miércoles, noviembre 01, 2017

LECTURAS DEL MARTES 28 DE NOVIEMBRE DEL 2017.

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.


PRIMERA LECTURA. Daniel 2,31-45.


31»Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa, una estatua gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era impresionante.
32Tenía la cabeza de oro fino. el pecho y los brazos de plata. el vientre y los muslos de bronce. 33Las piernas de hierro y los pies de hierro mezclado con barro. 34En tu visión una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. 35Del golpe se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra.
36»Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido: 37Tú. Majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder 38sobre los hombres dondequiera que vivan, sobre las fieras agrestes y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. 39Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el orbe. 40Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos.
41»Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. 42Los dedos de los pies. de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. 43Como viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. 44Durante esos reinados, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, pero él durará por siempre; 45eso significa la piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana y que destrozó, el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. Este es el destino que el Dios poderoso comunica a su majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta». 

Explicación.

2,31-35 La brevedad y lucidez de la descripción convencen al rey y también, artísticamente, al lector la grandeza colosal, el brillo deslumbrante, la caída súbita, el escenario barrido por el viento y llenándose con la montaña suceden en pocas frases certeras. La visión es grandiosa con sobriedad. Reina el silencio, quebrado por el choque final. 

2,35 "Como el tamo": Sal 1,4; 18,43. 

2,37-38 Inspirado en Jr 27.6 y 28.14; mediatamente depende de Gn 1.28 y Sal 8; reaparece en Bar 3.16. 

2,41-43 La amplificación algo torpe desentona en el resto; quizá sea adición de un comentarista. Hay que retener la mezcla de poder y debilidad. 

2,44 El material del nuevo reino es sólida piedra o roca; la montaña representa lo estable y duradero (Gn 49.26; Hab 3.6). 

2,45 En el contexto del autor la piedra es el pueblo elegido; la lectura mesiánica se impuso más tarde. 
  


SALMO. Daniel 3,57-61.

57Criaturas todas del Señor, bendecid aL Señor, 
ensalzadlo con himnos por los siglos. 
58Ángeles del Señor, bendecid al Señor, 
ensalzadlo con himnos por Los siglos. 

59 Cielos, bendecid aL Señor,
ensalzadlo con himnos por Los siglos.
60Aguas del espacio, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
61Ejércitos del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Explicación.

3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 
  
3,59 El océano celeste, por encima del firmamento (Sal 29,10). 

3,61 Astros y constelaciones al servicio de Dios.


EVANGELIO. Lucas 21,5-11.

5 Como algunos hablaban del templo, ponderando la calidad de la piedra y el adorno de los exvotos, dijo:
6 - Eso que contempláis llegará un día en que no dejarán piedra sobre piedra que no derriben.

LA GUERRA NO ANUNCIA EL FIN. PERSECUCIONES.

7 Entonces le hicieron esta pregunta:
- Maestro, ¿cuándo va a ocurrir eso? y ¿cuál será la señal, cuando eso esté para suceder?
8 Él respondió:
- Cuidado con dejarse extraviar, porque van a llegar muchos diciendo en nombre mío: "Yo soy" y "El momento está cerca"; no os vayáis tras ellos.
9 Cuando oigáis estruendo de batallas y subversiones, no tengáis pánico, porque eso tiene que suceder primero, pero el fin no será inmediato.
10 Entonces dijo a los discípulos:
- Se alzará nación contra nación y reino contra reino, 
11 habrá grandes terremotos y, en diversos lugares, hambre y epidemias; habrá fenómenos terribles y señales grandes en el cielo.

Explicación.

En Lc, la predicción de Jesús y su discurso sobre el futuro de Jerusalén y del templo y sobre el reinado de Dios en la historia se pronuncian dentro del templo y se dirigen a los que escuchaban su enseñanza (cf. Mt 24; Mc 13).

(5s) A la admiración por la belleza del templo responde Jesús con la predicción de su ruina (cf. 19,41-44: lamento sobre Jerusalén).

(7) La pregunta siguiente no manifiesta sorpresa; de hecho, se pensaba que estaba próximo el cumplimiento de la profecía de las setenta semanas (Dn 9,24-27), y que el momento de máxima ruina señalaría el comienzo de la restauración de Israel y la derrota de los paganos (Dn 7,27). La pregunta es doble: quieren saber el momento en que tendrá lugar el desastre y, en segundo lugar, cuál será la señal que anuncie la inversión del curso de los acontecimientos y la restauración.

(8-19) Comienza el discurso previniendo contra un engaño: el desastre no anuncia una restauración: el presupuesto de la pregunta es falso. De hecho, dentro del grupo judeocreyente muchos simularán espíritu de profecía: atribuirán a Jesús el papel de restaurador de Israel (Yo soy: el Mesías nacionalista) y anunciarán la inminencia de su intervención (el momento está cerca) (8).

Sin embargo, los acontecimientos guerreros no anunciarán el fin de la opresión ni la inmediata restauración mesiánica (9). Habrá guerra y desastres (10s). Pero, lo mismo que el rechazo de "el Hombre" había de proceder a la destrucción de Jerusalén, también los discípulos serán perseguidos de parte de los poderes judíos y paganos. Esto los confirmará en la verdad de su postura (cf. 6,22) (12s).


2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Eclesiástico 45,1-5.

1 Amado de Dios y de los hombres, 
Moisés ¡Bendita su memoria!: 
2le dio gloria como de un dios,
lo hizo poderoso entre los grandes; 
3a su palabra se precipitaban los signos, 
lo mostró poderoso ante el rey,
le dio mandamientos para su pueblo y le mostró su gloria; 
4por su fidelidad y humildad
lo escogió entre todos los hombres, 
5le hizo escuchar su voz
y lo introdujo en la nube espesa; 
puso en su mano los mandamientos, 
ley de vida y de inteligencia,
para que enseñase los preceptos a Jacob, 
sus leyes y decretos a Israel. 

Explicación.

45,1-5 Un verso quiere afirmar la continuidad. Moisés ante el Faraón, como un dios 
en realizar prodigios; la aparición en el Sinaí y su misión al pueblo escogido; la entrega de la ley como don precioso para el pueblo.

Salmo. 16,1-2.5-8.11.


1 ¡Guárdame, Dios, que me refugio en ti!
2 Declaro:
al Señor,
Tú eres mi dueño,
no tengo bien fuera de ti.



5 El Señor es la porción de mi lote y de mi copa;
tú controlas mi suerte:
6 me ha tocado una parcela apacible,
es espléndida mi heredad.

7 Bendigo al Señor que me aconseja,
aun de noche me instruyen mis entrañas.
8 Pongo siempre al Señor ante mí,
con él a mi derecha no vacilaré.


11 me enseñarás un camino de vida,
me colmarás de gozo en tu presencia,
de delicias perpetuas a tu diestra.


Explicación.


16,1 El comienzo es una variante de comienzo convencional. Se dirige al Dios supremo, ´el , como "guardián": cfr.. Sal 121.

16,2 El femenino "bien" aplicado al Señor es excepcional; puede estar inducido por el tema de la tierra; cfr. Sal 65,12; 68,11. Otros leen pregunta retórica así: "mi dicha ¿no está en ti?".



16,5 En el reparto de la tierra los levitas no reciben un lote, pues deben vivir del templo: Nm 18,20s; Dt 10,9; 18,1.
Este verso pesa mucho en la reconstrucción del comienzo.

16,7 El Señor es mi consejero personal. A su consejo reacciona la intimidad más honda, "los riñones" como sede de pasiones, como zona semiconsciente que el Señor sondea e ilumina. Es fórmula excepcional.

16,8 También excepcional por el verbo tan escogido y por ser el orante sujeto: la presencia de Dios se hace constante en la conciencia. Véase en contraste Ez 14,3. "Vacilar": en el supuesto, sacerdotal, o en la posición, vital.



16,11 Aunque bien establecido, se encuentra en camino: vivir es progresar hacia un término positivo: gozo, saciedad, delicias sin fin. Moisés pidió al Señor que le mostrara el camino, y el Señor accedió (Éx 33,13); pidió ver su gloria, y el Señor le enseño su bondad, no su rostro (Éx 33,18-20). El orante del salmo comienza con la "bondad"; al final Dios le enseña el camino y muestra su rostro. Más allá no queda nada.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Aplican el salmo a Cristo resucitado. Hch 2,24 y 13,34. Pronunciado por Cristo, con variedad de aplicaciones, puede ser pronunciado por el cristiano con la esperanza segura de su resurrección.


Evangelio. Lucas 10,1-9.


1 Después de esto el Señor designó a otros setenta y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
2 Y les dijo:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso, rogad al Señor de la mies que mande braceros a su mies.
3 ¡En marcha! Mirad que os envío como corderos entre lobos.
4 No llevéis bolsa ni alforja ni sandalias y no os paréis a saludar por el camino.
5 Cuando entréis en una casa lo primero saludad: "Paz a esta casa";
6 si hay allí gente de paz, la paz que les deseáis se posará sobre ellos; si no, volverá a vosotros.
7 Quedaos en esa casa, comed y bebed de lo que tengan, que el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.
8 Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed de lo que os pongan,
9 curad a los enfermos que haya y decidles: "Está cerca de vosotros el reinado de Dios".


Explicación.


Designación y misión. Ante el fracaso de los Doce (9,40.51-56), Jesús se decide a crear otro grupo de mensajeros para que le preparen el camino (1: designó a otros setenta, mejor que 72), según el número de naciones paganas (cf. Hch 6,1ss; los Siete), seguidores de origen no judío, Samaría, la puerta hacia el paganismo (en Mt y Mc, Galilea).

Instrucciones más extensas que a los Doce (cf. 9,3-5). La humanidad está madura para el mensaje; la petición a Dios los identificará con el objetivo de la misión y les obtendrá el impulso necesario para ella (2). Inermes ante la sociedad hostil (3: ovejas, lobos). No preocuparse por el sustento (12,22ss); sandalias, propias de gente acomodada; los saludos eran prolijos: urgencia de la misión (4). Portadores de paz (5-7). Pueblo/ciudad, figura de ambientes de mentalidad abierta, a diferencia de "aldea" (cf. 9,6). No ser exigentes ni hacer distinciones entre los alimentos: integración en la cultura (8). Curar y proclamar (cf. 9,2) (9).

LECTURAS DEL LUNES 27 DE NOVIEMBRE DEL 2017.

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.


PRIMERA LECTURA. Daniel 1,1-6.8-20.


Daniel en la corte de Babilonia.

1El año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, llegó a Jerusalén Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la asedió. 2EI Señor entregó en su poder a Joaquín de Judá y todo el ajuar que quedaba en el templo; se los llevó a Senaar, y el ajuar del templo lo metió en el tesoro del templo de su dios.
3EI rey ordenó a Aspenaz, jefe de eunucos, seleccionar algunos israelitas de sangre real y de la nobleza, 4jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo, bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes y aptos para servir en palacio, y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. 5Cada día el rey les pasaría una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales pasarían a servir al rey.
6Entre ellos había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías. 
8Daniel hizo propósito de no contaminarse con los manjares y el vino de la mesa real, y pidió al jefe de eunucos que le dispensase de esa contaminación. 9EI jefe de eunucos, movido por Dios, se compadeció de Daniel y le dijo:
I0-Tengo miedo al rey, mi señor, que os ha asignado la ración de comida y bebida; si os ve más flacos que vuestros compañeros, me juego la cabeza.
11Daniel dijo al guardia que el jefe de eunucos había designado para cuidarle a él, a Ananías, a Misael y a Azarías:
12-Haz una prueba con nosotros durante diez días: que nos den legumbres para comer yagua para beber. 13Compara después nuestro aspecto con el de los jóvenes que comen de la mesa real y trátanos luego según el resultado.
14Aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. 15Al acabar tenían mejor aspecto y estaban más gordos que los jóvenes que comían de la mesa real. 16Así que les retiró la ración de comida y de vino y les dio legumbres.
17Dios les concedió a los cuatro un conocimiento profundo de todos los libros del saber. Daniel sabía además interpretar visiones y sueños.
18AI cumplirse el plazo señalado por el rey, el jefe de eunucos se los presentó a Nabucodonosor. 19Después de conversar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y los tomó a su servicio.

20 Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, lo hacían diez veces mejor que todos los magos y adivinos de todo el reino. 

Explicación.


1 La penetración y ascenso de un israelita en corte extranjera es trama literario bien establecido desde los relatos sobre José; el libro de Daniel recoge el tema con una estructura paralela marcada.

a) Egipto, Daniel como cautivo de guerra; b) José supera la prueba de la seducción, Daniel la de la dieta; c) Jose triunfa en la confrontación con la sabiduría local, lo mismo Daniel; d) José ocupa un cargo importante en el reino, y lo mismo Daniel. e) José desde su cargo salva a los padres de Israel, Daniel anuncia la salvación de sus hermanos. 

Subrayemos la diferencia en b): de lo ético universal pasamos a una observancia convencional. La dieta se había convertido en observancia religiosa diferenciadora, signo de identidad, que provocaba extrañeza y desprecio entre los griegos. Muchos judíos hicieron de ella cuestión de ser o no ser fieles a su Dios (2 Mac 6-7); compárese con la conducta de Jeconías (2 Re 25,29). El jefe de eunucos, "movido por Dios", seculariza el asunto, y sucedió lo que el autor pretendía: la dieta judía demuestra su superioridad higiénica, como inspirada por Dios. 

El papel de Daniel es de penetración y confrontación. A los jóvenes judíos seleccionados no se les exige la conversión religiosa. Ellos aceptan sin dificultad: la lengua y literatura (en parte religiosa), el vasallaje genérico y el servicio específico con sus implicaciones; sólo rechazan algunos alimentos. A través de la fábula se presenta la confrontación del judaísmo con el helenismo de Lágidas y Seléucidas. La segunda confrontación se sitúa en el terreno intelectual; en el cual los jóvenes judíos derrotan ampliamente a sus rivales. Todo por la gracia de Dios. 

1,1-2 La fecha indicada es falsa históricamente, teológicamente es significativa: es el comienzo de una era, del poder de imperios y naciones paganas, que durará hasta la muerte de Antíoco Epífanes. La caída de Jerusalén, el incendio del templo y el traslado de su ajuar a Babilonia marcan el traspaso de poderes. Los apocalípticos no consideran la vuelta del destierro como verdadera restauración, porque el pueblo sigue sometido. Ni consideran el edificio de Ageo y Zacarías como el templo consumado. Todo eso es una etapa intermedia, que culminará en una gran profanación y en la plena restauración inminente. 

1,3-4 Su saber está en el orden del consejo y la administración. Tener a nobles por servidores enaltece la gloria de un soberano (Is 10,8 Y 23,8). Él afirma su poder, ellos acceden a la confrontación. De aquí brota la ironía de varios relatos. 

1,8 Sobre tabúes alimenticios: Ez 4,13s; Os 9,3; Est 4,14; Jdt 10,5 etc. 

1,12 Además de evitar manjares prohibidos, practican una dieta ascética. Podía practicarse por penitencia o para alcanzar la inspiración celeste (10,2s); véase el precedente de los recabitas (Jr 35). 

1,15 Lam 4,7. 

1,17 El primero es un saber tradicional, recogido en escritos, que se aprende estudiando y que pueden enseñar los maestros caldeos. Dios lo concede por medios humanos, bendiciendo el trabajo (Eclo 39,5-8). Entender visiones y sueños es don directo de Dios (Eclo 34,1-8). 

1,20 Compárese con la reina extranjera proponiendo enigmas a Salomón (1 Re 10,1-3): los papeles se invierten.


SALMO. Daniel 3,52-56.


52Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito tu nombre, santo y glorioso,
a éL gloria y alabanza por Los siglos.
53Bendito eres en eL templo de tu santa gloria,
a ti gloria y alabanza por Los siglos.
54Bendito eres en tu trono real,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
55Bendito cuando cabalgas sobre querubines
sondeando Los abismos,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
56Bendito eres en la bóveda del cielo,

a ti gloria y alabanza por los siglos. 

Explicación.


3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 

3,53-54 Templo y trono celestes, del rey del cielo 

3,56 La bóveda es el firmamento.



EVANGELIO. Lucas 21,1-4.

21 1 Alzando los ojos vio a los ricos que echaban sus donativos en el tesoro del templo;
2 vio también a una viuda muy pobre que echaba unos céntimos 
3 y dijo:
- Esa viuda, que es pobre, ha echado más que nadie, os lo aseguro;
4 porque todos ésos han echado donativos de lo que les sobra: ella, en cambio. sacándolo de su falta, ha echado todo lo que tenía para vivir.

EXPLICACIÓN.

Con el ejemplo de la viuda muestra Jesús que Israel no podía satisfacer a Dios dándole lo superfluo, sino con su entrega total a él (cf. 10,27). Dios no necesita cosas, quiere la confianza total de la persona.


2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Isaías 61,1-3.

1El espíritu del Señor está sobre mí,
porque el Señor me ha ungido.
Me ha enviado para dar
una buena noticia a los que sufren,
para vendar los corazones desgarrados,
para proclamar la amnistía a los cautivos
y a los prisioneros la libertad,
2para proclamar el año de gracia del Señor,
el día del desquite de nuestro Dios;
para consolar a los afligidos,
los afligidos de Sión;
3para cambiar su ceniza en corona
su luto en perfume de fiesta,
su abatimiento en traje de gala.

Explicación.

61,1-9.11 Acepto la inversión de 10 y 11, con la cual el v.10 pasa a la perícopa siguiente, y el capítulo se articula en dos partes: vocación y misión del mensajero, mensaje de esperanza. El capítulo tiene numerosos contactos verbales con el 58.

61,1-3a En el tercer bloque del libro, estos versos funcionan como relato de vocación: véanse 42,1-4 y 49,1-6. Como en 40,9 su misión es pregonar una buena noticia. Para la tarea está equipado con el carisma del espíritu (48,16). Promulga un año jubilar de parte del Señor: Lv 25,10. "Desquite": porque el Señor paga a sus enemigos por su agresión; "gracia": porque resarce al pueblo de sus sufrimientos (Mt 11,5; Lc 7,22). Por su posible ambigüedad, suprimió Jesús la frase del desquite cuando leyó el rollo en la sinagoga de Nazaret (lc 4,18s), El gozo cambiará los ritos de luto en ritos de fiesta: Sal 30; lo contrario de Is 3,24.

61,3b-9.11 Dificultan la lectura los cambios de persona verbal: segunda persona plural en 5-6, tercera en el resto; habla el Señor en 8, se habla del Señor en el resto. Con todo, el conjunto se entiende como anuncio del heraldo en nombre de Dios.

61,3b El camino queda sellado con la imposición de un nuevo nombre. Por el paralelismo, refiero "el Justo" al Señor. Asignando función adjetival al término, resulta "Robles legítimos", semejante al "vástago legítimo" de Jr 23,5.

Salmo. 40,2.4.7-11.


2 Yo esperaba con ansia al Señor:
se inclinó a mí y escuchó mi grito.


4 Me puso en la boca un canto nuevo
de alabanza a nuestro Dios.
Muchos al verlo quedaron sobrecogidos
y confiaron en el Señor.


7 Sacrificios y ofrendas no los quieres;
me has cavado oídos;
no pides holocaustos ni víctimas expiatorias.
8 Entonces yo digo: "aquí he venido".
En el texto del rollo se escribe de mí
9 que he de cumplir tu voluntad:
y yo lo quiero, Dios mío,
llevo tu instrucción en las entrañas.
10 He proclamado el derecho
a una asamblea numerosa.
No he cerrado los labios,
Señor, tú lo sabes.
11 No me he guardado en el pecho tu justicia,
he anunciado tu verdad y tu salvación,
no he negado tu lealtad y fidelidad
a la asamblea numerosa.


Explicación.


40,2-4 El comienzo es una secuencia en cuatro escenas rápidas. Un hombre se debate en el lodo de una ciénaga, que amenaza tragárselo aprovechando sus esfuerzos; grita. Alguien lo saca y coloca sus pies en roca firme. Al sentir la solidez bajo los pies, rompe a cantar de gozo y agradecimiento. Un grupo que asistía expresa su confianza en el liberador.

40,2 La forma enfática traduce la expectación, casi la impaciencia del aguardar.

40,4 "Poner en la boca" es fórmula de alcance profético: Dt 18,18; Jr 1,9; 5,14.



40,7-9 Es importante apreciar paralelismos y correlaciones. En esquema: sacrificios / holocaustos, oídos / escrito, vengo / quiero. El primero es un merismo que abarca el culto. El segundo sugiere un encargo oral y uno escrito. El tercero es correlativo del anterior y se articula en dos piezas complementarias: el acto de presentarse y la disponibilidad para ejecutarlo.

40,7 Los sacrificios se relativizan (Eclo 34,18-35,26). "Cavar los oídos" es metáfora única. La imagen parece fijarse en la hondura corporal que abre el oído hacia el interior del hombre: compárese con Is 50,4s.

40,8b-9 Lo que más interesa del texto es la asimilación del encargo y por implicación del tema. Lo que estaba en un "escrito", pasa a estar "en las entrañas"; el texto de la proclamación está amorosamente asimilado. Compárese con Ez 3,3.

40,10-11 La proclamación se enuncia en cuatro verbos y seis sustantivos. El insistir en formas negativas, el apelar al testimonio de Dios, hace sospechar algún riesgo en el encargo, como si algo grave indujera al silencio. El verbo positivo, "evangelizar", significa en la vida civil anunciar una buena noticia. Es típico del profeta del destierro, que también tropezaba con resistencia y hostilidad: Is 40,9; 41,27; 52,7 y 60,6; 61,1; Sal 96,2. El "derecho" recurre también en Is 41,2-10; 42,6.21; 45,19; 51,1.5.7. Los otros sustantivos, con posesivo "tu", pertenecen a una tradición ancha, también presente en el salterio.
Ahora imaginemos que ha comenzado la predicación, que provoca resistencia, oposición, persecución; el orante invoca el auxilio de quien le encomendó la tarea. Es lo que sigue en 12-18.



TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

La carta a los Hebreos recoge y comenta la parte central del salmo, según la versión griega de los LXX. En vez de "me cavaste oídos", dice "me aparejaste un cuerpo"; traduce "rollo" por "título". De este modo opone el autor a los sacrificios antiguos la entrega del Mesías. De aquí arranca el uso de los antiguos de poner todo el salmo en boca de Cristo y después en boca de la Iglesia.


Evangelio. Mateo 5,13-16.


13 Vosotros sois la sal de la tierra. Y si la sal se pone sosa, ¿con qué se salará? Ya no sirve más que para tirarla a la calle y que la pisotee la gente.
                   14 Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en lo alto de un monte;
15 ni se enciende una lámpara para ponerla en el candelero y que brille para todos los de la casa.
16 Empiece así a brillar vuestra luz ante los hombres; que vean el bien que hacéis y glorifiquen a vuestro Padre del cielo.

EXPLICACIÓN.

13 - 16. La sal, factor de incorruptibilidad, símbolo de la permanencia de la alianza (Lv 2,13; Nm 18,19; 2 Cr 13,5). La luz, la gloria o esplendor de Dios que había de brillar sobre Jerusalén (Is 60,1-3). Los discípulos son la nueva ciudad santa donde Dios habita (cf. 27,53). La gloria se manifiesta en su modo de obrar (5,7-9), en el que los hombres reconocen a Dios como Padre.

LECTURAS DEL DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DEL 2017.


Primera Lectura. Ezequiel 34,11-12.15-17.

11Así dice el Señor:
Yo mismo en persona buscaré mis ovejas
siguiendo su rastro.
12Como sigue el pastor el rastro de su rebaño
cuando las ovejas se le dispersan,
así seguiré yo el rastro de mis ovejas
y las libraré sacándolas
de todos los lugares
por donde se desperdigaron
un día de oscuridad y nubarrones.
15Yo mismo apacentaré mis ovejas,
yo mismo las haré sestear
-oráculo del Señor-.
16Buscaré las ovejas perdidas,
recogeré las descarriadas;
vendaré a las heridas,
curaré a las enfermas:
a las gordas y fuertes las guardaré
y las apacentaré como es debido.
17Y a vosotras, mis ovejas, esto dice el Señor:
Voy a juzgar el pleito de mis ovejas:
¡carneros y machos cabríos!

Explicación.

34,11-16 El Señor cumple personalmente las tareas de pastor en un momento crítico para el rebaño. En las etapas de esta acción se puede descubrir el esquema clásico del éxodo transportado ala vuelta del destierro: reunir -sacar - llevar; llegadas a la tierra, terminan los cuidados extraordinarios y comienzan las tareas ordinarias del pastor, supliendo lo que no hicieron los malos pastores. Aun en el destierro se siguen llamando "mis ovejas" (catorce veces).

34,17 Ya no se trata de los pastores, sino de individuos del gran rebaño: carneros y machos cabríos desempeñan el papel de malos.  

Salmo. 23,1-3.5-6.

Ez 34; Jn 10

1 El Señor es mi pastor: nada me falta.
2 En verdes praderas me hace recostar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía por senderos oportunos
como pide su título.
5 Me pones delante una mesa
frente a mis enemigos.
Me unges con perfume la cabeza,
mi cabeza rebosa.
6 Tu bondad y lealtad me escoltan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.

Explicación.

23. Este salmo es uno de los favoritos del salterio: por la tradición de David pastor y por la culminación en la imagen del Buen Pastor. También por su sencillez y riqueza: en dos imágenes o escenas de conjunto comprime un número inesperado de símbolos elementales. Las imágenes son dos: el pastor en 1-4, el anfitrión en 5-6. El verso central, 4b, se une a lo que precede por la imagen, a lo que sigue por la aparición de la segunda persona.

La imagen del pastor está desarrollada con realismo y concreción, por medio de rasgos breves que evocan la escena. Hay que dejarse conducir por la imaginación, sin espiritualizar: el césped verde con una fuente, para tumbarse, reposar y recobrar fuerzas; las roderas del camino, la cañada al oscurecer, la vara que encamina con un toque y el callado que golpea rítmica y sonoramente el suelo. La imagen suelda dos planos de significado en una arista común, desde la cual se dominan ambas vertientes en mirada simultánea. Lo dicho de las ovejas vale del hombre; lo personal se adelanta a primer plano en el "tú vas conmigo".

La imagen libera varios símbolos, arquetípicos o culturales. La imagen del pastoreo se inscribe en las relaciones del hombre con los animales, dominados y domésticos. El verde aplaca los ojos, revela a la tierra materna y acogedora. El agua quita la sed y suscita energía vital. El caminar es experiencia radical. La oscuridad evoca miedos infantiles y temores no aclarados; en ella se siente con más fuerza la presencia amiga. La potencia simbólica de estos rasgos no se agota en la primera lectura.

La imagen del huésped. En la cultura nomádica es fundamental la hospitalidad. Podemos imaginar un fugitivo de su clan que pide asilo. El jeque lo acoge en su tienda, le ofrece protección, comida y bebida, ungüentos aromáticos. Al observar la escena los enemigos perseguidores se detienen en la puerta o cortina: el jeque lo protege. Cuando ha terminado, el jeque le ofrece una escolta que lo acompañe en el camino hasta casa, que es la casa del Señor. Esta parte añade los símbolos de comer y beber.

Las tradiciones del éxodo nos dan una clave para comprender la unidad de las dos imágenes: el Señor guía a su pueblo por el desierto como a un rebaño, buscándole agua y comida y reposo. Cuando llegan a la tierra prometida, el Señor los recibe como anfitrión en su territorio: Éx 15,13; Sal 68,11; 77,21. Dos veces el poeta interrumpe el descanso con el camino, no lo contrario. ¿Toda la vida en camino o una morada final en el templo? El poema termina con una tensión no resuelta, como si una y otra vez se volviera a empezar.

23,1 Es frecuente la imagen de Dios pastor: Sal 78,52; 80,2; Is 40,10s; Jr 23,4.

23,3 El hebreo shem puede significar nombre, título, fama. Aquí encaja mejor lo segundo.

23,5 El uso de perfumes en los banquetes está atestiguado abundantemente.

23,6 "Bondad y lealtad" personificados como escolta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Jn 10,1-18 presenta a Jesús como el bueno o auténtico pastor (Ez 34). La primera carta de Pedro sintetiza en la imagen cristología con eclesiología: 2,25; 5,2-4. A partir de esos datos se puede conducir una reflexión sobre símbolos del salmo y sacramentos. 

Segunda Lectura. 1 Corintios 15,20-26.28.

20Pero de hecho el Mesías ha resucitado de la muerte, como primer fruto de los que duermen, 21pues, si un hombre trajo la muerte, también un hombre trajo la resurrección de los muertos; 22es decir, lo mismo que por Adán todos mueren, así también por el Mesías todos recibirán la vida, 23aunque cada uno en su propio turno: como primer fruto, el Mesías; después, los del Mesías, el día de su venida; 24luego el fin, cuando entregue el reinado a Dios Padre, cuando haya aniquilado toda soberanía, auntoridad y poder. 25Porque su reinado tiene que durar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies; 26como último enemigo aniquilará a la muerte: 
28Y cuando el universo le quede sometido, entonces también el Hijo se sometará al que se lo sometió, y Dios lo será todo en todos.

Explicación.

Reafirma Pablo la resurrección del Mesías/Salvador, que así puede salvar también de la muerte (20). Desarrolla Pablo la visión teológica de la doble solidaridad del género humano (cf. Rom 5,12ss); solidaridad para la muerte con el primer Adán, el que fue hecho de la tierra (cf. 15,47), y solidaridad para la vida con el Mesías Jesús, el que procede del cielo por el Espíritu que recibió (20-22). Pablo parece muy dependiente de la escatología farisea, que colocaba la resurrección al fin de los tiempos (cf. Jn 11,23-27) (23). El fin (24) era término técnico para designar el reino mesiánico; Pablo lo traslada al reino definitivo. La obra del Mesías en la historia consistirá precisamente en ir venciendo a todos los enemigos del hombre (Sal 110,1; 8,7); el último será la muerte (25-27). Situación final: la unión íntima de Dios con la humanidad (28). 

Evangelio. Mateo 25,31-46.


31Cuando el Hombre llegue en su gloria acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono real y reunirán  ante él a todas las naciones. El separara a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras, 33y pondrá a las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda. 34Entonces dirá el rey a los de su derecha:
-Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. 35Porque, tuve hambre y me disteis de comer,tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recogisteis, 36estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel yfuisteis a verme.
37Entonces los justos replicarán:
-Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer o con sed y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo llegaste como forastero y te recogimos odesnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo estuviste enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?
40Y el rey les contestará: 
-Os lo aseguro: Cada vez que lo hicisteis con uno de esos hermanos míos tan insignificantes lo hicisteis conmigo.
41Después dirá a los de su izquierda:
-Apartaos de mí, malditos, id al fuego perenne preparado para el diablo ysus ángeles. 42Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43fui forastero y no me recogisteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.
44Entonces también éstos replicarán:
-Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel y no te asistimos?
45y él les contestará: 
-Os lo aseguro: Cada vez que dejasteis de hacerla con uno de ésos tan insignificantes dejasteis de hacerla conmigo. 
46Éstos irán al castigo definitivo y los justos a la vida definitiva. 

EXPLICACIÓN.

31-46. Escena complementaria de «la llegada» descrita en 24,30s. Allí, como salvación para los suyos; aquí se explica la suerte de los paganos (24,30: todas las tribus de la" tierra; 25,32: todas las naciones); en ambos casos, llegada del Hombre acompañado de sus ángeles. Época histórica después de la destrucción de Jerusalén (24,29). No juicio de los judíos- (19,28), sino únicamente de los paganos.El rey, época del reinado del Hombre (13,41), que se inaugura con la destrucción de Jerusalén (16,28) y dura hasta el fin de esta edad. La suerte de los paganos depende de cuál haya sido su actitud con los más desvalidos (34-36), con quienes se identifica Jesús (40). Se formulan así para los paganos las condiciones para obtener la vida definitiva, como antes para los judíos (19,16-19). El castigo definitivo es la muerte para siempre (46).

LECTURAS DEL SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE DEL 2017.


PRIMERA LECTURA. 1 Macabeos 6,1-13.

1El rey Antíoco recorría las provincias del norte cuando se enteró de que en Persia había una ciudad llamada Elimaida, famosa por su riqueza en plata y oro, 2con un templo lleno de tesoros; escudos dorados, lorigas y armas dejadas allí por Alejandro, el de Filipo, rey de Macedonia, que había sido el primer rey de Grecia. 3Antíoco fue allá e intentó apoderarse de la ciudad y saquearla; pero no puedo, porque los de la ciudad, dándose cuenta de lo que pretendía, salieron a atacarle. 4Antíoco tuvo que huir, y emprendió el viaje de vuelta a Babilonia, apesadumbrado.
5Entonces llegó a Persia un mensajero con la noticia de que la expedición militar contra Judá había fracasado. 6Lisias, que había ido como caudillo de un ejército poderoso, había huido ante el enemigo; los judíos, sintiéndose fuertes con las armas y pertrechos, y el enorme botín de los campamentos saqueados, 7habían derribado el ara sacrílega construida sobre el altar de Jerusalén, habían levantado en torno al santuario una muralla alta como la de antes, y lo mismo en Betsur, ciudad que pertenecía al rey.
8Al oír este informe, el rey se asustó y se impresionó, de tal forma que cayó en cama con una gran depresión, porque no le habían salido las cosas como quería. 9Allí pasó muchos días, cada vez más deprimido. 10 Pensó que se moría, llamó a todos sus grandes y les dijo:
-El sueño ha huido de mis ojos. Me siento abrumado de pena y me digo: 11"¡A qué tribulación he llegado, en qué violento oleaje estoy metido, yo, feliz y querido cuando era poderoso!" 12Pero ahora me viene a la memoria el daño que hice en Jerusalén, robando el ajuar de plata y oro que había allí y enviando gente que exterminase a los habitantes de Judá sin motivo. 13Reconozco que por eso me han venido estas desgracias. Ya veis, muero de tristeza en tierra extranjera.

Explicación.

La muerte del perseguidor se prestaba a una patética elegía, al estilo de Is 14 o Ez 32; el autor de 2 Mac la ha explotado al máximo. Nuestro narrador se contenta con un breve discurso, un poco teatral, del rey moribundo. Su confesión no significa verdadera conversión, es solamente el reconocimiento tardío del propio fracaso culpable. Y la culpabilidad reconocida duplica el dlor del fracaso, según la doctrina tradicional (por ejemplo, Sal 70).

Narrativamente han sucedido dos situaciones semejantes, dos intentos de saquear templos. El segundo intento ha fracasado, el primero tuvo éxito. El rey reconoce que el primero ha sido la causa de sus desgracias. Es la perspectiva del autor; pues los saqueos de templos era cosa ordinaria. Históricamente es cierto que la agresión contra el templo judío desencadenó la resistencia y la rebelión, con los sucesivos reveses para la monarquía seléucida. El autor quiere que veamos en este desarrollo histórico la dirección y el castigo de Dios. Porque, en su relación con el pueblo escogido, se deciden los destinos de los reyes.
Antíoco no se ha enfrentado personalmente con Judas y los suyos, se ha enfrentado con Dios, y Dios castiga su arrogancia.

6,1 El comienzo empalma directamente con 3,37, que hablaba de la partida del rey para Oriente. Elimaida era más bien una región, el antiguo Elam.

6,2 La noticia sugiere que Alejandro había respetado el templo y lo había enriquecido con sus exvotos. Pero notemos que se trata de informaciones comunicadas al rey, en las que había cavida para la leyenda.

6,3 El libro de 2 Mac explota el tema del saqueo de templos en la narración (cap.3) y en el prólogo (cap.1). La acumulación de tesoros en los templos es fenómeno constante de la religión. En la resistencia de la población se aunaban los motivos religiosos y los políticos; y Antíoco no quiso arriesgarse en un asalto a una ciudad.

6,7 Naturalmente el adjetivo "sacrílega" del ara es lenguaje del autor, no del que informa a Antíoco.

6,8 La restauración del templo y la construcción de la muralla simbolizan el fracaso de la política de unificación cultural: Antíoco juzga lo mismo que el narrador. Los dos verbos predicados del rey recuerdan la fórmula de Sal 48,6: "al verla quedaron aterrados y huyeron despavoridos".

6,10 Sobre el insomnio, véase la expresión de Dn 2,1; con otra fórmula, Sal 76.

6,13 Morir en tierra extranjera es una desgracia redoblada (véase, por ejemplo, Am 7,17).

SALMO. 9,2-4.6.16.19.

A 2 Te doy gracias, Señor, de todo corazón
Contando todas tus maravillas; 
3 Quiero festejarte y agasajarte
tañendo en tu honor, Altísimo.
B 4 Porque mis enemigos retrocedieron,
tropezaron y perecieron en tu presencia.
G 6 Reprendiste a los paganos,
destruiste al malvado
borrando su apellido para siempre.
T 16 Se han hundido los paganos
en la fosa que hicieron,
en la red que escondieron su pie quedó prendido.
K 19 pues no se olvida para siempre del pobre,
su esperanza nunca se frustrará. 

Explicación.

9,2-3 Introducción convencional de himno en tono jubiloso.
9,4-5 Invierte el orden cronológico para remontarse del hecho a la causa: derrota – juicio – juez. Se establece el tema forense conductor.
9,6.8 Invierto el orden para respetar el artificio alfabético. Se llega a la sentencia, que opone la extinción de los malvados al reino perpetuo del Señor.
9,16-17 En imagen convencional de caza enuncia el castigo inminente de los malvados: su maldad se vuelve contra ellos. Véanse p. ej. Prov 26,27; Sal 35,7s; 57,7.
9,19 Aunque dé largas, no es para siempre. En última instancia el desgraciado no fracasa. 

EVANGELIO. Lucas 20,27-40.

27 Se acercaron entonces unos saduceos, de esos que niegan la resurrección, y le propusieron
28 este caso:
- Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano".
29 Bueno, pues había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos.
30 El segundo,
31 el tercero y así hasta el séptimo se casaron con la viuda y murieron también sin dejar hijos,
32 finalmente murió también la mujer.
33 Pues bien, esa mujer, cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos va a ser mujer, si ha sido mujer de los siete?
34 Jesús les respondió:
- En este mundo, los hombres y las mujeres se casan; 
35 en cambio, los que han sido dignos de alcanzar el mundo futuro y la resurrección, sean hombres o mujeres, no se casan;
36 es que ya no pueden morir, puesto que son como ángeles, y, por haber nacido de la resurrección, son hijos de Dios.
37 Y que resucitan los muertos lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob".
38 Y Dios no lo es de muertos, sino de vivos; es decir, para él todos ellos están vivos".
39 Intervinieron unos letrados:
- Bien dicho, Maestro.
40 Porque ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

EXPLICACIÓN

Vse. Mc 12,18-27. Los círculos del poder económico y religioso (saduceos: sumos sacerdotes y senadores) aparecen como radicalmente materialistas. No esperando otra vida, su objetivo es pasar la presente en posición de privilegio, sin detenerse ante la explotación del pueblo (19,46: "cueva de bandidos").

Ante la aprobación de los letrados (fariseos), Jesús se encara con ellos (39-41). 

LECTURAS DEL VIERNES 24 DE NOVIEMBRE DEL 2017.


PRIMERA LECTURA. 1 Macabeos 4,36-37.52-59.

36Judas y sus hermanos propusieron:
-Ahora que tenemos derrotado al enemigo, subamos a purificar y consagrar el templo.
37Se reunió toda la tropa, y subieron al monte Sión. 
52El año ciento cuarenta y ocho, el día veinticinco del mes noveno (diciembre), 53madrugaron para ofrecer un sacrificio, según la Ley, en el nuevo altar de los holocaustos recién construido. 54En el aniversario del día en que lo habían profanado los paganos lo volvieron a consagrar, cantando himnos y tocando cítaras, laúdes y platillos. 55Todo el pueblo se postró en tierra, adorando y alabando a Dios, que les había dado éxito.
56Durante ocho días celebraron la consagración, ofreciendo con júbilo holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. 57Decoraron la fachada del templo con coronas de oro y rodelas. Consagraron también el portal y las dependencias, poniéndoles puertas. 58El pueblo entero celebró una gran fiesta, que canceló la afrenta de los paganos.
59Judas, con sus hermanos y toda la asamblea de Israel, determinó que se conmemorara anualmente la nueva consagración del altar, con solemnes festejos, durante ocho días, a partir del veinticinco de diciembre.

Explicación.

4,36 1 Mac 1,8; 2 Cr 29.

4,52-54 Tres años exactos marcan el tiempo de la cólera. Véase 2 Sm 24,13, sobre los castigos presentados a elección a David. En contraste, la falsa profecía de Ananías: "Antes de dos años" (Jr 28,3). 2 Mac 10,3 reduce el tiempo a dos años para adelantar la muerte de Antíoco; Dn 7,25 y 9,27 hablan de tres años y medio.

SALMO. 1 Crónicas 29,10-12.

10Entonces bendijo al Señor en presencia de toda la comunidad y dijo:
-Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre. 11A ti, Señor, la grandeza, el poder, el honor, la majestad y la gloria, porque tuyo es cuanto hay en el cielo y tierra. 12Tuyo el reino y el que está por encima de todos. Riqueza y gloria vienen de ti. Todo lo gobiernas. En tus manos están la fuerza y el poder, en tus manos engrandecer y fortalecer a quienes quieras.

Explicación.

29,10 Al principio nombra al patriarca Israel; al final, a los tres patriarcas, en inclusión poco marcada.

29,11 Empieza con el reconocimiento (que inspirará diversos himnos insertos en el Apocalipsis del NT). El "reino y el qu está por encima" son la nación israelita y su rey; son la posesión particular del Señor en la tierra. Por tanto, el reino no es propiedad del rey, sino que, referidos ambos a Dios, muestran una diferencia muy relativa.

29,12 Dios comunica a otros de lo suyo, eligiendo hombres y manteniendo la soberanía de la historia. (Se evita el título de "rey" para el hombre y para Dios; no así en el salmo citado en el cap. 16).

EVANGELIO. Lucas 19,45-48.

45 Entró en el templo y se puso a echar a los vendedores,
46 diciéndoles:
- Escrito está: Mi casa será casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en una cueva de bandidos. 
47 Todos los días enseñaba en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes y los letrados trataban de acabar con él, y lo mismo los notables del pueblo,
48 pero no encontraban modo de hacer nada, porque el pueblo entero lo escuchaba pendiente de sus labios.

EXPLICACIÓN.

Entrada en el templo. El viaje termina en el templo, centro y compendio de la cudad (45). Denuncia que cumple el texto de Zac 14,21: "Y ya no habrá mercaderes en el templo del Señor ..., en aquel día" (46). El templo, infiel a su función (Is 56,7; Jr 7,11). Su fin será la destrucción (Jr 7,19s).  

Sexta sección del Evangelio (19,47-21,38). Enseñanza polémica en el templo. La sección está enmarcada por las dos menciones de la enseñanza y del pueblo (19,47s; 21,37s).

19,47s. Introducción. Contrariamente a lo propuesto en la tercera tentación (4,9s), la manifestación de Jesús en el templo no se hace de manera espectacular, sino por medio de la enseñanza. El interés del pueblo por la enseñanza de Jesús impide actuar a los dirigentes.