lunes, enero 01, 2018

LECTURAS DEL MARTES 30 DE ENERO DEL 2018.

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.


Primera Lectura: 2 Samuel 18,9-10.14.24-25.30;19.3

189Absalón fue a dar en un destacamento de David. Iba montado en un mulo, y al meterse el mulo bajo el ramaje de una encina copuda, se le enganchó a Absalón la cabeza en la encina y quedó colgando entre el cielo y la tierra, mientras que el mulo que cabalgaba se le escapó.
10Lo vio uno y avisó a Joab:
-¡Acabo de ver a Absalón colgado de una encina!
14Entonces Joab dijo:
-¡No voy a andar con contemplaciones por tu culpa!
Agarró tres venablos y se los clavó en el corazón a Absalón, todavía vivo en el ramaje de la encina.
24David estaba sentado entre las dos puertas. El centinela subió al mirador, encima de la puerta, sobre la muralla, levantó la vista y miró: un hombre venía corriendo solo. 25El centinela gritó y avisó al rey. El rey comentó:
-Si viene solo, trae buenas noticias.
30El rey dijo:
-Retírate y espera ahí.
193Así, la victoria de aquel día fue duelo para el ejército, porque los soldados oyeron decir que el rey estaba afligido a causa de su hijo. 


Explicación.

18,9 El texto no dice expresamente que se enredase con la famosa cabellera, no lo excluye; es la lectura tradicional. Lo importante es que queda colgado del árbol. Un texto legal (probablemente posterior) dice que "Dios maldice al que cuelga de un árbol" (Dt 21,23); por semejanza, algunos lectores posteriores han visto en el hecho como una ejecución por mano de Dios.

El mulo es cabalgadura de reyes o príncipes: el privilegio se vuelve fatalidad. Absalón se queda sin mulo y sin reino.

18,14 Otras traducciones: "Mentira; yo empezaré delante de ti". "Pues yo lo atravesaré en tu presencia".

18,24 La entrada en la ciudad es un corredor con puertas a ambos extremos y con entrantes laterales; encima se alzan las torres de observación. Es un puesto bien protegido, y el primero en recibir las noticias.

18,25 En caso de derrota o de desgracia, vendría mucha gente en desbandada. Recuérdese el capítulo 10.  

19,3 El parecido con la muerte del hijo de Betsabé sirve para subrayar la diferencia. Entonces era el hijo recién nacido, ahora es el hijo que ha visto crecer; entonces supo rehacerse virilmente, ahora necesita el reproche enérgico de Joab. Hasta ahora David ha llamado a Absalón "el muchacho", ahora grita "hijo mío" ocho veces: grito único que domina el silencio de la tropa.

El autor subraya también el tema del día: "Aquel día", "hoy", en frases narrativas y en boca de Joab. Terrible día en que la victoria se convierte en luto, en que David revela su debilidad paterna, y su general se la reprocha con libertad.

Salmo:86,1-6.

1Presta oído, Señor, respóndeme, 
que soy un pobre desamparado. 
2Guarda mi vida, que yo te soy fiel, 
salva a tu siervo que confía en ti. 
3Tú eres mi Dios, ten piedad, Dueño mío, 

que te estoy llamando todo el día. 
4Alegra el sentir de tu siervo,
que mi sentir se eleva hacia ti.
5Porque tú, Dueño mío, eres bueno y perdonas, 
eres misericordioso con los que te invocan.  

6Escucha, Señor, mi súplica, haz caso a mi petición de gracia, 

Explicación.


86 Ejemplo típico de súplica individual. El autor, poeta de poca inspiración, ha tomado el molde genérico y lo ha rellenado con citas, imitaciones y reminiscencias de otras súplicas. La motivación es, como de costumbre, triple: tribulación del orante, persecución del enemigo, bondad de Dios. No falta la expresión de confianza ni la promesa de acción de gracias. Las repeticiones no son signo de composición, sino simple reiteración. Lo único que llama la atención es la motivación con ki = porque, repetida nueve veces; en ella se muestra la correlación "porque tú / porque yo". Abundan los nombres divinos: siete veces 'adonay, cuatro veces Yhwh y tres nombre"; cuatro veces "Dios, Dios mío" y una vez Dios (supremo).
86,1 Una consonancia une en hebreo "respondeme, yo y desgraciado".
86,2 Se presenta como "siervo leal" y "confiado": véase Sal 123.
86,3 "Ten piedad": Sal 51,3; 56,2; 57,2.
86,4 "Alégrame": Sal 92,5; Is 56,7. El "sentir" o el ánimo.
86,5 "Perdonas": en hebreo adjetivo, "perdonador". Caso único, aunque el verbo es frecuente.
86,6 "Petición de gracia": este plural femenino es exclusivo del salmo, de ordinario se usa el plural masculino.
Transposición cristiana.

 La sección 8-13 intima un sentido de unidad y totalidad. Hay un Dios único y universal: todos los pueblos han de reconocerlo. Como centro de atracción, Dios es capaz de unificar a todos en su nombre. También puede unificar al individuo, que vive internamente dividido por tantos centros de atracción. Tarea de Jesucristo, que atrae a todos (Jn 12,32), y del Espíritu, que unifica y simplifica (1 Cor 12,4). 

Evangelio: Marcos 5,21-43.

 (Mt 9,18-19; Lc 8,40-42a) 

21Cuando Jesús atravesó de nuevo al otro lado, gran multitud de gente se congregó adonde estaba él, y él se quedó junto al mar.

22Llegó un jefe de sinagoga, de nombre Jairo, y al verlo cayó a sus pies, 23rogándole con insistencia:
-Mi hijita está en las últimas; ven a aplicarle las manos para que se salve y viva.
24aJesús se fue con él.
La mujer con flujos: El Israel marginado (Mt 9,20-22; Lc 8,42b-48)
24bLo seguía gran multitud de gente, apretujándolo. 
25Una mujer que llevaba doce años con un flujo de sangre, 26que había sufrido mucho por obra de muchos médicos y se había gastado todo lo que tenía sin aprovecharle nada, sino más bien poniéndose peor, 27 como había oído hablar de Jesús, acercándose entre la multitud, le tocó por detrás el manto. 28Porque ella se decía: «Si le toco aunque sea la ropa, me salvaré». 29Inmediatamente se secó la fuente de su hemorragia, y notó en su cuerpo que estaba curada de aquel tormento.    30Jesús, dándose cuenta interiormente de la fuerza que había salido de él, se volvió inmediatamente entre la multitud preguntando:
-¿Quién me ha tocado la ropa? 
3ILos discípulos le contestaron:
-Estás viendo que la multitud te apretuja ¿y sales preguntando «quién me ha tocado»?
32El miraba a su alrededor para distinguir a la que había sido. 33La mujer, asustada y temblorosa, consciente de lo que le había ocurrido, ,se acercó, se postró ante él y le confesó toda la verdad. 34Elle dijo:
-Hija, tu fe te ha salvado. Márchate en paz y sigue sana de tu tormento.

Nueva vida para la hija de Jairo/Israel  (Mt 9,23-26; Lc 8,49-56)

35 Aún estaba hablando cuando llegaron de casa del jefe de sinagoga para decirle:
-Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?
36pero Jesús, sin hacer caso del mensaje que transmitían, le dijo al jefe de sinagoga:
-No temas; ten fe y basta.
37No dejó que lo acompañara nadie más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38Llegaron a la casa del jefe de sinagoga y contempló el alboroto de los que lloraban gritando sin parar. 39Luego entró y les dijo:
-¿Qué alboroto y qué lloros son éstos? La chiquilla no ha muerto, está durmiendo.
40Ellos se reían de él.
Pero él, después de echarlos fuera a todos, se llevó consigo al padre de la chiquilla, a la madre y a los que habían ido con él y fue adonde estaba la chiquilla.
4ICogió a la chiquilla de la mano y le dijo:
-Talitha, qum (que significa: «Muchacha, a ti te digo, levántate»).
42Inmediatamente se puso en pie la muchacha y echó a andar (tenía doce años) .. Se quedaron viendo visiones. 
43Les advirtió con insistencia que nadie se enterase y encargó que se le diera de comer.


Explicación.

Tríptico. La situación de Israel y la alternativa de Jesús. 


a) (5,21-24a): La multitud judía acude a Jesús, el que ha roto con la institución, mostrando su descontento con ésta y aceptando el contacto de Jesús con los paganos (21). La multitud se desdobla en dos personajes: la hija de Jairo, que representa el pueblo sometido a la institución(jefe de sinagoga), y la mujer con flujos, que representa al pueblo marginado por ella (impura). El pueblo sometido a la institución (hijita del jefe de sinagoga; cf v. 42: doce años) está en peligro de muerte. El jefe de sinagoga (cargo) no encuentra remedio en su sistema y opta como persona(Jairo) por acudir a Jesús, el excomulgado por ella.

b) (5,24b-34). Otra multitud, ésta de seguidores (lo seguía, cf. 2,15) que no proceden de la institución judía (cf. 3,32.34; 4,10: «los que estaban en torno a él»: su cercanía y adhesión a Jesús están expresadas aquí por apretujándolo) (24b). Mujer impura por su enfermedad (Lv 15,25-30), enferma y estéril, que representa al Israel (25: doce años) marginado por la institución. Mientras ha aceptado la marginación que le impone la Ley, no ha encontrado solución. Ahora, mezclada con el grupo no israelita, viola la Ley que le prohibía tocar a Jesús (27-28). Es decir, los marginados de Israel encuentran en Jesús una alternativa a su situación (cf. 1,39-45). La fuerza de vida que sale de Jesús, el Espíritu. Hija (cf. Sof 3,14; Zac 9,9: «hija de Sión»). A nivel narrativo, curación; a nivel teológico, salvación por la fe.

c) (5,35-43): No hay situación desesperada para la fe. La muerte significa que este pueblo sometido a la institución, al abandonarla por no poder sufrir más su opresión, queda sin alternativa, sin acceso a Dios y excluido de su sociedad (d. 6,34). Jesús le ofrece la alternativa que necesita (35-36). Los tres discípulos que forman el primer grupo de la lista de los Doce, los más recalcitrantes (cf. 3,16s) (37). Las designaciones de la niña van cambiando: en boca de Jairo, mi hijita, dependencia y cariño (23); los emisarios, tu hija, dependencia (35); Jesús, la chiquilla,pequeñez, pero no dependencia (40.41), y muchacha (casadera), independencia, porvenir fecundo (41.42); Jesús, que le da vida y fecundidad, es «el Esposo» (2,19). La orden que nadie se entere, imposible a nivel histórico, muestra el sentido teológico de la perícopa. La inmadurez de este pueblo hace que no pueda enfrentarse aún con las consecuencias de la adhesión pública a Jesús, tiene que crecer (que se le diera de comer).
2ª OPCIÓN.
Primera Lectura. 2 Corintios 10,17--11,2.
  17Además, el que presume, que presuma del Señor (Jr 9,22-23), 18pues quien se hace él mismo el cartel no es ese el que está aprobado, sino aquel a quien se lo hace el Señor.
11         1¡Ojalá me aguantaseis unos cuantos disparates! ¡Vamos, aguantádmelos! 2Es que tengo celos de vosotros, los celos de Dios, pues quise desposaros con un solo marido, presentándoos al Mesías como una virgen intacta, 

Explicación.

Denuncia la propaganda que se hacen los adversarios. Uno no vale por lo que él mismo diga de sí, sino por el concepto que el Señor tenga de él (cf. Jr 9,23s) (17-18).

               Inquietud de Pablo por el posible influjo de los que combaten su doctrina. La imagen de la esposa (2) está inspirada en el lenguaje profético del AT, que representaba a Israel como la "esposa" de Dios (Is 1,21-23; 49.14-26; 54; 62; Jr 2; Ez 16; Os 2,4ss).
Salmo. 45,11-12.14-17.
11 -Escucha, hija, mira, presta oído:
olvida tu pueblo y la casa paterna:
12 prendado está el rey de tu belleza;
ríndele homenaje, que él es tu señor.
14 Con todos los honores entra la princesa
vestida de tisú de oro y brocados.
15 La conducen hasta el rey.
Un séquito de vírgenes la sigue:
16 las llevan con alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
17 -A cambio de tus padres tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por todo el país.
Explicación.
45,11 Se invierten los papeles de Gn 2,24, donde se dice del varón que abandona a sus padres. Aquí le toca a ella.
45,12 En una época en que muchas bodas reales, dentro de la poligamia, eran actos de política internacional, es notable oír que el rey está enamorado. También la novia tiene que reconocer al rey como señor y rendirle homenaje.

45,14 Como un cronista de sociedad que describe el traje de la novia.

45,15-16 El séquito de muchachas no es conducido directamente al rey, sino al "palacio real". ¿Son damas que servirán a la nueva consorte? ¿Son jóvenes destinadas al harén real? El poeta sorprende su alegría.

45,17 "En vez de" significa también sucediendo a. El poeta piensa en la cadena de la sucesión real: el rey presente es eslabón entre antecesores y sucesores.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Heb 1,8s cita los versos 7-8. Toda la tradición ha leído este salmo como mesiánico; incluso en sentido literal; la liturgia lo escoge para las fiestas del Señor. Meditado en clave cristiana adquiere valor cristológico, Jesucristo rey, y eclesiológico, la iglesia esposa.
Evangelio. Mateo 16,24-27.
24 Entonces dijo a los discípulos:
                  - El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y entonces me siga.
25 Porque si uno quiere poner a salvo su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la pondrá al seguro. 
26 Y luego, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero a precio de su vida? ¿Y qué podrá dar para recobrarla?
27 Además, el Hombre va a venir entre sus ángeles con la gloria de su Padre, y entonces retribuirá a cada uno según su conducta.
Explicación.
 Condiciones del seguimiento (24). Adhesión inicial (venirse conmigo); primera condición: renunciar a toda ambición personal (5,3); segunda, aceptar ser perseguido por la sociedad y aun condenado a muerte (cf. 5,10); nuevas formulaciones de la primera y última bienaventuranza (5,3.10): son los mandamientos mínimos (5,19). Tres argumentos en favor del seguimiento (25-27): 1) la vida física no es el valor supremo; 2) un ideal sólo para esta vida no puede satisfacer; 3) habrá una reivindicación para los que lo sigan (cf. 25,31-46). Colofón: prueba de la verdad de sus palabras: un acontecimiento clamoroso hará ver que el Mesías, el Hombre rechazado, interviene en el curso de la historia (cf. 24,34s).

LECTURAS DEL LUNES 29 DE ENERO DEL 2018.


Primera Lectura: 2 Samuel 15,13-14.30;16,5-13.

1513Pero uno llevó esta noticia a David:
-Los israelitas se han puesto de parte de Absalón.
14Entonces David dijo a los cortesanos que estaban con él en Jerusalén:
-¡Ea, huyamos! Que si se presenta Absalón, no nos dejará escapar. Salgamos a toda prisa, no sea que él se adelante, nos alcance y precipite la ruina sobre nosotros y pase a cuchillo la población.
30David subió la Cuesta de los Olivos; la subía llorando, la cabeza cubierta y los pies descalzos. Y todos sus acompañantes llevaban cubierta la cabeza, y subían llorando. 
165Al llegar el rey David a Bajurín, salió de allí uno de la familia de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá, insultándolo según venía. 6Y empezó a tirar piedras a David y a sus cortesanos -toda la gente y los militares iban a derecha e izquierda del rey- 7y le maldecía: 
8-¡Vete, vete, asesino, canalla! El Señor te paga la matanza de la familia de Saúl, cuyo trono has usurpado. El Señor ha entregado el reino a tu hijo Absalón, mientras tú has caído en desgracia, porque eres un asesino.
9Abisay, hijo de Seruyá, dijo al rey:
-Ese perro muerto, ¿se pone a maldecir a mi señor? ¡Déjame ir allá y le corto la cabeza!
10Pero el rey dijo:
-¡No os metáis en mis asuntos, hijo de Seruyá! Déjale que maldiga, que si el Señor le ha mandado que maldiga a David, ¿quién va a pedirle cuentas?
11Luego dijo David a Abisay y a todos sus cortesanos:
-Ya veis. Un hijo mío, salido de mis entrañas, intenta matarme, ¡y os extraña ese benjaminita! Dejadlo que maldiga, porque se lo ha mandado el Señor. 12Quizá el Señor se fije en mi humillación y me pague con bendiciones estas maldiciones de hoy.
13David y los suyos siguieron su camino, mientras que Semeí iba en dirección paralela por la loma del monte, echando maldiciones según caminaba, tirando piedras y levantando polvo.

Explicación.

15,13-14 David intuye la gravedad de la situación y decide en un momento. De golpe abarca el complejo de la dinastía, la capital, el arca, el reino.

La dinastía: luchando dividirá más a su familia, exponiéndola a grandes matanzas; huyendo, aun dispuesto a perder el trono, continuará en Absalón la dinastía.

La capital: muy sabe David lo fácil que es defender Jerusalén; probablemente está ahora más guarnecida que en tiempo de los jebuseos; con todo, un asedio y una defensa serían condenar la ciudad y sus habitantes a la ruina; huyendo salva la capital. El Arca, lo veremos, queda en la ciudad.

El reino: la difícil unificación de los dos reinos quedaría gravemente comprometida con una guerra civil, a los comienzos, mientras que Absalón paree capaz de mantener unida la nación.

Es sorprendente la actuación de David frente al futuro, su síntesis de aceptación resignada y cálculo previsor. Dispuesto a todo, no lo abandona todo. El cimiento último de esta actitud es el Señor. David, villano en su esplendor, se rehace en su desgracia.

16,5-13 Bajurín se encuentra un poco al este del Monte de los Olivos. Semeí se siente solidario de la familia o clan de Saúl, y su acusación principal es de homicidio; puede referirse a la muerte de Abner y de Isbaal y probablemente también a las ejecuciones que cuenta 21,1-10. Sus palabras desde la cresta del monte tienen algo de acusación pública (como las de Yotán en Jue 9), el apedrear es intento simbólico de ejecutar al criminal, al mismo tiempo que invoca al Señor como vengador de la sangre derramada.

En la frase "ha entregado el reino" resuenan las amenazas de Samuel a Saúl (1 Sm 3,14; 15,28). Esta es la visión de un benjaminita, un intento de explicación teológica de la historia viva.

Algo en el corazón de David responde a esa interpretación teológica: hace poco ha llamado rey a su hijo, y también es cierto que ha derramado sangre inocente; en su desgracia actual ve cumplirse la sentencia pronunciada por Natán (capítulo 12). Pero no pierde toda esperanza, precisamente confiando en el Señor que defiende a los humildes y humillados: aceptando como castigo las maldiciones de Semeí, quizá aplacará a Dios. Ahora bien, la esperanza de David es humilde, ni siquiera se convierte en súplica formal, se queda en insinuación.

Que Dios se fija en la aflicción es tema común: Sal 9,14; 25,18; 31,8; 110,153; Lam 1,9; 3,19. En este3 momento David se somete a la justicia del Señor, como vasallo, y renuncia formalmente a hacerse justicia como soberano. Todo asciende a un plano de visión teológica, no teórica, sino vivida por el personaje.

Salmo: 3,2-7.

2. Señor, cuántos son mis adversarios,
Cuántos se levantan contra mí,
3. cuántos dicen de mí:
no hay salvación para él en Dios.
4. Pero tú, Señor, eres mi escudo en torno (*),
mi gloria, tú me haces levantar la cabeza.
5. Si grito invocando al Señor,
él me escucha desde su monte santo.
6. Me acuesto y me duermo,
me despierto, porque el Señor me sostiene.
7. No temeré al ejército innumerable
que me ha puesto cerco.

Explicación.

 3. Súplica con expresión de confianza, basada en experiencias pasadas. Con el triángulo clásico del género: el orante, los enemigos, el Señor, ligados en varias relaciones.
La imagen es bélica. El orante indefenso se ve asediado por una multitud que acampa a su alrededor y se levanta para el asalto. Pero entre ambos se interpone otro cerco más próximo y no menos cerrado: el Señor como escudo. Por eso el ciclo de la vida continúa su ritmo fundamental: se acuesta, duerme, se despierta. El sueño no es símbolo de muerte, sino expresión de calma. Por la mañana es Señor se alza, y la batalla se convierte imaginativamente en un combate singular, a fuerza de puños. El sentido se aclara tomando 8a como texto de la oración mencionada en 5a.

3,1-2 Insiste en la multitud: “cuantos”, que desafían al Dios del orante.

3,4 La cabeza alta puede ser gesto de victoria. (*) O: me escudas en torno.

3,6 Véanse Sal 4,9; Lv 26,6; Job 18,1; Prov 3,24.

En la transposición cristiana dormir y despertar se toman como símbolo de muerte y resurrección. Sobre el auxilio de Dios se puede escuchar una alusión en Mt 27,43. 

Evangelio: Marcos 5,1-20.

1Y llegó al otro lado, al país de los gerasenos. 

(Mt 8,28-34; Lc 8,26-39) 


2 Apenas bajó de la barca, fue a su encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo.
3Este tenía su habitación en los sepulcros y ni siquiera Con cadenas podía ya nadie sujetarlo; "de hecho, muchas veces lo habían dejado sujeto con grillos y cadenas, pero él rompía las cadenas y hacía pedazos los grillos, y nadie tenía fuerza para domeñarlo. Todo el tiempo, noche y día, lo pasaba en los sepulcros y en los montes, gritando y destrozándose con piedras.
6 Al ver de lejos a Jesús, fue corriendo y se postró ante él; 7y dijo gritando a voz en cuello:
-¿Qué tienes tú contra mí, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Por ese Dios te conjuro, no me sometas al suplicio. 
8Es que Jesús le había mandado:
-¡Espíritu inmundo, sal de este hombre!
9Entonces le preguntó:
-¿Cómo te llamas?
Le respondió:
-Me llamo Legión, porque somos muchos.
10Y le rogaba con insistencia que no los enviase fuera del país.
11 Había allí, en la falda del monte, una gran piara de cerdos hozando. 12Los espíritus le rogaron:
-Mándanos a los cerdos para que nos metamos en ellos.
13Él se lo permitió.
Salieron los espíritus inmundos y se metieron en los cerdos; y la piara se precipitó acantilado abajo hasta el mar, unos dos mil, y se fueron ahogando en el mar.
14Los porquerizos salieron huyendo, lo contaron en la ciudad y en las fincas, y fueron a ver qué significaba lo ocurrido. 15Llegaron adonde estaba Jesús, contemplaron al endemoniado sentado, vestido y en su juicio, al mismo que había tenido la Legión, y les entró miedo. 16Los que lo habían visto les refirieron lo ocurrido con el endemoniado y también lo de los cerdos. 17Entonces se pusieron a rogarle que se marchase de su territorio.
18Mientras subía a la barca, el antes endemoniado le rogaba que le permitiese estar con él, 19pero no lo dejó, sino que le dijo:
-Márchate a tu casa con los tuyos y cuéntales cuánto ha hecho el Señor por ti, mostrándote su misericordia.
20Se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis cuánto había hecho Jesús por él; y todos se sorprendían.
EXPLICACIÓN.
2-20. En país pagano: El endemoniado indomable, figura de los esclavos (grillos, cadenas); un muerto en vida (cementerio, sepulcros); espíritu inmundo, ideología de violencia (Legión) (2). Un rebelde al que la sociedad no puede dominar; desesperado y destruyéndose a sí mismo con su violencia, porque no hay alternativa (3-6). Reconoce en Jesús un ser excepcional (cf. 3,11), pero piensa que, al intentar privarlo de su espíritu de violencia, quiere someterlo de nuevo a la esclavitud (el suplicio) (7-8). Legión: aplicado al hombre, representante de su clase, y a los espíritus (15), indicando que todos los esclavos estaban animados del mismo espíritu de violencia. No quiere que su liberación sea un éxodo como el de los hebreos (9-10). Los cerdos, en el judaísmo, símbolo del poder extranjero opresor de Israel (Sal 80,14: «el cerdo salvaje/jabalí»), en la época, Roma; aquí, de cualquier poder que oprime a los hombres: toda la humanidad es pueblo elegido. La gran piara, el poder del dinero. Los espíritus van a los cerdos: la violencia de los oprimidos tiene origen en la de los opresores. Al aceptar los oprimidos la alternativa de Jesús, rompiendo con su dependencia del sistema opresor, éste se destruye (los cerdos al mar, como el ejército del Faraón) (11-13). Miedo ante la nueva condición del hombre (15). Para la sociedad pagana, el dinero y el poder valen más que el hombre y rechaza a Jesús (16-17). El pagano no ha de integrarse en Israel, debe anunciar a los suyos la alternativa de Jesús (18-20). 

LECTURAS DEL DOMINGO 28 DE ENERO DEL 2018.


Primera Lectura. Deuteronomio 18,15-20.

15>>Un profeta de los tuyos, de tus hermanos, como yo, te suscitará el Señor, tu Dios; a él le escucharéis.
16>>Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: "No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio para no morir".
17>>El Señor me respondió: "Tienes razón. 18Suscitaré un profeta de entre tus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca y les dirá lo que yo le mande. 19A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. 20Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá".

Explicación.

18,15 Con la palabra "profeta" en posición enfática comienza el contraste, lo distintivo de Israel. Aunque existió algo semejante a los profetas en otras culturas, nada se puede comparar ni de lejos al cuerpo profético que conservamos de Israel. El profeta surge en el seno de la comunidad, por intervención directa de Dios. Al decir Moisés "como yo", el autor le asigna un puesto único; tanto que en tiempos posteriores se leyó este verso como anuncio escatológico de un profeta individual. Hch 3,22.

18,16-19 El autor enlaza la institución profética con una tradición mosaica, y lo interpreta democratizándolo: fue iniciativa del pueblo asustado, que el Señor aceptó y sancionó. Con lo cual se relaciona el orgien del profetismo con la alianza y se hace Moisés su prototipo.

18,16 Dt 5,17.

18,17 Jr 1,9; Ez 3,1-10.

18,19 Ez 33,4.

18,20 No sólo es el profeta elegido y enviado de Dios, sino que cada oráculo lo recibe directamente y no lo puede inventar. A veces tendrá que esperar (Jr 42; Hab 2). La gran confrontación de Jeremías con Ananías (Jr 28) puede ilustrar este verso.

Salmo. 95,1-2.6-9.

(Heb 3,7-4,10) 

1Venid, aclamemos al Señor,


demos vítores a la Roca que nos salva; 
2entremos a su presencia con acción de gracias, 
vitoreándolo al son de instrumentos. 

6Entrad, doblegados rindamos homenaje 
bendiciendo al Señor, Creador nuestro. 
7Que él es nuestro Dios y nosotros su pueblo,
el rebaño de su aprisco.  
¡Ojalá le hagáis caso hoy!:
8«No endurezcáis el corazón como en Meribá, 
como el día de la prueba en el desierto: 
9cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mi acción.

Explicación.

95,1-2 Invitatorio primero. Se pone en marcha la procesión entre gritos, aclamaciones y música.  


95,6-7a Invitatorio segundo. Entrada y homenaje al "Hacedor" del pueblo: Is 27,7; 44,2; 51,13 etc.), y pastor del "rebaño": Sal 74,1; 79,13; 100,3.
95,7b Una voz invita a escuchar "hoy" un mensaje actualizado.
95,8-9 Por la etimología, Meribá suena a Fuente del careo, Masá, a someter a prueba; compárese con Dt 33,8. 
Transposición cristiana.
 Nos la da hecha el comentario de Heb 3,7-4,11, aplicado a la situación cristiana.

Segunda Lectura. 1 Corintios 7,32-35.

32Querría además que os ahorraseis preocupaciones. El soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando complacer al Señor. 33El casado, en cambio, se preocupa de los asuntos del mundo, buscando complacer a su mujer, 34y tienen dos cosas en qué pensar. La mujer sin marido y la joven soltera se preocupan de los asuntos del Señor, para dedicarse a él en cuerpo y alma. La casada, en cambio, se preocupa de los asuntos del mundo, buscando complacer al marido. 35Os digo estas cosas para vuestro bien personal, no para echaros el lazo. Miro al decoro y a una adhesión al Señor ininterrumpida.

Explicación.

Para la actividad cristiana es más ventajoso el celibato, pero éste no puede convertirse en una regla general (32-35). 

Evangelio. Marcos 1,21-28.

21ª Y fueron a Cafarnaún. 

En la sinagoga de Cafarnaún: Enseñanza. Oposición del fanático nacionalista (Lc 4,31-37) 

21b El sábado entró en la sinagoga e inmediatamente se puso a enseñar. 22Estaban Impresionados de su enseñanza pues les enseñaba como quien tiene autoridad, no como los letrados. 
23Estaba en aquella sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo e inmediatamente empezó a gritar: 
24--¿Que tienes tú contra nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruimos? Sé quién eres tú, el Consagrado por Dios. 
25 -Jesús le conminó: 
-¡Cállate la boca y sal de él! 
26 El espíritu inmundo, retorciéndolo y dando un alarido, salió de él. 27Se quedaron todos ellos tan desconcertados que se preguntaban unos a otros: 
-¿ Qué significa esto? j Un nuevo modo de enseñar, con autoridad: incluso da órdenes a los espíritus inmundos y le obedecen!
28Su fama se extendió inmediatamente por todas partes, llegando a todo el territorio circundante de Galilea. 

Explicación.

Contacto con los israelitas integrados en la institución religiosa, que aceptan la doctrina oficial, nacionalista y particularista, transmitida por los letrados (obstáculo para la universalidad del reinado de Dios). En la enseñanza de Jesús se percibe la fuerza del Espíritu (con autoridad, cf. 1,14); ésta pone en entredicho ante el pueblo la autoridad institucional de los letrados (22). Jesús libera de la dependencia de la enseñanza oficial. Caso extremo, el poseído; espíritu inmundo (en oposición a «Espíritu Santo»), fuerza que aliena y despersonaliza; en Mc, ideología contraria al plan de Dios; poseído ,= hombre enteramente alienado por la adhesión fanática a esa ideología; sale en defensa de los letrados/institución (24). Nazareno: debería profesar las ideas nacionalistas (cf. 1,9); tienta a Jesús (primera vez que se realiza la tentación de Satanás,cf. 1,13) para que acepte el papel de Mesías nacionalista (24: el Consagrado por Dios). Jesús lo corta en seco y lo libera de su fanatismo (25-26). Desconcierto general: no acepta el papel de Mesías, pero no ha propuesto otro programa. Conexión entre la enseñanza nueva y la expulsión (27). La fama de Jesús prepara su actividad posterior (28).

LECTURAS DEL SÁBADO 27 DE ENERO DEL 2018.


Primera Lectura. 2 Samuel 12,1-7.10-17.

Penitencia de David (Sal 51).

1El Señor envió a Natán. Entró Natán ante el rey y le dijo: 
-Había dos hombres en un pueblo: uno rico y uno pobre. 2El rico tenía muchos rebaños de ovejas y bueyes; 3el pobre sólo tenía una corderilla que había comprado; la iba criando, y ella crecía con él y con sus hijos, comiendo de su pan, bebiendo de su vaso, durmiendo en su regazo; era como una hija. 4Llegó una visita a casa del rico, y no queriendo perder una oveja o un buey, para invitar a su huésped, tomó la cordera del pobre y convidó a su huésped.
5David se puso furioso contra aquel hombre, y dijo a Natán:
6-¡Vive Dios, que el que ha hecho eso es reo de muerte! No quiso respetar lo del otro, pues pagará cuatro veces el valor de la cordera.
7Entonces Natán dijo a David:
-¡Eres tú! Así dice el Señor, Dios de Israel: Yo te ungí rey de Israel, te libré de Saúl. 10Pues bien, no se apartará jamás la espada de tu casa, por haberte burlado de mí casándote con la mujer de Urías, el hitita, 9b y matándolo a él con la espada amonita. 11Así dice el Señor: Yo haré que de tu propia casa nazca tu desgracia; te arrebataré tus mujeres y ante tus ojos se las daré a otro, que se acostará con ellas a la luz del sol que nos alumbra. 12Tú lo hiciste a escondidas, yo lo haré ante todo Israel, en pleno día.
13David dijo a Natán:
-¡He pecado contra el Señor!
Natán le respondió:
14-El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás. Pero por haber despreciado al Señor con lo que has hecho, el hijo que te ha nacido morirá.
15Natán marchó a su casa.
El Señor hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y cayó gravemente enfermo. 16David pidió a Dios por el niño, prolongó su ayuno y de noche se acostaba en el suelo. 17Los ancianos de su casa intentaron levantarlo, pero él se negó, ni quiso comer nada con ellos.

Explicación.

12,1 Recuérdese el proverbio: "El rico y el pobre se encuentran: a los dos lo shizo el Señor" (Prov 22,2).

12,5-6 David escucha la parábola como un caso que él tiene que sentenciar con su autoridad suprema, y lo sentencia sin preguntar nombres. La compensación del cuádruplo está prevista en la ley (Éx 21,37); el reato de muerte, no previsto en la ley, parece sugerido por la villanía de la acción.

            Entonces el profeta da un nombre al rico de la parábola, y con él nombra también al pobre y a su cordera. "Tú": la narración bíblica, aun simple ficción, interpela y acorrala al hombre, es luz que penetra y delata, como dice Heb 4,12.

12,10-12 Ahora viene el oráculo propiamente dicho. Sigue con alguna libertad el esquema clásico.  Condena motivada con la repetición de la denuncia (10), continúa la condena con nueva introducción (11-12). Además se conserva la clásica correspondencia del delito y pena: la espada castiga a la espada, el robo de muchas mujeres el robo de una; lo subraya la repetición de unas cuantas palabras clave: espada, arrebatar, mujer.

               El oráculo está ligado al capítulo precedente con otras repeticiones: "Reprueba el Señor", como en 11,27: "matar", "acostarse", "tomar por esposa", son repeticiones obvias.

               El oráculo añade una dimensión nueva: personaliza fuertemente la ofensa al Señor (cfr. Sal 51,6). En rigor se diría que David ha ofendido a Urías; pero el Señor toma por suya la ofensa, y ésa es su última gravedad. Ello crea un nuevo sistema de relaciones: David es en la parábola el rico malvado; con relación a Dios había sido la cordera elegida y tratada con cariño especial "como una hija". Al abandonar ese papel, toma el puesto del rico, y ofende a su Señor, el cual se convierte en vengador del pobre y de su corderilla. La apertura trascendente del hombre hacia Dios y el interés personal de Dios por el hombre confieren su grandeza y gravedad a la caridad y justicia humana.

12,11 El verbo heqim: hacer nacer, establecer, cumplir, es uno de los verbos clásicos de la promesa dinástica; aquí toma un complemento terrible: "desgracia", como respuesta al mal que ha hecho David. Vuelven en este verso las rimas del v.8 exageradas; y también el verbo dar, que en 8 hablaba de beneficios, aquí de castigo.

12,13-14 La respuesta de David es brevísima: iluminado por la palabra de Dios, se descubre cómo es ante Dios, y confiesa sin comentario su pecado contra el Señor. Dios perdona anulando la sentencia de muerte. ¿Acaso porque David perdonó a Saúl? ¿Sólo por el arrepentimiento actual? Eso es lo que buscaba la palabra de Dios, salvar. Incluso cuando acusa es salvadora, quizá más salvadora cuando acusa. Pero se le impone una pena. En términos forenses: se le conmuta la pena de muerte en la pérdida del hijo del pecado. El padre es castigado en el hijo al perderlo, no es castigado el hijo.

12,15-17 Mientras el niño vive, la acción de David es negativa, de renuncia, como si quisiera tomar sobre sí la enfermedad del hijo para sanarlo, aunque no por sustitución, sino orando a Dios; su única actividad entonces es suplicar.

Salmo 51,12-17.


12Crea en mí, Dios, un corazón puro, 
renuévame por dentro con espíritu firme; 
13no me arrojes lejos de tu rostro
ni me quites tu santo espíritu; 
14devuélveme el gozo de la salvación, 
afiánzame con un espíritu generoso.
15Enseñaré a los malvados tus caminos, 
y los pecadores volverán a ti.
16De homicidio líbrame, oh Dios,
Dios y Salvador mío,
y mi lengua aclamará tu justica. 
17Señor mío, ábreme los labios

y mi boca proclamará tu alabanza. 

Explicación.


51,12-14 El verbo crear suena con fuerza al comienzo de tres versos que llamaré epíclesis, porque son una triple invocación al espíritu. Como en la creación: el "espíritu de Dios" se cernía sobre el océano.
51,12 El primero es un espíritu dispuesto; adjetivo al parecer contrario al viento, cuya esencia es moverse. En términos psicológicos y espirituales es un ánimo pronto, decidido (cfr. Mt 26,41).
51,13 El segundo es un espíritu santo; la petición es que Dios "no quite" lo que había dado. Leído en clave davídica, sería el espíritu de profecía, según 2 Sm 23,2. Leído en clave comunitaria, es retirar la condición de pueblo santo, consagrado: Ex 19,6; Is 62,12; anular la elección, rechazar, como muestra el paralelo de 2 Re 13,23.
51,14 El tercero es un espíritu "principesco", que denota la iniciativa espontánea, la generosidad y nobleza de ánimo. No una ley desde fuera, sino un dinamismo desde dentro.
51,15 Ya transformado, el orante podrá atarearse como predicador de conversión. Los caminos del Señor son la línea de conducta que él traza; el camino por donde podrán volver y que deberán seguir.
51, 16a "Sangre" damim significa en sentido propio el homicidio, en sentido amplio cualquier violencia. En clave davídica, el asesinato de Urías. 
Transposición cristiana.  
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.  

Evangelio. Marcos 4,35-41.

 (Mt 8,23-27; Lc 8,22-25) 

35 Aquel día, caída ya la tarde, les dijo: 

-Crucemos al otro lado.
36Dejando a la multitud, se lo llevaron tal como estaba, en la barca, aunque otras barcas estaban con él. 37Sobrevino un fuerte torbellino de viento; las olas se abalanzaban contra la barca, y la barca empezaba ya a llenarse; 38él se había puesto en la popa, sobre el cabezal, a dormir. Lo despertaron y le dijeron:
-Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
39Una vez despierto, conminó al viento diciéndole al mar:
-¡Silencio, estate callado!
Cesó el viento y sobrevino una gran calma. 
40Él les dijo:
-¿Por qué sois cobardes? ¿Aún no tenéis fe?
41Les entró un miedo atroz y se decían unos a otros: 
-Pero entonces, ¿quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen? 
Explicación.
Episodio central de la segunda sección: Travesía a país pagano (35). Los discípulos (d. v. 38:Maestro) secuestran a Jesús, impidiendo que los seguidores no israelitas (otras barcas) se asocien a la misión. Quieren que ésta se desarrolle según las categorías del: judaísmo (superioridad de Israel) (36). Éste es el mal espíritu (torbellino de viento) que pone en peligro la misión y el grupo (la barca) (37). Jesús se echa a dormir (= no se deja sentir su presencia; el episodio anticipa una praxis pospascual de misión; cf. v. 35: aquel día, como en 2,20, de la muerte de Jesús). Reproche de los discípulos (38). Jesús increpa al viento como a un espíritu inmundo (cf 1,25; «silencio»: alusión al espíritu fariseo, cf. 3,4) (39). Reprocha a los discípulos su miedo, que nace de su falta de adhesión/fe (40). Dominar el mar era propio de Dios (Sal 107,29s); no entienden al Hombre-Dios: sienten miedo del poder de Jesús, temiendo represalias por su conducta anterior (41).  

LECTURAS DEL VIERNES 26 DE ENERO DEL 2018.


Primera Lectura. 2 Samuel 11,1-10.13-17.

David y Betsabé.

1Al año siguiente, en la época en que los reyes van a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel a devastar la región de los amonitas y sitiar a Rabá. David, mientras tanto, se quedó en Jerusalén, 2y un día, a eso del atardecer, se levantó de la cama y se puso a pasear por la azotea de palacio, y desde la azotea vio a una mujer bañándose, una mujer muy bella. 3David mandó a preguntar por la mujer, y le dijeron:
-Es Betsabé, hija de Elián, esposa de Urías, el hitita.
4David mandó a unos para que se la trajesen; llegó la mujer, y David se acostó con ella, que estaba purificándose de sus reglas. 5Después Betsabé volvió a su casa; quedó encinta y mandó este aviso a David:
-Estoy encinta.
6Entonces David mandó esta orden a Joab:
-Mándame a Urías, el hitita.
7Joab se lo mandó. Cuando llegó Urías, David le preguntó por Joab, el ejército y la guerra.
8Luego le dijo:
-Anda a casa a lavarte los pies.
Urías salió de palacio y detrás de él le llevaron un regalo del rey. 9Pero Urías durmió a la puerta de palacio, con los guardias de su señor; no fue a su casa. 10 Avisaron a David que Urías no había ido a su casa, y David le dijo:
-Has llegado de viaje, ¿por qué no vas a casa? 
13Urías se quedó en Jerusalén aquel día. Al día siguiente David lo convidó a un banquete y lo emborrachó. Al atardecer, Urías salió para acostarse con los guardias de su señor, y no fue a su casa. 14A la mañana siguiente David escribió una carta a Joab y se la mandó por medio de Urías.
15El texto de la carta era: "Por a Urías en primera línea donde sea más recia la lucha, y retiraos dejándolo solo, para que lo hieran y muera. 17Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos. 17Los de la ciudad hicieron una salida, trabaron combate con Joab, y hubo algunas bajas en el ejército entre los oficiales de David; murió también Urías, el hitita. 

Explicación.

11,1-5 Primera escena: David y Betsabé.

11,1 El primer verso plantea toda la situación: el contraste entre las tropas numerosas que marchan a la guerra y el rey que se queda en la capital; frase larga para los soldados, frase breve para David; (el contraste entre frases largas y breves es procedimiento que recurre en el relato). Aunque casi toda la acción se desarrolla en la corte, sentimos a ésta envuelta en una presencia dominadora y acusatoria de la guerra: visitas, mensajes, el gran marco que se abre en 11,1 y se cierra en 12,26-31. El primer verso nos impone una lectura de contrastes y nos hace pensar en la primera aparición de David en el campo de batalla, dejadas sus ovejas.

11,2 El segundo verso acerca la figura de David: la siesta, el ocioso pasear, la curiosa mirada. Todo ello desde la altura de su azotea, desde la altura de su poder real que ordena, despacha, reclama, comenta. Contrasta la frase larga sobre el rey y la frase breve dedicada a la mujer, vista por los ojos del rey.

11,3-4 La rápida acción está articulada por el doble mandar: a informarse, a traer. Supuesta la información, el traer equivale a un rapto para el adulterio. Nada dice el autor de la actitud de Betsabé: ¿consiente a gusto?, ¿podría resistirse al rey? Una frase breve cierra el episodio, que podría concluir sin consecuencias: "Volvió a su casa" (el motivo de la casa es importante).

11,4 Lv 15,9; Éx 20,14.

11,5 La reacción de Betsabé es de pánico: la adúltera tiene pena de muerte, y la prueba del adulterio está en su seno; toca al rey remediar. Los cuatro verbos casi seguidos del original expresan la urgencia,. Contrasta el brevísimo mensaje en la frase final.

Así ha terminado la primera escena. Notemos en ella los términos clave: la cama (mshkb), acostarse (shkb), quedarse (yshb). 

11,6 Este verso introduce la segunda escena, repitiendo tres veces, en el texto hebreo, el verbo mandar.

11,7 La frase larga, con tres complementos, resume una conversación y presenta el interés fingido del rey. En hebreo se pregunta por la paz o bienestar (shalom) en el contexto de guerra esa palabra, repetida tres veces en el original, suena extraña.

11,8 La fórmula incluye el reposo completo en su propia casa. El verbo lavarse es el mismo de Betsabé bañándose.

11,9 La breve frase final subraya la desobediencia del soldado. El motivo de la casa se vuelve obsesivo en los versos que siguen.

11,13 Al final de la escena se repiten en otra clave los términos de la primera escena: acostarse, cama, quedarse en Jerusalén. Haciendo eco al v.9, suena otra vez la casa.

Urías ha desobedecido al rey, le ha recordado cosas desagradables, ha hecho fracasar su plan sencillo. ¿Piensa David que Urías sabe o sospecha?, ¿se siente descubierto y amenazado? Al menos ha visto que no puede domeñar al soldado ni con regalos ni con vino.

11,14-17 La tercera escena, breve y rapidísima, está iluminada por una luz trágica: Urías portador de su sentencia de muerte. La carta podía ir escrita en una tablilla de barro o en pergamino, e iba sellada. David da una orden sin explicaciones. Joab la ejecuta sin miramientos.

La carta termina con un frase breve "que lo hieran o muera", a la que hace eco una frase algo más larga con que concluye la escena: "murió también Urías el hitita"; esto sonará de nuevo, casi como estribillo.

Salmo. 51,3-7.10-11.

3Misericordia, oh Dios, por tu bondad, 
por tu inmensa compasión borra mi culpa, 
4lava del todo mi delito 
y limpia mi pecado.

5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado. 
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas.
7Que tus argumentos te hagan justicia 
y resultes inocente en el juicio.
7Mira, culpable nací,

pecador me concibió mi madre. 
10Anúnciame gozo y alegría,

que se regocijen los huesos triturados.
IITápate el rostro ante mi pecado 
y borra toda mi culpa. 
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto.
51,7 "Concibió": en la fisiología de entonces, me dio su calor. 
51,10 Anticipa la segunda parte. Cuando Dios pronuncie la sentencia de perdón, el penitente escuchará una noticia alegre, y hasta lo hondo de los huesos sentirá el gozo: véase Is 66,14.  
Transposición cristiana.  
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.  

Evangelio. Marcos 4, 26-34 o Lucas 10,1-9.


Marcos 4, 26-34
26y siguió diciendo:
-Así es el reino de Dios, como cuando un hombre ha echado la semilla en la tierra; 27 él duerme y está despierto, por la noche y por el día, y la semilla germina y va creciendo sin que él sepa cómo. 28Por sí misma la tierra va produciendo el fruto: primero hierba, luego espiga, luego grano repleto en la espiga. 29y cuando el fruto se entrega, envía en seguida la hoz, porque la cosecha está ahí.
30y siguió diciendo:
- Con que podríamos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? 31Con un grano de mostaza, que, cuando se siembra en la tierra, aun siendo la semilla más pequeña de todas las que hay en la tierra, 32sin embargo, cuando se siembra, va subiendo, se hace más alta que las hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden anidar a su sombra.
33Con otras muchas parábolas del mismo estilo les exponía el mensaje, según lo que podían oír, 34y no se lo exponía más que en parábolas; a sus propios discípulos se lo explicaba todo aparte.
EXPLICACIÓN.


Jesús se dirige de nuevo a la multitud, exponiendo en clave el secreto del Reino. Primera parábola del Reino (4,26-29), su aspecto personal: la maduración del hombre por la asimilación del mensaje, hasta la entrega total (el fruto = el hombre nuevo, se entrega). En la tierra,universalidad (cf. 2,10). El que siembra debe respetar ese proceso interior (sin que él sepa cómo).La siega: el individuo se integra en la comunidad, en su fase terrestre y poshistórica (cf. 13,27). 


Segunda parábola (4,30-32), el aspecto social del Reino: pequeñez inicial y apariencia modesta (contra Ez 17,22-24, «el cedro frondoso», sobre la restauración de Israel). No hay continuidad con el pasado (semilla nueva, no esqueje del antiguo cedro). No se planta en un monte alto, sinoen la tierra, universalidad; resultado, un arbolito, pero que ofrece acogida a todo hombre(pájaros).
El Reino, por tanto, excluye la ambición de triunfo personal y de esplendor social. Los discípulos (= los Doce, 4,10), imbuidos como la multitud de la ideología del judaísmo, no entienden las parábolas (cf.4,13), por no haber hecho suyo el secreto del Reino (34).

Lucas 10,1-9.
1 Después de esto el Señor designó a otros setenta y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
2 Y les dijo:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso, rogad al Señor de la mies que mande braceros a su mies.
3 ¡En marcha! Mirad que os envío como corderos entre lobos.
4 No llevéis bolsa ni alforja ni sandalias y no os paréis a saludar por el camino.
5 Cuando entréis en una casa lo primero saludad: "Paz a esta casa";
6 si hay allí gente de paz, la paz que les deseáis se posará sobre ellos; si no, volverá a vosotros.
7 Quedaos en esa casa, comed y bebed de lo que tengan, que el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.
8 Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed de lo que os pongan,
9 curad a los enfermos que haya y decidles: "Está cerca de vosotros el reinado de Dios".
Explicación.
Designación y misión. Ante el fracaso de los Doce (9,40.51-56), Jesús se decide a crear otro grupo de mensajeros para que le preparen el camino (1: designó a otros setenta, mejor que 72), según el número de naciones paganas (cf. Hch 6,1ss; los Siete), seguidores de origen no judío, Samaría, la puerta hacia el paganismo (en Mt y Mc, Galilea).

Instrucciones más extensas que a los Doce (cf. 9,3-5). La humanidad está madura para el mensaje; la petición a Dios los identificará con el objetivo de la misión y les obtendrá el impulso necesario para ella (2). Inermes ante la sociedad hostil (3: ovejas, lobos). No preocuparse por el sustento (12,22ss); sandalias, propias de gente acomodada; los saludos eran prolijos: urgencia de la misión (4). Portadores de paz (5-7). Pueblo/ciudad, figura de ambientes de mentalidad abierta, a diferencia de "aldea" (cf. 9,6). No ser exigentes ni hacer distinciones entre los alimentos: integración en la cultura (8). Curar y proclamar (cf. 9,2) (9).