viernes, junio 01, 2012

11 DE JUNIO DE 2012.


Primera Lectura: Hechos 11,21b-26;13,1-3

21bGran número creyó, convirtiéndose al Señor.
22 Llegó noticia de esto a oídos de la comunidad de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía.
23 Al llegar allí y ver aquella generosidad de Dios, se alegró mucho y se puso a exhortarlos a todos a seguir unidos al Señor con firme propósito,
24 porque era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe. Una multitud considerable se adhirió al Señor.
              25 Entonces salió para Tarso en busca de Saulo,
26 lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Vivieron un año entero con aquella comunidad instruyendo a una multitud considerable, y fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados "cristianos".
13      1 Había en Antioquía, según el uso de la comunidad local, profetas y maestros, a saber, Bernabé, Simeón apodado el Negro y Lucio el Cireneo, así como Manaén, que se había criado con el tetrarca Herodes, y Saulo.
2 Estaban ellos dando culto al Señor y ayunando, cuando les urgió el Espíritu Santo:
                        - Apartadme a Bernabé y Saulo para la obra a que los tengo llamados.
                        3 Entonces, después de ayunar y de orar imponiéndoles las manos, los despidieron.

EXPLICACIÓN.

 El Señor bendice, es decir, apoya la obra (cf. 4,30; Lc 1,28.66; Hch 7,9; 10,38) de los que secundan su designio, y esto se refleja en la conversión masiva de paganos (21).

                La iglesia instalada en "Jerusalén" (sentido sacral) ha sido puntualmente informada de esa nueva apertura (cf. 8,14; 11,1); pero esta vez, al no tratarse de israelitas, no envían una representación de la comunidad, como ocurrió en Samaría (8,14), sino sólo a Bernabé (cf. 4,36s; 9,27), para que complete el informe (22).

               Éste, por su parte, dándose cuenta de la trascendencia de lo sucedido en Antioquía, exhorta (haciendo honor a su nombre) a continuar la experiencia, sin circuncidarse ni abrazar la religión judía (23); "la generosidad/la gracia" (23) es el don del Espíritu. Lc puntualiza, como ha hecho con los helenistas, y en particular con Esteban, que Bernabé estaba lleno de Espíritu Santo y de fe/adhesión a Jesús (24, cf. 6,3.5); nuevas adhesiones. No se dice que Bernabé bautice con agua, rito de la cultura judía, que habría significado la integración en la iglesia judeo-creyente (cf. 1,5).

               En lugar de regresar a Jerusalén (cf. 8,14), Bernabé sale en busca de Saulo y lo asocia a la tarea comunitaria (25), permaneciendo ambos un año entero en la comunidad de Antioquía enseñando y configurándola; por primera vez los discípulos ya no son confundidos con los judíos, sino que se les reconoce como un grupo distinto de la comunidad judeocreyente, como seguidores de un Mesías/Cristo excomulgado y ajusticiado en nombre de la Ley; el éxodo del Mesías fuera de la institución judía (cf. Lc 9,31) presagiaba ya esta ruptura; los "cristianos" son los que realizan su encargo (cf. 1,8) (26).
Segunda parte de Hechos (13,1-28,31): En correspondencia con el Ev. (Lc 3-24), Lc consagra la segunda parte de Hch, a narrar las vicisitudes de la misión hasta alcanzar el objetivo fijado por Jesús (1,8).

                   La misión se desarrolla en cuatro fases. La primera comprende los territorios de Chipre, Psidia, Licaonia y Panfilia (13,1-14,28). Sigue la convocatoria de la asamblea de Jerusalén para dilucidar el estatuto de los cristianos de origen pagano (15,1-41). La segunda fase abarca las provincias de Macedonia y Grecia (16,1-18.23). La tercera se concentra en la provincia de Asia (18,24-19,20). Entre la tercera y la cuarta se produce una dilación de la misión, motivada por la decisión de Pablo de subir a Jerusalén (19,21-21,26) y por su procesamiento en Jerusalén y Cesarea (21,27-26,32). La cuarta fase empieza en el momento en que Pablo se embarca para Roma y queda abierta al futuro (27,1-28,31).

                  Tradicionalmente se ha reducido el contenido de esta segunda parte a los viajes misioneros de Pablo; modernamente se insiste, además, en el paralelismo entre los procesos de Pablo y Jesús; se trata, en realidad, de la misión de la iglesia "cristiana" de Antioquía, descrita en paralelo con la de Jesús Mesías/"Cristo", llevada a cabo por Bernabé y Saulo en representación de la comunidad. La misión encontrará gravísimos obstáculos en su camino, pero éstos, a diferencia de los que encontró Jesús, obedecerán en gran parte a problemas de índole personal de los propios misioneros. Esto no obstante, la misión se extenderá por los cuatro puntos cardinales (cuatro fases) del Imperio romano.

                  Primera fase de la misión: Chipre, Psidia, Liaconia y Panfilia (13,1-14,28): Comprende la investidura de los futuros misioneros (13,1-3), la prueba (13,4-12), el discurso programático de Pablo y su primer fracaso con los judíos (13,13-52), la actividad programática de la comunidad misionera (14,1-7), acompañada de la curación del lisiado (14,8-20a) y del epílogo de la primera fase de la misión (14,20b-28).


                   1 - 3.  La segunda parte de Hch, da comienzo con una comprobación singular: la organización de la comunidad de Antioquía ha cristalizado en un grupo mixto de profetas (Bernabé, Simeón y Lucio) y de maestros (Manaén y Saulo). El número cinco dice relación con la madurez que confiere el Espíritu (cf. 4,4). En los nombres propios y sobrenombres se observa también un mestizaje de pueblos, culturas y posición social: Simeón (nombre arameo)/Negro (sobrenombre latino); Lucio (nombre latino)/Cireneo (vse. lo dicho en 11,20); Manaén, educado con Herodes (1).

                 El Espíritu Santo interrumpe la celebración litúrgica con ayuno, al estilo judío, iniciada por el grupo en favor de la iglesia judeocreyente de Jerusalén, que estaba en serio peligro de desmembrarse tras el martirio del apóstol Santiago y el éxodo de su portavoz, Pedro. Los urge (sentido fuerte conferido al verbo "decir" por la partícula gr. dê, usada tan sólo en Lc 2,15; Hch 6,3 y 15,36) a la misión separando para ello al primero (Bernabé, profeta, cf. 4,36; 11,24) y al último de la lista (Saulo, maestro, cf. 14,12) (2). El principal responsable de la futura misión ha de ser Bernabé, cabeza de lista y primer designado por el Espíritu (lit. "el Bernabé", con art.): primacia de la profecía sobre la enseñanza. La comunidad ratifica la elección (3).

                 La investidura de Bernabé y Saulo para la misión entre los paganos tiene una serie de rasgos que recuerdan la investidura de Jesús en el Jordán para su misión como Mesías de Israel (Lc 3).
Salmo Responsorial: 98 (97)
(Sal 96; Is 40-55) 

1Cantad al Señor un cántico nuevo
                   porque ha hecho maravillas;
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.
2EI Señor da a conocer su victoria,
revela su justicia a la vista de los pueblos.
                  3Se acordó de su lealtad y fidelidad
para la Casa de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
                   la victoria de nuestro Dios.
4Vitorea al Señor, tierra entera,
gritad, aclamad, tañed:
5tañed la cítara para el Señor
la cítara al son de instrumentos.
                  6Con clarines y al son de trompetas
                  vitoread ante el Señor y Rey.

EXPLICACIÓN.

98,1 Ap 5,9; 14,3.
98,1-3 Notamos una "victoria" singular y "maravillas" plurales. La explicación está en el "recuerdo" del Señor, el cual ha sido coherente con su modo de proceder, ha mantenido su "lealtad". La acción ha sido a favor de Israel y "justa", la manifestación es universal: Israel es escenario de la actuación de Dios.
98,4-6 En la música instrumental y vocal reconoce el salmista un acto superior de alabanza. La vocal exalta la palabra, intensifica la expresión; la instrumental templa y acuerda los sonidos naturales.

Trasposición cristiana.

El tema del "venir" se realiza en el "adviento", en el Mesías "que ha de venir"; doble adviento, histórico y escatológico; ambos celebrados en nuestro adviento litúrgico. El segundo tema es el reinado, dominante en el NT: universal y justo. Al "cántico nuevo" se refiere Ap 5,9s.
Evangelio: Mateo 10, 7-13

7 Por el camino proclamad que está cerca el reinado de Dios,
8 curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. De balde lo recibisteis, dadlo de balde.
                  9 No os procuréis oro, plata ni calderilla para llevarlo en la faja;
10 ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón, que el bracero merece su sustento.
                  11 Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí que se lo merezca y quedaos en su casa hasta que os vayáis.
                  12 Al entrar en una casa, saludad.
13 Si la casa se lo merece, que la paz que le deseáis se pose sobre ella; si no se lo merece, vuestra paz vuelva a vosotros.

EXPLICACIÓN.

Envío de "los Doce", es decir, del Israel mesiánico, que representa a todos los discípulos. Por el momento, misión limitada a Israel (26,13; 28,19; misión universal). Predicación igual a la de Jesús (4,17). Proclamación escueta de la buena noticia (4,17), acompañada de toda clase de señales (8,16; 9,35; 9,18-26; 8,2-4; 9,32s): liberar a los israelitas de las doctrinas que los tienen postrados y privados de vida. La idea de lucro ha de estar ausente (8): limpios de corazón (5,8). Mostrar la opción por la pobreza (9s, cf. 6,33). Mensajeros de paz (5,9). Los que rechazan el mensaje, peor que los paganos (15).

10 DE JUNIO DEL 2012.

Primera Lectura: Éxodo 24,3-8

3Moisés bajó y refirió al pueblo todo lo que le había dicho el Señor, todos sus mandatos, y el pueblo contestó a una:
-Haremos todo lo que dice el Señor.
4Entonces Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor; madrugó y levantó un altar a la falda del monte y doce estelas por las doce tribus de Israel. 5Mandó a algunos jóvenes israelitas ofrecer los holocaustos y ofrecer novillos como sacrificios de comunión para el Señor. 6Después tomó la mitad de la sangre y la echó en recipientes, y con la otra mitad roció el altar. 7Tomó el documento del pacto y se lo leyó en voz alta al pueblo, el cual respondió:
-Haremos todo lo que mande el Señor y obedeceremos.
8Moisés tomó el resto de la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo:
-Esta es la sangre del pacto que el Señor hace con vosotros a tenor de estas cláusulas.

EXPLICACIÓN.

Rito central. Moisés comunica al pueblo “todas las palabras del Señor (¿decálogo?) y los preceptos (¿código?), y el pueblo acepta. Después “todas las palabras” son escritas en el documento o protocolo de la alianza, que confiere validez y se conserva para el futuro; la lectura se retrasa. Las doce estelas (quizá en círculo, como un cromlech; compárese con Jos 4,20) representan a las tribus, mientras que el altar (quizá en el centro) representa al Señor. Unos jóvenes –todavía no funciona el cuerpo levítico- ofrecen holocaustos y sacrificios de comunión (Sal 50,5). La víctima ofrecida se consagra; su sangre, que es su vida, es ahora sagrada. Al ser repartida entre Dios y el pueblo (cfr. Heb 9,18-19), la sangre une en vínculo sagrado a las dos partes; es el signo o sacramento de la alianza. Antes de la aspersión del pueblo se procede a la lectura o proclamación del protocolo, y el pueblo por tercera vez acepta (cfr. 19,8). La nueva alianza recogerá parte de estos ritos y de sus términos: Mt 26,27; Mc 14,24; Lc 22,20; 1Cor 11,23-25; cfr. Heb 9,18-20.

Salmo Responsorial: 116 (115)

12¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la salvación
invocando el nombre del Señor.
15EI Señor hace pagar cara
la muerte de sus leales.
16 ¡Favor, Señor, que soy tu siervo!
siervo tuyo, hijo de tu esclava.
iRompiste mis coyundas!
17Te ofreceré un sacrificio
de acción de gracias.
invocando el nombre del Señor
18y cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. 

EXPLICACIÓN.

116,12 La única "restitución" accesible al hombre es el reconocimiento. Cuando el orante se hace la pregunta, ya está expresando su gratitud y su deseo de reciprocidad, y su imposibilidad de satisfacerla.
116,13-14 Expresará su gratitud en un rito público. No está claro si es copa de libación, vino que se derrama en honor de la divinidad (Ex 29,40s; Lv 23,18.37), o es copa de comunión que va pasando entre los comensales de un banquete sacrificial (quizá Am 2,8; Is 62,9). Sobre el voto véase Sal 66,13s.
116,15 Nosotros decimos "vendió cara su vida". El orante piensa en Dios como dueño y tasador. La tasa de Dios es muy alta, si se trata de sus leales. Véase la legislación: Ex 21,29s; también Sal 30,10.
116,16 Desarrolla en clave jurídica la imagen de "siervo" del Señor: quien nace de una esclava es esclavo de nacimiento (Ex 21,4). La manumisión se usa como imagen de la liberación.
116,17 -18 Repite el estribillo cambiando copa por sacrificio de acción de gracias.

Trasposición cristiana.

Rom 3,4 cita 11b desplazando ligeramente el sentido. 2 Cor 4,13 cita 10a adaptando el sentido. Sobre el precio de la vida, Rom 8,20. Sobre la copa, 1 Cor 10,16.

Segunda Lectura: Hebreos 9,11-15

11El Mesías, en cambio, presentándose como sumo sacerdote de los bienes que habían de venir, mediante el tabernáculo mayor y más perfecto, no hecho por hombres, es decir, no de este mundo creado,12y mediante sangre no de cabras y becerros, sino suya propia, entró de una vez para siempre en el santuario, consiguiendo una liberación definitiva.
                13Pues si la sangre de cabras y toros y unas cenizas de becerra, cuando rocían a los impuros, los consagran confiriéndoles una pureza externa, 14¿cuánto más la sangre del Mesías, que con decisión irrevocable se ofreció él mismo a Dios como sacrificio sin defecto, purificará nuestra conciencia de las obras de muerte, para que demos culto al Dios vivo?
               15Por esta razón es mediador de una alianza nueva: para que, después de una muerte que librase de los delitos cometidos con la primera alianza, los llamados puedan recibir la herencia perenne, objeto de la promesa.

EXPLICACIÓN.

Acto sacerdotal del Mesías, en contraste con la ineficacia del antiguo culto: el nuevo tabernáculo o lugar del encuentro con Dios es la humanidad resucitada de Jesús; la nueva sangre es la suya, derramada en la cruz; así entra en la presencia de Dios y obtiene la liberación definitiva. El autor expone así en símbolos sacerdotales la realidad existencial de Jesús: haber aceptado morir como un criminal por fidelidad a Dios y amor a los hombres fue el acto que lo transformó, realizándolo totalmente; su resurrección lo situó en la esfera divinam, y con el don del Espíritu libera definitivamente a los hombres del pecado (liberación definitiva). El templo y culto terrestres carecen de sentido; culto a Dios es la propia vida ofrecida como la de Jesús, por amor a los hombres (11-12).
             Los ritos exteriores no dan sino pureza exterior; sólo la acción del Mesías, que asegura el perdón de Dios, descarga la conciencia del lastre del pecado, capacitando a los hombres para acercarse a Dios. El acceso a Dios se identifica con la relación Padre-hijo, que se instaura cuando el hombre recibe el Espíritu (13-14).
            La primera alianza no liberaba del pecado e impedía alcanzar la promesa (15). 

Evangelio: Marcos 14,12-16.22-26
(Mt 26,17-19; Lc 22,7-13).

12 El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron sus discípulos:
-¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
13 El envío a dos de sus discípulos diciéndoles:
-Id a la ciudad, os encontraréis con un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14y donde entre decidle al dueño: "El Maestro pregunta dónde está su posada, donde va a celebrar la cena de Pascua con sus discípulos". 15Él os mostrará un local grande, en alto, con divanes, preparado; preparádnosla allí.
16Salieron los discípulos, llegaron a la ciudad, encontraron las cosas como les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

La eucaristía (Mt 26,26-30; Lc 22,15-20; 1 Cor 11,23-25).

22Mientras comían cogió un pan, pronunció una bendición, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo:
-Tomad, esto es mi cuerpo.
23Y, cogiendo una copa, pronunció una acción de gracias, se la pasó y todos bebieron de ella. 24Y les dijo:
-Ésta es la sangre de la alianza mía, que se derrama por todos. 25Os aseguro que ya no beberé más del producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba, nuevo, en el reino de Dios.
26Y después de cantar salieron para el Monte de los Olivos.

EXPLICACIÓN.

(14,12-16): Nueva datación (cf. 14,1): víspera de Pascua (cf. 15,42). La iniciativa es de los discípulos (israelitas) (12). Jesús aprovechará la cena que ellos proponen para mostrarles cuál es la verdadera Pascua. Misión de dos discípulos a la ciudad, contrapuesta a la misión a «la aldea» (11,2). El agua del cántaro, alusión a la actividad de Juan, el que bautizaba con agua (1,8), como señal de enmienda; ante «la ciudad", centro de la institución, los discípulos han de proclamar ante todo la necesidad de ruptura con la injusticia del pasado (13). Pero Juan, precursor, lleva a Jesús: mi posada, el -fin de su camino (1,2); le Pascua verdadera; en alto, alusión a la cruz; preparada por parte de Jesús; preparádnosla: el discípulo ha de colaborar en la realización de la Pascua de Jesús, exhortando a «la ciudad» a la enmienda y proponiéndole un Mesías crucificado (14-15). Ejecución de las instrucciones (16).  
 (14,22-26): No se mencionan elementos pascuales judíos. Jesús expresa la voluntariedad de su entrega y muerte. Al ofrecer su cuerpo (= su persona) invita a tomarlo a él y a su actividad como norma de vida (cf. Éx 24,6); él mismo da la fuerza (pan/alimento); no se indica que coman el pan (22). La sangre, la persona en cuanto entregada a la muerte (d. 10,38, «el trago/copa»); beber, comprometerse, como Jesús a no desistir de la actividad salvadora (representada por el pan) por miedo a la muerte (8,34; 10,38.45; 13,37; 14,3); a este compromiso corresponde el don del Espíritu (cf. 1,10); la alianza míasustituye para los discípulos (israelitas) a la del Sinaí (cf. 2,19s, «el esposo/novio»); su sangre sella la alianza (Éx 24,8) (23). No basta ya el fruto de la antigua vid/Israel (12,1ss.29-31: los dos mandamientos); el vino/amor nuevo (2,21), expresado en el mandamiento de Jesús (13,34.37), será la entrega de sus seguidores (8,34s); en el reino de Dios: Jesús estará presente en la misión y en la eucaristía de la nueva comunidad (1,15; 9,1; 10, 15s) (25). El Monte de los Olivos, el estado glorioso (13,3), meta de Jesús y de los suyos que lo sigan en el compromiso (11,1) (26).

9 DE JUNIO DE 2012.

Primera Lectura: II Timoteo 4,1-8

1Delante de Dios y del Mesías Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te pido encarecidamente, en nombre de su venida y de su reinado: 2proclama el mensaje, insiste a tiempo y a destiempo, usando la prueba, el reproche y la exhortación, con la mayor comprensión y competencias; 3porque va a llegar el momento en que la gente no soportará la doctrina sana; no, según sus propios caprichos, se rodearán de maestros que les halaguen el oído; 4ser harán sordos a la verdad y darán oídos a las fábulas. 5Tú no pierdas nunca el control, soporta lo adverso, trabaja en propagar la buena noticia y desempeña bien tu servicio, 6pues por lo que a mí toca, estoy para derramar mi sangre y no me falta mucho para soltar amarras. 7He competido en noble lucha, he corrido hasta la meta, me he mantenido fiel. 8Ahora ya me aguarda la merecida corona con la que el Señor, juez justo, me premiará el último día; y no sólo a mí, sino también a todos los que anhelan su venida.

EXPLICACIÓN.

Vuelve a estimular a Timoteo a la actividad, tanto más necesaria cuanto que el mal va a proliferar (4,1-4). Derramar mi sangre, cf. Flp 2,17. El fruto de la dedicación (5-8).

Salmo Responsorial: 71 (70)

8Llena está mi boca de tu alabanza 
y de tu elogio todo el día. 
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9No me rechaces ahora en la vejez,
cuando me faltan las fuerzas, no me abandones, 
14Yo en cambio aguardo continuamente
redoblando tus alabanzas.
15Mi boca explicará tu justicia 
y tu salvación todo el día.
 16con la fuerza del Señor entraré
para anunciar tu justicia, sólo tuya. 

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17Me enseñaste, Dios, desde la juventud
y hasta hoy relato tus maravillas. 
22Y yo te daré gracias con el arpa,
Dios mío, por tu fidelidad;
tañeré la cítara en tu honor, 

Santo de Israel. 

EXPLICACIÓN.

71,9 Que no le falte en la vejez, cuando es más necesario, lo que tuvo en la niñez. Que en la situación actual aceptada Dios no lo abandone.
71,14 Es un aguardar sin pausa, un estar pendiente; pero sereno, por la alabanza que lo acompaña.
71,15b-16 Caben dos interpretaciones, que afectan al término sprwt y al vínculo sintáctico. a) En la línea de número, parafraseo: "me pasaré el día contando, porque para mí no tiene cuento. Entraré ... ": compárese con Sal 139,17s; Eclo 43,28.30. b) En la línea de instrucción, sea conocimiento de libros escritos, sea habilidad en el arte de contar (Eclo 38,24; 44,4); unido a lo que sigue como concesiva. Parafraseo: "aunque no entiendo de letras / no soy experto en narrar, con la fortaleza del Señor entraré ... ". En la segunda interpretación el orante confiesa no pertenecer al gremio de los doctos; pero "fortalecido" por Dios se atreve: cfr. Miq 3,8. 
71,17-19 El anciano debilitado se fija en la ''fuerza'' de su Dios; una fuerza ordenada toda a la justicia, una justicia que supera toda dimensión humana. "¿Quién como tú?": Ex 15,11; Sal 35,10; 89,79.
71,22-24 El orante responderá con una alabanza generosa y entusiasta. El procedimiento del paralelismo obliga a ciertas convenciones y crea una ilusión de pluralidad simultánea.

Trasposición cristiana.

Algunos Padres ponen el salmo en boca de Cristo, tomando vejez por debilidad. Retienen referencias al nacimiento, la instrucción celeste, las tribulaciones, la resurrección.

Evangelio: Marcos 12,38-44
Conducta de los letrados (Mt 23,1-36; Lc 20,45-47).

38Entre lo que enseñaba, dijo:
-¡Cuidado con los letrados! Esos que gustan de pasarse con sus vestiduras y de las reverencias en la calle, 39de los primeros asientos en las sinagogas y de los primeros puestos en los banquetes; 40esos que se comen los hogares de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos tales recibirán una sentencia muy severa.
(Lc 21,1-4).
41Se sentó enfrente de la Sala del Tesoro y observaba cómo la gente iba echando monedas en el tesoro; muchos ricos echaban en cantidad. 42Llegó una viuda pobre y echó dos ochavos, que hacen un cuarto. 43Convocando a sus discípulos, les dijo:
-Esa viuda pobre ha echado en el tesoro más que nadie, os lo aseguro. 44Porque todos han echado de lo que les sobra; ella, en cambio, sacándolo de su falta, ha echado todo lo que tenía, todos sus medios de vida.

EXPLICACIÓN.

(12,38-40): Praxis de los letrados, su ambición de honor y dinero. Deseo de prestigio y preeminencia (38); quieren ser siempre primeros (39; cf. 9,35; 10,44). Utilizan la religión para explotar a los débiles (cf. 7,6s) (40).
41-44. Perícopa final de la sección: Se contrapone al tríptico inicial (11,17: dinero, explotación del pueblo). La viuda, miembro débil de la sociedad (12,40), representa al Israel fiel (cf. Jr 51,5), que, en medio de esa realidad corrompida, ama a Dios como absoluto (44: todo, todos, cf.12,30). Jesús convoca a los discípulos, que no habían aceptado su exigencia de dejar la riqueza(10,23-26). No son los ricos de Israel quienes valen a los ojos de Dios, sino los que ponen su confianza en él y no en el dinero. Esta confianza equivale a la del discípulo (10,21: «tendrás en Dios tu tesoro»), La viuda, antítesis de los dirigentes, infieles a Dios por su amor al dinero (44).

8 DE JUNIO DEL 2012.

Primera Lectura: II Timoteo 3,10-17

10Tú, en cambio, seguiste asiduamente mi enseñanza y mi manera de vivir: mis proyectos, mi fe y paciencia, mi amor fraterno y mi aguante 11en las persecuciones y sufrimientos, como aquellos que me ocurrieron en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Qué persecuciones padecí! Pero de todas me sacó el Señor; 12y lo mismo: todo el que se proponga vivir como buen cristiano será perseguido. 13Esos perversos embaucadores, por su parte, irán de mal en peor, extraviando a otros y extraviándose ellos. 14Tú mantén lo que aprendiste y te convenció; recuerda quiénes te lo enseñaron 15y también que desde niñó conoces la Sagrada Escritura. Ella puede instruirse acerca de la salvación por la fe en el Mesías Jesús.
             16Todo escrito inspirado por Dios sirve además para enseñar, reprender, corregir, educar en la rectitud; 17así el hombre de Dios será competente, perfectamente equipado para cualquier tarea buena.

EXPLICACIÓN.

Pablo se propone como ejemplo a Timoteo. Su insistencia muestra que siente cierto temor por la inseguridad de éste. Conocimiento de la Escritura, es decir, del AT, al que atribuye una validez total sin distinciones. El hombre de Dios, cf. 1 Tim 6,11 (10-17).


Salmo Responsorial: 119 (118)

95Los malvados me acechaban para perderme,
yo meditaba tus preceptos.
96He visto el término de todo lo acabado;
tu mandato se dilata sin término.
110Los malvados me ponen trampas:
yo no me desvío de tus decretos.
165Mucha paz tienen los que aman tu ley,
nada los hace tropezar.
166Aguardo tu salvación, Señor,
y cumplo tus mandatos.
168Guardo tus preceptos y decretos,
tienes presentes todos mis caminos.

EXPLICACIÓN.

119,89-96 El tema de la perpetuidad atrae motivos cósmicos de creación: duración celeste, estabilidad de la tierra. En contraste entra la condición caduca del ombre: perece por el sufrimiento, por la persecución del enemigo. Necesita que Dios lo salve y le dé, mantenga la vida. La "palabra" de Dios aparece "plantada" en el cielo, donde cobra su firmeza y seguridad (cfr. Sal 89,3). Como en castellano, la palabra hebrea "acabado" contiene una sugerente ambivalencia. Es lo llevado a cabo, perfecto, y es lo que se acaba. Perfil y forma son perfección desde dentro, límite desde fuera. Sólo el mandato de Dios se dilata inmensamente.
119,105-112 "El consejo es lámpara". dice Prov 6,23; el salmo contrasta la espiritualidad legal con la sapiencial. Oferta o voto "generoso" es algo de supererogación, por encima de lo requerido, o sea, que desborda la ley. Unido al "aceptar' de Dios pertenece al lenguaje cúltico. "Arriesgo la vida" es a la letra "mi alma en mi palma". El riesgo concuerda con la "grave aflicción" y las ''trampas'' del enemigo; la decisión generosa entraña un riesgo, del que se libra gracias a la ley. "Herencia": algo que se recibe, se posee, se lega.
119,161-168 La declaración del v. 164, tomada a la letra, inspiró prácticas de rezo: siete veces al día; superponiendo al ritmo biológico un ritmo espiritual, devocional. Frente a la palabra de Dios siente el orante temor y gozo, en una extraña polaridad. El "amor" es la fuente de la observancia. Una "paz" sin "tropiezos" es el premio de tal amor.

Trasposición cristiana.

Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".


Evangelio: Marcos 12,35-37
Doctrina de los letrados. El hijo/sucesor de David. (Mt 22,41-46; Lc 20,41-44).

35Mientras enseñaba en el templo, abordó Jesús la cuestión preguntando:
-¿Cómo dicen los letrados que el Mesías es sucesor de David? 36David mismo, movido por el Espíritu Santo dice:

Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha,
mientras hago de tus enemigos estrado de tus pies (Sal 110,1).

37 David mismo lo llama Seór; entonces, ¿de dónde sale que es sucesor suyo?
La multitud, que era grande, disfrutaba escuchándolo.

EXPLICACIÓN

(12,35-37): Doctrina de los letrados sobre el Mesías. Desde la entrada en Jerusalén y la aclamación mesiánica de la multitud (11,9s), estaba pendiente la cuestión del mesianismo de Jesús. Ataca la doctrina de los letrados. El Mesías no es hijo/sucesor de David (cf. 10,47s), sino su Señor (cf. 11,3). Es decir, David no es modelo para el Mesías ni el reino de éste va a limitarse a Israel. Jesús rechaza el mesianismo davídico, el de un rey guerrero y victorioso, fomentado por la enseñanza oficial (letrados). La restauración de trono de David y la hegemonía de Israel sobre los demás pueblos no son más que una ilusión y son incompatibles con el designio universal de Dios (cf. 8,33: «la idea de Dios»; 3,14, Israel, al servicio de los demás pueblos).

7 DE JUNIO DEL 2012.

Primera Lectura: II Timoteo 2,8-15

  8Acuérdate de Jesús Mesías, resucitado de la muerte, nacido del linaje de David; ésta es la noticia que anuncio 9y por ella sufro hasta llevar cadenas como un criminal; pero el mensaje de Dios no está encadenado. 10Por eso soporto lo que sea por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación presente en el Mesías Jesús con la gloria eterna.
                    11Esto es mucha verdad:
                    si morimos con él, viviremos con él;
                12si perseveramos, reinaremos con él;
                    si lo negamos, también él nos negará;
                13si le somos infieles, él permanece fiel,
                    porque negarse a sí mismo no puede.
                 14Sígueles recordando todo esto, avisando seriamente en nombre de Dios de que no discutan sobre palabras; no sirve para nada y es catastrófico para los oyentes. 15Esfuérzate porque Dios te apruebe como a un obrero irreprensible, que predica la verdad sin desviaciones.

EXPLICACIÓN.

Pequeño resumen de la buena noticia (cf. Rom 1,3s). Persecución a Pablo por predicar el mensaje, y fruto de salvación (8-10). Fórmula introductoria a un dicho o credo cristiano (Esto es mucha verdad, cf. 1 Tim 1,15; 4,9; Tit 3,8). Si morimos con él, viviremos con él, cf. Rom 6,4 (11); si perseveramos, reinaremos con él, cf. Rom 8,17; si lo negamos, etc., cf. Mt 10,33 (12). Confianza en la fidelidad del Señor (13).
               Las discusiones sobre palabras corresponden probablemente al interés por "fábulas y genealogías" de 1 Tim 1,3s; lo mismo, las charlatanerías profanas. Himeneo, nombrado en 1 Tim 1,20; su llamado error consistía en afirmar que la resurrección ya ha tenido lugar, refiriéndose probablemente a la nueva vida comunicada en el bautismo. 

Salmo Responsorial: 25 (24)

4 Indícame, Señor, tus caminos,
enséñame tus sendas;
5 encamíname con tu fidelidad, enséñame,
pues tú eres mi Dios salvador.
8 Bueno y recto es el Señor; por eso
señala a los pecadores el camino;
9 encamina con el mandato a los humildes,
enseña a los humildes su camino.
10 Las sendas del Señor son lealtad y fidelidad
para los que observan la alianza y sus preceptos.
14 El Señor se confía a sus fieles
y con su alianza los instruye.

EXPLICACIÓN.

25,4 Dios traza el camino de antemano, como en un mapa; por eso se llaman "tus caminos".

25,5 La guía de Dios no es acto de poder, sino gesto de favor y acto de salvación.

25,5b.7b Con una simple trasposición completo el verso de la letra W.
25,8 Bondad y rectitud se temperan mutuamente. Por ellas Dios está dispuesto a guiar incluso a los pecadores, precisamente a los pecadores.

25,9 "Humildes": es un tiempo concepto sociológico, son los marginados; después se hace concepto teológico y llega a identificarse con los judíos oprimidos y fieles.

25,10 La alianza es compromiso mutuo: cfr. Ex 20,6; Dt 26,17-19.
25,14 Dios confidente, íntimo; relación que no se concilia con el temor, sí con el respeto; Job 29,4; Prov 3,32.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Un salmo tan convencional no se presta a una trasposición global. Se puede leer Rom 5,5 com cita o resonancia del v.3. Los temas de enseñanza y camino y alianza entran fácilmente en el nuevo cauce espiritual.

Evangelio: Marcos 12, 28-34
(Mt 22,34-40; Lc 10,25-28)

28Se le acercó un letrado que había oído la discusión y notado lo bien que respondía, y le preguntó:
-¿Qué mandamiento es el primero de todos?
29Respondió Jesús:
-El primero es: "Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor; 30amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas". 31 El Segundo, éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". No hay ningún mandamiento mayor que éstos.
32El letrado le dijo:
-Muy bien, Maestro, es verdad lo que has dicho, que es uno solo y que no hay otro fuera de él; 33y que amarlo con todo el corazón y con todo el entendimiento y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a uno mismo supera todos los holocaustos y sacrificios.
34Viendo Jesús que había respondido inteligentemente, le dijo:
-No estás lejos del reino de Dios.
Y ya  nadie se atrevía a hacerle más preguntas.

EXPLICACIÓN.

(12,28-34): Un letrado fariseo. Busca solución a una discusión de escuela (28). Respuesta de Jesús: En el AT no había un sólo mandamiento principal, sino dos: el amor/fidelidad a Dios era inseparable del amor/lealtad al hombre. Dios era el valor absoluto (con todo tu corazón, etc.), el hombre, relativo (como a ti mismo). Tal era el llamamiento hecho a Israel en la antigua alianza (Escucha, Israel, cf. Dt 6,4s), que los dirigentes han traicionado con su explotación del pueblo (11,17) (29-31). El ideal de amor propio del Reino será propuesto en la institución de la eucaristía (14,22-25; d. 10,45; 13,37). El letrado afirma la precedencia de estos dos mandamientos sobre los preceptos cultuales, que pretendían honrar solamente a Dios (32-33). Quien está por el bien del hombre no está lejos del Reino (cf. 1,15: enmienda). Invitación implícita de Jesús. El letrado no da su adhesión a Jesús. Teoría sin práctica (34).

6 DE JUNIO DEL 2012.

Primera Lectura: II Timoteo 1,1-3.6-12

 1Pablo, apóstol del Mesías Jesús por designio de Dios, conforme a las promesas de vida que hay en Jesús Mesías, 2a Timoteo, hijo querido: Te deseo el favor, la misericordia y la paz de Dios Padre y del Mesías Jesús, Señor nuestro.
                        3Doy gracias a Dios, a quien sirvo con limpia conciencia, como aprendí de mis antepasados, cuando te encomiendo en mis oraciones noche y día.
 6Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos; 7porque Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino un espíritu de valentía, de amor y de dominio propio.
                       8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de que yo esté en la cárcel por él. Al contrario, sufre conmigo por el evangelio, con la fuerza de Dios: 9él nos salvó y nos llamó a una vida consagrada, no por méritos nuestros, sino por aquella decisión suya a aquella gracia que nos concedió en el Mesías Jesús antes que empezaran los tiempos, 10manifestada ahora por la aparición en la tierra de nuestro salvador, el Mesías Jesús; él ha aniquilado la muerte y ha irradiado vida e inmortalidad por medio del evangelio.
                      11De este evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro; 12ésta es la razón de mi penosa situación presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.

EXPLICACIÓN.

Saludo parecido al de la primera carta (1-2). Exordio: La acción de gracias tiene un cálido tono personal. Pablo fue educado en su tradición familiar, y lo mismo lo ha sido Timoteo, éste como cristiano (3-5).
Mientras en 1 Tim 4,13-16, el don concedido a Timoteo se refería a la enseñanza, en este pasaje concierne al testimonio; frutos del Espíritu son la valentía, el amor y la autodisciplina. Parece referirse, por tanto, a la actividad exterior, sin temer la persecución ni considerarla humillante. (8). Reminiscencias de Ef 1,4ss (9-10a) y de 1 Cor 13 (10b) (6-10).

                  El evangelio se considera como doctrina que ha de ser proclamada y, bajo la metáfora del depósito, custodiada; su contenido es la fe/adhesión a Jesús y el amor cristiano (11-14).

Salmo Responsorial: 123 (122)

1Levanto los ojos a ti
que habitas en el cielo.
2Como los ojos de los esclavos
pendientes de la mano de su amo.
como los ojos de la esclava
pendientes de la mano de su ama.
así nuestros ojos del Señor nuestro Dios
hasta que se apiade de nosotros. 

EXPLICACIÓN.

123,1 El gesto de los ojos es símbolo de una misteriosa ascensión espiritual, como el cielo es símbolo de la trascendencia divina.
123,2 Los ojos ahora se fijan: el poeta se detiene, prolonga la expectación, difiere el desenlace. El gesto de la mano no amenaza, quizá da órdenes, ciertamente favores.
123,2c-3a Un título clásico de Dios es El Piadoso.

Trasposición cristiana.

 Podemos recordar la satisfacción del fariseo, que desprecia al publicano, el cual no se atreve a levantar los ojos: Lc 18,9-14. Si lo esperamos todo de Dios como gracia y piedad, nos levantaremos sobre el desprecio de los satisfechos y no nos sentiremos satisfechos de lo que es gracia y no mérito.

Evangelio: Marcos 12,18-27
(Mt 2,23-33; Lc 20,27-40)

18 Se le acercaron unos saduceos, esos que dicen que no hay resurrección, y le propusieron este caso:
19-Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano". Había siete hermanos: el primero se casó y murió sin dejar hijos; 21el segundo se casó con la viuda y murió también sin tener hijos; lo mismo el tercero, 22y ninguno de los siete dejó hijos. Por último, murió también la mujer. 23En la resurrección, ¿de cuál de ellos va a ser mujer, si ha sido mujer de los siete?
24 Les contestó Jesús:
-Precisamente por eso estáis equivocados, por no conocer la Escritura ni la fuerza de Dios. 25Porque, cuando resucitan de la muerte, ni los hombres ni las mujeres se casan, son como ángeles del cielo. 26Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios?: Yo soy el Dios de Abrahán y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob". 27 No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.

EXPLICACIÓN.

18-27. Centro de la sección: El materialismo, pecado saduceo (cf. 10,1-12, el pecado fariseo), es decir, de la aristocracia civil (senadores) y religiosa (sumos sacerdotes) (8,31; 11,27). Rechazaban la tradición oral propugnada por los fariseos (7,5.8.l3), y no veían en la Escritura la noción de una vida después de la muerte; su horizonte era esta vida, y en tila procuraban mantener su posición de poder y de privilegio (18). Los fariseos concebían la futura resurrección como una continuación de la vida mortal; los saduceos, con su ejemplo, quieren ridiculizar la doctrina farisea (19-23). Respuesta de Jesús: Los dirigentes del templo y de la nación ignoran la Escritura y no conocen a Dios, el dador de vida (fuerza, cf. 5,30) (24). Contra la doctrina farisea, distingue Jesús la condición del hombre en esta vida y después de la muerte: entonces la vida no se transmite por generación humana, se recibe directamente de Dios (los ángeles = «los hijos de Dios»). Habla además de la resurrección en presente, no en futuro como los fariseos (25). Prueba la vida después de la muerte por medio de la Escritura: los patriarcas, ya resucitados; el Dios fiel no deja que perezcan los que él ha amado (26s).