": varias veces insiste el orante en la totalidad: 5.7.18.20.21.

34,3 El hombre no debe gloriarse de méritos propios; su orgullo es el Señor su Dios: Jr 9,22s. Lo cual es otra forma de alabanza. Si los marginados pueden alegrarse de la experiencia del orante, es que él no es ajeno a la categoría.

34,4 "Engrandecer" es reconocer la grandeza, como enaltecer es reconocer la sublimidad. Dos dimensiones humanas o cósmicas se proyectan hacia Dios.

34,5 Consulta del hombre y oráculo de respuesta son práctica religiosa común: véase p.ej: el caso de Raquel en Gn 25. La respuesta divina serena, tranquiliza.

34,6 Éste es el verso más importante del salmo. Leo imperativo con versiones antiguas. "Radiante" como Is 60,5; "sonrojarse" o quedar sombrío, como Is 24,23; Jr 15,9 o Miq 3,7. Con vocabulario diverso, creo que la invitación apunta a tres momentos de la vida de Moisés: en la vocación (Éx 3,6), en los encuentros personales con el Señor (Éx 33,8 y 34,29-33), cuando volvía radiante. El privilegio de Moisés se ofrece hoy a cualquiera: quien "contemple" a Dios, en el templo o en la oración, saldrá "radiante", no estará "sombrío" por el fracaso. Se podría tomar este verso como lema de la oración contemplativa.

34,7 Simple secuencia personalizada: clamar - escuchar - salvar.

34,8 "Acampar protegiendo" puede pertenecer al lenguaje militar. Implica que el "ángel del Señor", como capitán, dispone un escuadrón que rodea. Resuenan relatos de Éx y Nm.

34,9 Es un caso de "aplicación de sentidos". Los sentidos corporales se toman como símbolo de experiencia espiritual. Se selecciona la inmediatez no discursiva y la duración pausada. Una traducción corpórea sonaría: "saboread lo sabroso que es el Señor". El símbolo pasa al lenguaje espiritual.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

La primera carta de Pedro cita dos pasos del salmo; el gustar al Señor, vinculado al bautismo (2,2-3); y el bloque sapiencial en 3,10-12 exhortando a la concordia. Heb 6,2 recoge el símbolo del gusto espiritual. Y el tema del quedar radiantes domina el comentario de 2 Cor 3,7-18.

SEGUNDA LECTURA. 2 Timoteo 4,6-8.17-18.

6pues por lo que a mí toca, estoy para derramar mi sangre y no me falta mucho para soltar amarras. 7He competido en noble lucha, he corrido hasta la meta, me he mantenido fiel. 8Ahora ya me aguarda la merecida corona con la que el Señor, juez justo, me premiará el último día; y no sólo a mí, sino también a todos los que anhelan su venida.

17Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas; quería anunciar íntegro el mensaje por mi medio y que lo oyera todo el mundo pagano; él me libró de las fauces del león. 18El Señor seguirá librándome de toda acción malvada y me guardará incólume para su reino celeste. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

EXPLICACIÓN.

El fruto de la dedicación (5-8).

Situación desfavorable en el primer juicio. Seguridad de Pablo (16-18). 

EVANGELIO. Mateo 16,13-19.

  13 Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
- ¿Quién dice la gente que es el Hombre?
                14 Contestaron ellos:
- Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.
                15 Él les preguntó:
                - Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
                16 Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
                - Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
               17 Jesús le respondió:
               - ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás! Porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre del cielo.
18 Ahora te digo yo: Tú eres Piedra, y sobre esa roca voy a edificar mi comunidad y el poder de la muerte no la derrotará.
19 Te daré las llaves del reino de Dios; así, lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.

Explicación.

Fuera del territorio judío y de la concepción del Mesías nacionalista. El Hombre es el portador del Espíritu de Dios (3,16s), pero la gente lo asimila a personajes del AT. No descubren su novedad (14). Simón Pedro se hace espontáneamente el portavoz del grupo (16); sus palabras son una perfecta profesión de fe cristiana: el Mesías Hijo de Dios, en lugar del Mesías hijo de David de la expectación general; vivo, el que posee la vida y la comunica; también el Hijo es dador de via y vencedor de la muerte. Bienaventuranza (17). Es el Padre quien comunica el conocimiento de su Hijo. Pedro es uno de la gente sencilla (11,25-27). Esta revelación no es, por tanto, un privilegio suyo, está ofrecida a todos, pero sólo los "sencillos" están en disposición de recibirla. Respuesta de Jesús (18) a la profesión de fe (16: Tú eres; 18: Tú eres). Piedra/Pedro y roca no son equivalentes: la piedra puede lanzarse (2 Mac 1,16; 4,41); la roca es inamovible. En 7,24s, se trataba de la vida del creyente; en este pasaje, de la vida de la comunidad mesiánica. La primera se concebía como una casa, la segunda, como una ciudad (Iglesia, cf. 5,14; 27,53), es decir, como una sociedad humana. En el primer caso, la roca era la conducta según el mensaje de las bienaventuranzas; en el segundo, es la fe/adhesión a Jesús Mesías Hijo de Dios. El que la profese, es "piedra", entra en la construcción de la nueva ciudad. Se presenta el reino de la muerte (18b) como una ciudad enemiga; sus puertas (el lugar más fortificado) representa su poder. Victoria sobre la muerte. Dos imágenes paralelas describen ciertas funciones de los creyentes; representados por Pedro, admiten o rechazan en la nueva comunidad (el reino de Dios) (cf. Is 22,22). Desatar, perdonar los pecados de los que con fe en Jesús (cf. 9,8) se incorporan a la comunidad, cancelar un pasado permitiendo comenzar una vida nueva; atar, imputar el pecado, excluir de la comunidad (cf. 18,15-18). 

LECTURAS DEL VIERNES 28 DE JUNIO DEL 2019

PRIMERA LECTURA.  Ezequiel 34,11-16.

11Así dice el Señor:
Yo mismo en persona buscaré mis ovejas
siguiendo su rastro.
12Como sigue el pastor el rastro de su rebaño
cuando las ovejas se le dispersan,
así seguiré yo el rastro de mis ovejas
y las libraré sacándolas
de todos los lugares 
por donde se desperdigaron
un día de oscuridad y nubarrones.
13Los sacaré de entre los pueblos,
los congregaré de los países,
los traeré a su tierra, os apacentaré
en los montes de Israel, en las cañadas
y en los poblados del país.
14Los apacentaré en ricos pastizales,
tendrán sus prados
en los montes más altos de Israel;
allí se recostarán en fértiles dehesas
y pastarán pastos jugosos
en los montes de Israel.
15Yo mismo apacentaré mis ovejas,
yo mismo las haré sestear
-oráculo del Señor-.
Buscaré las ovejas perdidas,
recogeré las descarriadas;
vendaré a las heridas,
curaré a las enfermas:
a las gordas y fuertes las guardaré
y las apacentaré como es debido.

Explicación.

 34,11-16 así dice Yhwh: seré yo el pastor; 1ª persona.


SALMO. 23,1-6.

Ez 34; Jn 10

1 El Señor es mi pastor: nada me falta.
2 En verdes praderas me hace recostar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía por senderos oportunos
como pide su título.
4 Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo: Tú vas conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan.
5 Me pones delante una mesa
frente a mis enemigos.
Me unges con perfume la cabeza,
mi cabeza rebosa.
6 Tu bondad y lealtad me escoltan
todos los días de mi vida;

Explicación.

23. Este salmo es uno de los favoritos del salterio: por la tradición de David pastor y por la culminación en la imagen del Buen Pastor. También por su sencillez y riqueza: en dos imágenes o escenas de conjunto comprime un número inesperado de símbolos elementales. Las imágenes son dos: el pastor en 1-4, el anfitrión en 5-6. El verso central, 4b, se une a lo que precede por la imagen, a lo que sigue por la aparición de la segunda persona.

La imagen del pastor está desarrollada con realismo y concreción, por medio de rasgos breves que evocan la escena. Hay que dejarse conducir por la imaginación, sin espiritualizar: el césped verde con una fuente, para tumbarse, reposar y recobrar fuerzas; las roderas del camino, la cañada al oscurecer, la vara que encamina con un toque y el callado que golpea rítmica y sonoramente el suelo. La imagen suelda dos planos de significado en una arista común, desde la cual se dominan ambas vertientes en mirada simultánea. Lo dicho de las ovejas vale del hombre; lo personal se adelanta a primer plano en el "tú vas conmigo".

La imagen libera varios símbolos, arquetípicos o culturales. La imagen del pastoreo se inscribe en las relaciones del hombre con los animales, dominados y domésticos. El verde aplaca los ojos, revela a la tierra materna y acogedora. El agua quita la sed y suscita energía vital. El caminar es experiencia radical. La oscuridad evoca miedos infantiles y temores no aclarados; en ella se siente con más fuerza la presencia amiga. La potencia simbólica de estos rasgos no se agota en la primera lectura.

La imagen del huésped. En la cultura nomádica es fundamental la hospitalidad. Podemos imaginar un fugitivo de su clan que pide asilo. El jeque lo acoge en su tienda, le ofrece protección, comida y bebida, ungüentos aromáticos. Al observar la escena los enemigos perseguidores se detienen en la puerta o cortina: el jeque lo protege. Cuando ha terminado, el jeque le ofrece una escolta que lo acompañe en el camino hasta casa, que es la casa del Señor. Esta parte añade los símbolos de comer y beber.

Las tradiciones del éxodo nos dan una clave para comprender la unidad de las dos imágenes: el Señor guía a su pueblo por el desierto como a un rebaño, buscándole agua y comida y reposo. Cuando llegan a la tierra prometida, el Señor los recibe como anfitrión en su territorio: Éx 15,13; Sal 68,11; 77,21. Dos veces el poeta interrumpe el descanso con el camino, no lo contrario. ¿Toda la vida en camino o una morada final en el templo? El poema termina con una tensión no resuelta, como si una y otra vez se volviera a empezar.

23,1 Es frecuente la imagen de Dios pastor: Sal 78,52; 80,2; Is 40,10s; Jr 23,4.

23,3 El hebreo shem puede significar nombre, título, fama. Aquí encaja mejor lo segundo.

23,4 "Me sosiegan": el verbo es frecuente en Is II: 40,1; 49,13; 51,3.12.19; 52,9.

23,5 El uso de perfumes en los banquetes está atestiguado abundantemente.

23,6 "Bondad y lealtad" personificados como escolta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Jn 10,1-18 presenta a Jesús como el bueno o auténtico pastor (Ez 34). La primera carta de Pedro sintetiza en la imagen cristología con eclesiología: 2,25; 5,2-4. A partir de esos datos se puede conducir una reflexión sobre símbolos del salmo y sacramentos.  

SEGUNDA LECTURA. Romanos 5,5-11.

5y esa esperanza no defrauda, porque el amor que Dios nos tiene inunda nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.
              6Es que cuando aún nosotros estábamos sin fuerzas, entonces, en su momento, Jesús el Mesías murió por los culpables. 7Cierto, con dificultad se dejaría uno matar por una causa justa; con todo, por una buena persona quizá afrontaría uno la muerte. 8Pero el Mesías murió por nosotros cuando éramos aún pecadores: así demuestra Dios el amor que nos tiene.
              9Pues ahora que Dios nos ha rehabilitado por la sangre del Mesías, con mayor razón nos salvará por él del castigo; 10porque si, cuando éramos enemigos, la muerte de su Hijo nos reconcilió con Dios, mucho más, una vez reconciliados, nos salvará su vida. 11Más aún, gracias a Jesús Mesías, Señor nuestro, que nos ha obtenido la reconciliación, estamos también orgullosos de Dios.

EXPLICACIÓN.

La esperanza del cristiano y su visión de la vida no son un mero optimismo; se basan en la experiencia interna del amor que Dios le tiene. Primera mención del Espíritu (3-5).

             La promesa no es sólo palabras, está garantizada con la muerte de Jesús (6). La calidad del amor de Dios es tal, que se extiende también a los que están en contra suya (7-8). La muerte de Jesús expresa el amor de Dios al hombre; no existe, por tanto, un Dios irritado al que Cristo satisface. El amor que se manifiesta en Jesús es el mismo amor de Dios encarnado en él

            El amor de Dios continúa su obra; lo que ha empezado lo terminará. Toda inquietud está excluida, estamos en paz con Dios; su amor salvará del castigo, es decir, romperá el engranaje pecado-muerte. La vida de Jesús, comunicada a nosotros, es la salvación. Pablo abandona el concepto jurídico de rehabilitación, para usar la metáfora más íntima de reconciliación, que supone la relación Padre-hijo. Nace el nuevo orgullo, no de las propias obras, sino de tener tal Padre (9-11). 

EVANGELIO. Lucas 15,3-7.

3 Entonces les propuso Jesús esta parábola:
4 - Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la descarriada hasta que la encuentra?
5 Y cuando la encuentra, se la carga a hombros, muy contento;
6 al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles:
- Dadme la enhorabuena! He encontrado la oveja que se me había perdido.
7 Os digo que lo mismo dará más alegría en el cielo un pecador que se enmienda, que noventa y nueve justos que no sienten necesidad de enmendarse.

Explicación.

Respuesta masiva de los considerados como descreídos o irreligiosos, los que no observan la Ley (5,27-32) (1). Crítica de los fariseos (5,30; 7,34); comer con ellos, signo de amistad, intolerable para la teología farisea (7,34); se ventila el principio de si Dios ama o no a los pecadores, es decir, a los que no observan la Ley, y, en último término, a los paganos; en otras palabras, si pone o no como condición para su amor practicar una religiosidad intachable.


Dos parábolas (4-7; 8-10) con la misma moraleja. Apela a la experiencia de sus adversarios (¿Quién de vosotros?); apoyándose en la conducta humana, describe la divina con los hombres: Dios ama a cada uno en particular, sea cual sea su conducta (cf. 6,35s) (4-7); los fariseos, en cambio, prescinden de los que no observan la Ley, pensando que Dios desprecia a los pecadores.

LECTURAS DEL JUEVES 27 DE JUNIO DEL 2019


PRIMERA LECTURA. Génesis 16,1-12.15-16 o 16,6-12.15-16.


Ismael (1 Sm 1; Gál 4,21-31)  

1Saray, la mujer de Abrán, no le daba hijos; pero tenía una sierva egipcia llamaga Hagar.
2Y Saray dijo a Abrán:
-El Señor no me deja tener hijos; llégate a mi sierva a ver si ella me da hijos.
Abrán aceptó la propuesta.
3A los diez años de habitar Abrán en Canaán, Saray, la mujer de Abrán, tomó a Hagar, la esclava egipcia, y se la dio a Abrán, su marido, como esposa.
4Él se llegó a Hagar y ella concibió. Y al verse encinta le perdió el respeto a su señora.
5Entonces Saray dijo a Abrán:
-Tú eres responsable de esta injusticia; yo he puesto en tus brazos a mi esclava, y ella, al verse encinta, me pierde el respeto. Sea el Señor nuestro juez.
6Abrán dijo a Saray:
-De tu esclava dispones tú; trátala como te parezca.
Saray la maltrató y ella se escapó.
7El ángel del Señor la encontró junto a la fuente del desierto, la fuente del camino de Sur, 8y le dijo:
-Hagar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y adónde vas?
Ella respondió:
-Vengo huyendo de mi señora.
9El ángel del Señor le dijo:
-Vuelve a tu señora y sométete a ella.
10Y el ángel del Señor añadió:
-Haré tan numerosa tu descendencia, que no se podrá contar.
11Y el ángel del Señor concluyó:
-Mira, estás encinta y darás a luz un hijo y lo llamarás Ismael, porque el Señor te ha escuchado en la aflicción. 12Será un potro salvaje; él contra todos y todos contra él; vivirá separado de sus hermanos.
15Hagar dio un hijo a Abrán, y Abrán llamó Ismael al hijo que le había dado Hagar. 16Abrán tenía ochenta y seis años cuando Hagar dio a luz a Ismael.

Explicación.

16,1-3. Retorna la vida familiar, regida por las leyes matrimoniales de la época. Si la mujer legítima es estéril, ha de proveer una concubina al marido, aunque sin perder su rango y derechos. La ley excita los sentimientos de los tres personajes, bien descritos con breves rasgos. Pero ley y sentimientos se inscriben en un contexto más amplio: el plan de Dios sobre Abrán.
             No será la ley la que, con su ficción jurídica, asegure una descendencia al anciano, sino la palabra de Dios, que se cumple contra las previsiones humanas.

16,4. Véanse Prov 30,21-23; Eclo 25,4 "Ninguna pelea como la de las rivales, ninguna venganza como la de las émulas".

16,5. Reclamación legal, con amenazas de apelar al juicio de Dios; el pleito se plantea entre Abrán con Saray, no con Hagar. Parece insinuar que, al sentirse padre, Abrán trata con privilegio a la esclava. Eclo 25,14.

16,7. Un mensajero celeste o una aparición de Dios.

16,8-10. La relación jurídica de ama y esclava persiste. Ahora bien, por su relación con Abrán, Hagar participa de la bendición patriarcal de fecundidad. (Una tradición la hace matriarca de los Agarenos).

16,11-12.  Esquema clásico de anunciación (Jue 13; Lc 1,28-33): concepción, nacimiento, nombre explicado, futuro del niño. El nombre significa Dios-escucha/e. Figura como antepasado de los ismaelitas.

16,11. Is 7,14-16.

16,12. Job 39,5-8.

SALMO. 106,1-5.

1Aleluya. 

Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.

2¿Quién podrá contar las proezas del Señor
o hacer su elogio completo?
3Dichosos los que respetan el derecho
y practican en toda ocasión la justicia.

4Acuérdate, Señor, de mí, por amor a tu pueblo,
ocúpate de mí con tu salvación,
5para que goce de la dicha de tus elegidos

y comparta la alegría de tu pueblo
y me gloríe con tu heredad.
Explicación.
106,1-5 La introducción se compone de tres piezas heterogéneas: un acto de alabanza, una bienaventuranza, una petición personal. ¿Qué relación tienen entre sí? ¿Cómo afectan al cuerpo del salmo?

Transposición cristiana.
El salmo nos enseña a solidarizarnos en el pecado con la comunidad y con los antepasados. El salmo es parte de nuestra historia. La redención de Cristo no ha dado un corte que interrumpa esa humilde solidaridad. También nos enseña a practicarla dentro de la historia de la Iglesia.


EVANGELIO. Mateo 7,21-29.

 21 No basta decirme: "¡Señor, Señor!", ¡si hemos profetizado en tu nombre y echado demonios en tu  nombre y hecho muchos prodigios en tu nombre!"
23 Y entonces yo les declararé: "Nunca os he conocido. ¡Lejos de mí los que practican la iniquidad!
                24 En resumen: Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra se parece al hombre sensato que edificó su casa sobre roca. 
25 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada en la roca.
                26 Y todo aquel que escucha estas palabras mías y no las pone por obra se parece al necio que edificó su casa sobre la arena.
27 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, embistieron contra la casa y se hundió. ¡Y que hundimiento tan grande!
               28 Al terminar Jesús este discurso, las multitudes estaban impresionadas por su enseñanza,
29 porque les enseñaba con autoridad, no como sus letrados.

Explicación.

De nuevo (24-23) el primado de las obras sobre las palabras. Pero, más allá de las obras, Jesús juzga las intenciones. Lo extraordinario carece de valor (22-23) si no nace del amor n tiende a construir el reino de Dios. Parábola final (24-27): se contrapone el llevar o no a la práctica la enseñanza escuchada. La casa, el hombre mismo. El éxito de su vida en medio de las dificultades se basa en un proceder acorde con el mensaje de Jesús, cuyo punto culminante han sido las bienaventuranzas. Asombro de las multitudes (28, cf. 4,25). Jesús no se apoya en la tradición, como los letrados (29), habla con autoridad propia.

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 26 DE JUNIO DEL 2019


PRIMERA LECTURA. Génesis 15,1-12.17-18.

Alianza de Abrán con el Señor. 

1Después de estos sucesos, Abrán recibió en una visión la palabra del Señor:
-No temas, Abrán; yo soy tu escudo y tu paga será abundante.
2Abrán contestó:
-Señor, ¿de qué me sirven tus dones si soy estéril y Eliezer de Damasco será el amo de mi casa?
3Y añadió:
-No me has dado hijos, y un criado de casa me heredará.
4Pero el Señor le dijo lo siguiente:
-No te heredará ése; uno salido de tus entrañas te heredará.
5Y el Señor lo sacó afuera y le dijo:
-Mira al cielo; cuenta las estrellas si puedes.
Y añadió:
-Así será tu descendencia.
6Abrán creyo al Señor y se le apuntó en su haber.
7El Señor le dijo:
-Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los Caldeos para darte en posesión esta tierra.
8Él replicó:
-Señor, ¿cómo yo sabré que voy a poseerla?
9Respondió el Señor:
-Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.
10Abrán los trajo y los partió por en medio colocando una mitad frente a otra, pero no descuartizó las aves. 11Los buitres bajaban a los cadáveres y Abrán los espantaba.
12Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él.
17El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados.
18Aquel día el Señor hizo alianza con Abrán en estos términos:
-A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río (Éufrates):

Explicación.

15,1. La introducción es de estilo profético y engloba todo el capítulo. Escudo: Sal 3,4; 18,3.31; 28,7; 33,20. La paga o salario presupone un servicio prestado: es decir, Yhwh ha tomado al patriarca a su servicio.

15,2-3. Dado que no cuenta con otra vida, morir sin descendencia es una tragedia irreparable: muere el hombre y el nombre. El criado no puede dar cumplimiento a la promesa divina.

15,2. Eclo 30,4.

15,3. Sal 49,11.

15,5. Las estrellas como ejemplo de multitud: Gn 26,4; Dt 1,10; Sal 147,4.

15,6. Texto citado en el NT: Rom 4,3.9.22; Gál 3,16; Sant 2,23.

15,7. Yhwh se identifica con el nombre y con su intervención decisiva en la vida de Abrán.

15,9. Jr 34,18.

15,9-11. Sobre el rito puede verse Jr 34,18. Quien pasa entre los animales descuartizados y quebranta la alianza, sufrirá la suerte de los animales. Las aves de rapiña descienden sobre los animales pacíficos como amenaza del rito trascendental. En el fuego de la antorcha, en su elemento, atraviesa la divinidad.

15,12. Job 4,12s.

15,17 Teofanía misteriosa: Dios pasa sin imagen, a la vez fulgor y oscuridad.


SALMO. 105,1-4.6-9.

1Dad gracias al Señor, invocad su nombre, 


informad de sus hazañas a los pueblos. 
2Cantadle al son de instrumentos, 
comentad todas sus maravillas. 
3Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. 
4Recurrid al Señor y a su poder

buscad siempre su presencia. 
6iEstirpe de Abrahán, su siervo, 

hijos de Jacob, su elegido!
7EI Señor es nuestro Dios
él gobierna toda la tierra.
8Se acuerda siempre de su alianza,
de la palabra dada, por mil generaciones. 
9de la alianza sellada con Abrahán
y el juramento hecho a Isaac, 
Explicación.
105,1-7 Largo invitatorio marcando un tempo andante. Aunque el tema es nacional, quiere un auditorio internacional (1), ya que "nuestro Dios" es universal (7).  
 105,6 El paralelismo deja por ahora sitio a dos patriarcas: Is 41,8. 
105,8-11 Planteamiento de la historia sucesiva. Se presenta la terna oficial de los patriarcas. Citada en los relatos de vocación de Moisés (Ex 3,6; 6,2), de intercesión (Ex 32, 13) ; véanse también Lv 26,42; Jr 33,26. Elabora un tejido poco diferenciado de verbos, "mandar, estipular, confirmar", y complementos "alianza, palabra, juramento, decreto": todo ello de duración perpetua. El contenido es escueto: "a ti te daré".
Transposición cristiana.
El tema de la promesa, contrapuesta a la ley, es fundamental en la teología de Pablo. Para comenzar léanse Gal 3,16-18.26-29; Rom 4,16. La Iglesia debe incorporar a su alabanza la historia de Israel, como parte de su historia. Después puede añadir otras meditaciones de su historia.  


EVANGELIO. Mateo 7,15-20.

15 Cuidado con los profetas falsos, esos que se os acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces.
16 Por sus frutos los conoceréis; a ver, ¿se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos?
                  17 Así, los arboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos.
18 Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un arbol dañado dar frutos buenos,
19 y todo árbol que no da fruto bueno se corta y se echa al fuego.
20 Total, que por sus frutos los conoceréis.

Explicación.

Palabras engañosas (15-20): los que pretenden hablar en nombre de Dios (falsos profetas), pero buscan sólo su propio interés. La comunidad los conoce por su modo de obrar, reflejo infalible de las actitudes profundas. Frutos buenos y malos (17-20): lo que sirve o no sirve para la vida.

LECTURAS DEL MARTES 25 DE JUNIO DEL 2019


PRIMERA LECTURA. Génesis 13,2.5-18.

2Abrán poseía muchos rebaños y plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abrán, tenía ovejas y vacas y tiendas. 6El país no les permitía vivir juntos porque sus posesiones eran inmensas, de modo que no podían vivir juntos. 7Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los pastores de Lot. (En aquel tiempo Cananeos y Fereceos habitaban en el país). 8Abrán dijo a Lot:
-No haya pleitos entre nosotros ni entre nuestros pastores, que somos hermanos. 9Tienes delante todo el país: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda.
10Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán hasta la entrada de Zoar era de regadío, como un paraíso, como Egipto. (Eso era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra). 11Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia Levante. Así se separaron los dos hermanos. 12Abrán habitó en Canaán y Lot habitó en las ciudades de la vega, acampando junto a Sodoma. 13(Los vecinos de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor).
14Cuando Lot se hubo separado de él, el Señor dijo a Abrán:
-Desde el lugar donde te encuentras echa una mirada y contempla el norte, el mediodía, el levante y el poniente. 15Todo el país que contemplas te lo daré a ti y a tu descendencia para siempre. 16Haré a tu descendencia como el polvo de la tierra: si se puede contar el polvo de la tierra, se contará tu descendencia. 17Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, que a ti te  lo daré.
18Abrán alzó la tienda y fue a establecerse al encinar de Mambré en Hebrón. Allí erigió un altar al señor.

Explicación.

13,1-6. La riqueza amenaza romper las buenas relaciones de un parentesco que el autor designa con el término genérico de fraternidad. Las riquezas generan tensiones y riñas porque necesitan amplio espacio vital: la tierra no basta para dos hombres ricos (compárese con Is 5,8). Abrán se ha ocupado del sobrino huérfano como de un hermano menor, y ambos se han enriquecido, con una diferencia notable a favor de Abrán. La geografía concentra el interés del autor, con topónimos precisos. Los personajes están localizados, avecindados.

13,7. Sucede que los nómadas trahumantes se mueven dentro de una zona definida por pastos y fuentes: la capacidad de población animal y humana de cada distrito es limitada. Cada grupo defiende sus pastos y fuentes, que suelen ser ocasión de disputas (21,25; 26,20).

13,8-9. Abrán es magnánimo: por salvar la hermandad decide la separación y sacrifica sus derechos (compárese con el ideal de Sal 133). El mayor divide y el menor elige, dice la norma tradicional: firmior dividat, infirmior eligat.

13,10. Dt 10,10-12; Nm 24,6.

13,10-13. Lot mira y elige, dejándose llevar por la primera impresión. Le parece un "paraíso" o "jardín de Yhwh", o como Egipto, regado por el Nilo. El narrador, irónicamente, mira más lejos y contempla la región condenada por sus culpas. La elección produce un hecho decisivo.

13,14. Dt 10,10-12; Nm 24,6.

13,14-17. También Abrán mira, invitado e iluminado por el Señor. Contempla un territorio presente y una tierra futura. Toma posesión primero con la mirada, después recorriendo el país. Lot contempla una zona, Abrán mira a la redonda; Lot escoge, Abrán recibe lo que Dios le asigna; con su renuncia se abre al don de Dios. Anticipa la mirada de Moisés antes de morir (Nm 27,12s; Dt 34,2-4), prefigura la de Jesús (Mt 4,8s; Lc 4,5s). Véase al final de la Biblia la mirada final del vidente (Ap 21,10). La elección aquí narrada, como sancionada por el Sewñor, ha tenido consecuencias históricas hasta el presente.

13,17. Recorriendo la tierra va tomando posesión de ella; sus "andanzas" irán cumpliendo la presente orden de Dios.

13,18. Es el tercer altar, en un lugar de gran importancia histórica: para patriarcas y David (2 Sm 1). Erigiendo un altar, Abrán responde al Señor: es Él quien toma posesión sagrada de la tierra.

SALMO. 15,2-5.

2 El de conducta intachable
y que practica la justicia;
3 el que dice la verdad sinceramente
y no calumnia con su lengua;
el que no hace mal al prójimo
y no difama a su vecino;
4 el que desprecial al que Dios reprueba
y honra a los fieles del Señor;
el que no retracta lo que juró
aun en daño propio;
5 el que no presta dinero a usura
y no acepta soborno contra el inocente.
El que obra así nunca fallará.

Explicación.

15,2-5 Enumera once condiciones, si se juntan dos, resulta un decálogo. La primera es genérica, como Sal 84,12: Prov 28,18. También la segunda, ya que "justicia" abarca casi todas las relaciones humanas. La tercera habla de una sinceridad "mental", contrastada con la calumnia oral de la cuarta. La quinta, no hacer mal al prójimo, es genérica.

15,4 Tomo como antítesis de complementarios la séptima y octava. Interpreto la séptima a la luz de Sal 139,21s: el hombre respeta y secunda la valoración de Dios. Alternativa: "quien se tiene por despreciable" como actitud humilde. La novena responde a normas legales sobre juramentos: véanse Lv 5,4; 27,10.33.

15,5 La décima responde a normas éticas, Prov 28,8, y a leyes promulgadas: Éx 22,24; Lv 25,37; Dt 23,20s. Otro tanto la undécima: Prov 17,23; Éx 23,8; Dt 16,19; Is 5,23 etc.

No vacilar, ser inconmovible: puede referirse a la posición y al puesto. La posición vertical indica la vida, la caída es la muerte: cfr. Ez 37. El puesto puede ser del personal en el templo, del israelita en la tierra.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

La clave consiste en leer monte Sión como símbolo de la nueva ciudad, la Iglesia terrestre y celeste. 

EVANGELIO. Mateo 7,6.12-14.

6 No deis lo sagrado a los perros ni les echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen, y además se vuelvan y os destrocen.
12 En resumen: Todo lo que querríais que hicieran los demás por vosotros, hacedlo vosotros por ellos, porque eso significan la Ley y los Profetas.
13 Entrad por la puerta angosta; porque ancha es la puerta y amplia la calle que llevan a la perdición, y muchos entran por ellas.
14 ¡Qué angosta es la puerta y qué estrecho el callejón que llevan a la vida! Y pocos dan con ellos.

EXPLICACIÓN.

Prudencia (6): no ser ciego a la actitud de los demás; si se propone el mensaje a sus enemigos declarados puede provocar reacciones violentas.

De la Ley y los Profetas (12) deduce la norma de moralidad que ha de regir en la nueva sociedad humana. El amor requiere iniciativa más allá de la casuística.  

Necesidad de la decisión personal, salirse de la corriente (13-14).

LECTURAS DEL LUNES 24 DE JUNIO DEL 2019


PRIMERA LECTURA. Isaías 49,1-6.

Segundo cántico del siervo: la misión (Is 42,1-9; 50,4-9; 53) 

1Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos:
Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó;
en las entrañas maternas,
y pronunció mi nombre.
2Hizo de mi boca una espada afilada,
me escondió en la sombra de su mano;
me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba
3y me dijo: "Tú eres mi siervo (Israel),
de quien estoy orgulloso".
4Mientras yo pensaba: "En vano me he cansado,
en viento y en nada he gastado mis fuerzas";
en realidad mi derecho lo defendía el Señor,
mi salario lo tenía mi Dios.
5Y ahora habla el Señor, que ya en el vientre 
me formó siervo suyo,
para que le trajese a Jacob,
para que le reuniese a Israel
-tanto me honró el Señor,
y mi Dios fue mi fuerza-:
6Es poco que seas mi siervo
y restablezcas las tribus de Jacob
y conviertas a los supervivientes de Israel;
te hago luz de las naciones,
para que mi salvación alcance
hasta el confín de la tierra.

Explicación.

49,1-3. La llamada comienza en la raíz de la existencia, en un horizontes universal, al servicio de la palabra (51,16s). La palabra de Dios es espada (Ef 6,17; Ap 1,16) y es flecha (Sal 57,5; 64,4; 127,4): arma de cerca y de lejos.

49,4. El fracaso aparente es la paradoja de la misión; Dios se encarga de pagar el servicio: Gn 31,42s; Jr 15,10-18; Ez 33,30-33.

49,5. "Traer y reunir" puede aludir al destierro y también al cisma que será anulado (11,13).

49,6. La tarea del patriarca era doméstica, fundacional; la del nuevo personaje será interancional: un cambio de la suerte espectacular.
 
SALMO. 139,1-3.13-15.


1Señor, tú me sondeas y me conoces.
2Me conoces cuando me siento 
o me levanto,

de lejos percibes mis pensamientos. 
3Disciernes mi camino y mi descanso, 
todas mis sendas te son familiares. 

13Tú has creado mis entrañas
me has tejido en el seno materno.
14Te doy gracias
porque te has distinguido con portentos 
y son maravillosas tus obras.
Conoces perfectamente mi aliento,
15no se te oculta mi osamenta.
Cuando me iba formando en lo oculto
y entretejiendo en lo profundo de la tierra, 
Explicación.
139,1 "Sondeas": véanse Jr 17,10; Sal 44,22; Job 28,27.
139,2 Compárense las polaridades con las de Dt 6,7; Is 37,28s. 
139, 14ab (Adelanto la explicación de este difícil verso). La interpretación varía según se lea primera (texto masorético) o segunda persona, según se reduzca al verbo plh o a pl Alternativas: de modo portentoso he sido distinguido; con tus portentos te has distinguido; soy / eres prodigioso. Hace sentido como conclusión de la segunda sección.
139,13.14c.15.16 Ordeno los versos guiado por el paralelismo. Distingo dos unidades: el organismo y el destino. Del organismo menciona riñones, aliento y huesos; el destino es el curso de los días, conocido o fijado desde el comienzo.
139,13 "Riñones": sede de pasiones, con frecuencia unidos a corazón.
139,14c Forma buen paralelismo con la primera frase de 15: "aliento / huesos", "conoces perfectamente / no se te oculta".
139,15 "En lo profundo de la tierra": supone la ecuación seno materno = madre tierra: compárese con Job 1,21; Eclo 40,1. 
 
Transposición cristiana.
Sobre el Dios incomprensible: Rom 11,33; 1 Cor 2,10. Por la encarnación y redención, el misterio de Dios se vuelve más claro, y más profundo. La liturgia ha aplicado la polaridad sentarse / levantarse a la muerte y resurrección de Cristo.
 SEGUNDA LECTURA. Hechos 13,22-26.


22 Lo depuso y les suscitó como rey a David, hijo de Jesé, un hombre a mi gusto (1 Sm 13,14) que cumplirá todos mis designios".
23 De su descendencia, según lo prometido, Dios sacó para Israel un salvador, jesús.
24 Antes de su llegada, Juan predicó a todo el pueblo de Israel un bautismo en señal de enmienda.
25 Cuando Juan estaba para acabar el curso de su vida, decía: "¿Qué pensáis que yo sea? Yo no soy ése; no, mirad que detrás de mí llega uno a quien no merezco desatar las sandalias de los pies".
                  26 Hermanos, descendientes de Abrahán y vosotros los adeptos, a nosotros se nos ha enviado ese mensaje de salvación.

Explicación.
  
En conformidad con la tradición judía (cf. 2 Sm 7,12), presenta a Jesús como el Mesías liberador, sucesor de David (23, en contraste con el dicho de Jesús en Lc 20,41-44). Para darlo a conocer a sus oyentes, apela a la figura del Bautista y a su mero papel de precursor del Mesías (24s).

                  En la segunda parte (26-37) subraya que los destinatarios de la liberación obrada por Jesús son el pueblo de Israel y los que se le asimilan (26, cf. vv. 16.24). 

EVANGELIO. Lucas 1,57-66.80

57 A Isabel se le cumplió el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo.
58 Sus vecinos y parientes se enteraron de lo bueno que había sido el Señor con ella y compartían su alegría.
59 A los ocho días fueron a circuncidar al niño y empezaron a llamarlo Zacarías, por el nombre de su padre.
60 Pero la madre intervino diciendo:
- ¡No!, se va a llamar Juan.
61 Le replicaron:
- Ninguno de tus parientes se llama así.
62 Y por señas le preguntaban al padre cómo quería que se llamase.
63 El pidió una tablilla y escribió: "Su nombre es Juan", y todos quedaron sorprendidos.
64 En el acto se le soltó la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
65 Toda la vecindad quedó sobrecogida; corrió la noticia de estos hechos por toda la sierra de Judea
66 y todos los que lo oían los conservaban en la memoria, preguntándose:
- ¿Qué irá a ser este niño?
Porque la fuerza del Señor lo acompañaba.
80 El niño crecía y su personalidad se afianzaba; y estuvo en el desierto hasta el momento de presentarse a Israel.

EXPLICACIÓN.

 Alegría compartida por el nacimiento de Juan (57s: cf. 1,14), como por el nacimiento de Isaac (Gn 21,6-8).

El nombre de Juan, ruptura con la tradición familiar (61). Se cumple la promesa y cesa el castigo (64); la bendición se expresará en el cántico (68ss). Se ve en estos hechos una intervención divina (65s).

Infancia de Juan (80). Vida solitaria, sin trato con los hombres. Su presentación a Israel estará motivada por un oráculo divino (3,2). El contacto de Juan con la secta de los esenios no pasa de ser una conjetura.