martes, mayo 01, 2012

Domingo 6 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: Hechos 9,26-31

26 Llegado a Jerusalén, trataba de juntarse a los discípulos; pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera discípulo.
27 Entonces Bernabé lo acogió, lo presentó a los apóstoles y les contó cómo había visto al Señor en el camino y que le había hablado, y cómo en Damasco había predicado con valentía sobre la persona de Jesús.
28 Saulo iba y venía con ellos en Jerusalén predicando con valentía sobre la persona de Jesús.
29 Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron darle muerte.
30 Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y de allí lo enviaron a Tarso.
31 Entre tanto, las comunidades gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaría, pues se iban construyendo, progresaban en la fidelidad al Señor y crecían, alentadas por el Espíritu Santo.

EXPLICACIÓN.

                   Desconfianza de la iglesia aramea que sigue instalada en "Jerusalén" (sentido sacral) (26). Bernabé se encarga de presentarlo a los apóstoles (27). Goza de libertad de movimientos en el seno de la iglesia de "Jerusalén" (28). Entra en polémica con los judíos helenistas, y éstos deciden eliminarlo (29). La persecución implacable de los judíos lo obliga a retirarse a Tarso (30).
                  9,31-11,18. La tercera hoja del tríptico narra con todo detalle el cambio profundo que se opera en Simón Pedro, portavoz del grupo apostólico. Contiene igualmente tres cuadros. Al igual que en la secuencia de Felipe, el primer cuadro da comienzo con una descripción generalizada de la paz alcanzada por la iglesia palestinense gracias a la conversión de Saulo (31)

Salmo Responsorial: 21
Is 53

26 Tú inspiras mi alabanza en la gran asamblea:
cumpliré mis votos delante de sus fieles.
27 Comerán los desvalidos hasta saciarse
y alabarán al Señor los que lo buscan:
¡no perdáis nunca el ánimo!
28 Lo recordarán y se volverán hacia el Señor
todos los confines de la tierra,
se postrarán en su presencia
las familias de los pueblos;
29 porque el Señor es Rey,
él gobierna a los pueblos.

30 Ante él se postrarán las cenizas de la tumba,
en su presencia se encorvarán
los que bajan al polvo.
Mi vida se la conservará.
31 Mi descendencia le servirá
y contará quién es;
32 a la generación venidera le anunciará su justicia,
al pueblo que ha de nacer, que él actuó.


EXPLICACIÓN.


22,27 Otros desgraciados son invitados a participar como comensales en el sacrificio de acción de gracias. El último verso cambia violentamente de persona, como si el orante se dirigiera a los invitados. Algunos han leído sufijo de tercera persona.

22,28 "Recordar y vovler" se dicen normalmente de los israelitas, no de los paganos. Por tanto el significado será aquí tener presente y dirigirse a, con cambio de religión o reconociendo a Yhwh como Dios y rindiéndole homenaje.

22,29 Reinado universal, como en textos proféticos: Jr 10,7; Abd 21; Zac 14,9.

22,30 "Cenizas": apoyo la traducción en el paralelismo y en Jr 31,40. "Bajar al polvo" es variación del común bajar a la fosa. Designa a los muertos, no a los mortales. El homenaje a Dios de los muertos es concepción desusada: véanse p.ej. Sal 30,10; 89, 11-13. El texto de la frase final es muy dudoso; corrijo con versiones antiguas. Alternativas: "que no puede conservar la vida", "su alma vivirá para él".

22,31 Continúan las dificultades textuales. El sentido de mi versión es que una descendencia asegurada es parte de la vida del orante; sus descendientes continuarán siendo fieles servidores del Señor y transmitirán la tradicción paterna. La familia es el primer círculo concéntrico.

22,32 Más ancha es la generación venidera, la próxima las siguientes. La "justicia" engloba toda la actividad del Soberano, no sólo la judicial. La frase final es escueta (cfr. Sal 37,5). Con un simple verbo ser borra toda la lejanía e inacción de la primera parte del salmo. Dios no abandona ni se queda lejos.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

                  Los primitivos relatos de la pasión de Jesús utilizaron el más importante salmo de un inocente perseguido y liberado para describir detalles precisos. El salmo es favorito de la liturgia de la pasión. Pero hay que tener en cuenta algunos cambios: el orante del salmo no muere, Cristo muere, su liberación alcanza más allá de la muerte. La liberación del salmo actúa sólo al ser contada; la de Cristo es eficaz en sí y por ello debe ser anunciada. El cristiano se incorpora al sufrimiento de Cristo; la pasión de la víctima inocente denuncia la injusticia humana.

Segunda Lectura: I Juan 3,18-24

18Hijos, no amemos con palabras y de boquilla, sino con obras y de verdad.
El amor/Espíritu elimina la inseguridad.
19De este modo sabremos que estamos de parte de la verdad y podremos apaciguar ante Dios nuestra conciencia; 20y eso aunque nuestra conciencia nos condene, pues por encima de nuestra conciencia está Dios, que lo sabe todo.
              21Amigos míos, cuando la conciencia no nos condena, sentimos confianza para dirigirnos a Dios 22y obtenemos cualquier cosa que le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. 23Y éste es su mandamiento: que creamos en la condición de su Hijo, Jesús Mesías, y nos amemos unos a otros como él nos dejó mandado. 24Quien cumple sus mandamientos habita en Dios y Dios en él; y ésta es la señal de que habita en nosotros, el Espíritu que nos ha dado.

EXPLICACIÓN.
Exhortación (18).
                19-24.     El amor que se expresa en obras da al hombre la seguridad de estar unido a Dios, de estar de parte de la verdad. Puede sentirse interiormente tranquilo, porque Dios sabe que ese amor es verdadero y que es la actitud decisiva de la persona, a pesar de los fallos que impiden su perfecta realización (19-20; cf. 1,7).
               Actitud confiada ante Dios y seguridad de que escucha (21-22); lo que le agrada, cf. Jn 8,29. Los mandamientos se reducen a uno: creer que Jesús es su Hijo y el Mesías salvador y, en consecuencia, cumplir el mandamiento que él dio (Jn 13,34) (21-23). El amor de obra mantiene unido a Dios y esta unión queda confirmada por la experiencia interior del Espíritu (24).

Evangelio: Juan 15,1-8
La comunidad en expansión.
(Jn 15, 1-6)

15, 1. Yo soy la vid verdadera, mi Padre es el labrador.
2. Todo sarmiento que en mí no produce fruto, lo corta, y a todo el que produce fruto lo limpia, para que dé más fruto.
3. Vosotros estáis limpios por el mensaje que os he comunicado.
4. Seguid conmigo, que yo seguiré con vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí solo si no sigue en la vid, así tampoco vosotros si no seguís conmigo.
5. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que sigue conmigo y yo con él, ése produce mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
6. Si uno no sigue conmigo, lo tiran fuera como al sarmiento y se seca; los recogen, los echan al fuego y se queman.
7. Si seguís conmigo y mis exigencias siguen entre vosotros, pedid lo que queráis, que se realiza.
8. En esto se ha manifestado la gloria de mi Padre, en que hayáis comenzado a producir mucho fruto por haberos hecho discípulos míos.
EXPLICACIÓN.
                  1-6. La vid o viña era el símbolo de Israel como pueblo de Dios (Sal 80,9; Is 5,1-7; Jr 2,21; Ez 19,10-12). La afirmación de Jesús (1) se contrapone a estos textos; no hay más pueblo de Dios (vid y sarmientos) que la nueva humanidad que se construye a partir de él (cf. 1,9: la luz verdadera; 6,32; el verdadero pan del cielo). Como en el AT, es Dios, ahora llamado el Padre, quien ha plantado y cuida esta vid.
Advertencia severa (2) que define la misión de la comunidad. Jesús no ha creado un círculo cerrado, sino un grupo en expansión: todo miembro tiene un crecimiento que efectuar y una misión que cumplir. El fruto es el hombre nuevo, a nivel de individuo y comunidad, y a nivel de expansión; no se produce fruto cuando no se comunica la vida que se recibe; el que se niega a amar y no hace caso al Hijo, se coloca en la zona de la tiniebla (3,36). Es aquel que pertenece a la comunidad pero no responde al Espíritu.


                Quien practica el amor tiene que seguir un proceso ascendente, un desarrollo, hecho posible por la limpia que el Padre hace. Elimina factores de muerte, haciendo que el discípulo sea cada vez más auténtico y más libre, y aumente así su capacidad de entrega y su eficacia. Pretende acrecentar el fruto: fruto de madurez en el discípulo, fruto de nueva humanidad.

                Hay una limpieza inicial (cf. 13,10) y otra sucesiva para el crecimiento. Sintetizando datos, la limpieza o purificación la produce la opción por el mensaje de Jesús, que es el del amor. Éste separa del mundo injusto y quita, por tanto, el pecado (1,29). El mensaje, en cuanto se hace práctica en la vida del discípulo, se identifica con el Espíritu, dinamismo del amor. La actividad del amor sigue efectuando la purificación. Según el significado de “limpio/puro” sólo quien practica el amor agrada a Dios (cf. 14,23).
Jesús exhorta a sus discípulos a renovar su adhesión a él (4), en función del fruto que han de producir. La unión mutua entre Jesús y los suyos, vistos aquí como grupo, es la condición para la existencia de la comunidad, para su vida y para el fruto. El sarmiento/discípulo no se mantiene vivo (vida=amor) si se corta de la fuente de la vida/amor.

                Repite Jesús su afirmación primera (5). Entre él y los suyos existe una unión íntima: la misma vida circula en él y en ellos, gracias a la asimilación a él (6,56: comer su carne y beber su sangre): mucho fruto, cf. 12,24. Quien rechaza el amor renuncia a la vida (6); la muerte en vida acaba en la muerte definitiva.

SÍNTESIS.

                La existencia de la humanidad nueva en medio de la sociedad injusta no depende de una institución, sino de la participación de la vida de Jesús. Él crea la alternativa al “mundo” opresor: la sociedad del amor mutuo, expresión de la vida y ambiente de la libertad, que trabaja por incluir a la humanidad entera.
El compromiso cristiano es el dinamismo de una experiencia que busca comunicarse. La unión con Jesús y el Espíritu que él infunde llevan necesariamente a la actividad. El fruto tiene un doble aspecto inseparable: el crecimiento personal y comunitario y la expansión de la vida en la humanidad.

7-8.            Sigue el tema de la fecundidad (7); el fruto se apoya también en la eficacia de la petición. Jesús se hace colaborador en la tarea de los suyos, sin límite alguno (lo que queráis). La respuesta a las exigencias concretas del amor crea el ambiente de la comunidad (entre vosotros, cf. 5,38). La sintonía con Jesús, creada por el compromiso a favor del hombre, establece su colaboración activa con los suyos. “Pedir” significa afirmar la unión con Jesús y reconocer que la potencia de vida procede de él.
La gloria, que es el amor del Padre (8), se manifiesta en la actividad de los discípulos, que trabajan a favor de los hombres.

Sábado 5 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: Hechos 13,44-52

44 El sábado siguiente se reunió casi toda la ciudad para escuchar el mensaje del Señor.
45 Pero los judíos, al ver las multitudes, se llenaron de envidia y se oponían con insultos a las palabras de Pablo.
46 Con valentía, tanto Pablo como Bernabé dijeron:
- Era menester anunciaros primero a vosotros el mensaje de Dios; pero como lo rechazáis y no os consideráis dignos de la vida definitiva, mirad, vamos a dirigirnos a los paganos,
47 porque así nos lo ha mandado el Señor:

Te he destinado para que seas luz de los paganos,
para que lleves la salvación
hasta los confines de la tierra (Is 49,6).

48 Al oír esto los paganos se alegraron y ponderaban este mensaje del Señor; y cuantos estaban dispuestos para obtener vida definitiva creyeron.
49 El mensaje del Señor se iba difundiendo por toda la región,
50 pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y adictas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron de su territorio.
51 Ellos se sacudieron el polvo de los pies para echárselo en cara y se fueron a Iconio,
52 mientras los discípulos se llenaban de alegría y de Espíritu Santo.

EXPLICACIÓN.

                 Enorme afluencia de público el sábado siguiente, ahora mayoritariamente paganos; la rec. occ. precisa que se consagraron para escuchar "a Pablo, quien había hablado largamente sobre el Señor", como Pedro en 11,2, según la misma rec. (44). Sale a relucir el exclusivismo de los judíos (cf. 10,45): su calidad de pueblo privilegiado y la misión a los paganos, despreciados por ellos (cf. 10,28), son incompatibles (45).

                Reacción valiente de Pablo y Bernabé (la presencia de Bernabé es siempre determinante en la misión): al igual que en Pafos (cf. vv. 9ss), se deciden por la causa de los paganos, no sin justificar antes su táctica (que a la larga se revelará equivocada) de dirigirse en primer lugar a los judíos: Pablo sigue convencido de que la conversión masiva de una comunidad judía (no de unos cuantos, como en el v.43) facilitaría considerablemente la misión (46).

                Por primera vez los misioneros revelan, citando las palabras del Siervo de Yahvé (Is 49,6), que el campo de misión que el Señor les tenía encomendado eran los paganos, y no los judíos, repitiendo la universalidad de su ámbito, en consonancia con el encargo dado a los apóstoles (47; cf. 1,8). Prosigue el proceso de clarificación interior de Pablo acerca de su verdadero campo de misión. Fundación de una nueva comunidad de base pagana (48). Tampoco aquí se dice que se bautice a los paganos.

                El mensaje se sigue difundiendo por la entera región (49, cf. v. 44, según la rec. occ.). Nueva reacción de los judíos en contra de los misioneros (cf. v. 45), apoyándose esta vez en los poderes fácticos (50). Gesto de ruptura (51, cf. Lc 9,5). Gran alegría y vitalidad de la comunidad de origen pagano (52).

                 La escena de Antioquía de Pisidia ha sido redactada por Lc en paralelo -muchas veces de contraste- con la de la sinagoga de Nazaret: 1) discurso programático: Jesús toma la iniciativa de leer (Lc 4,16ss) / Pablo toma la palabra suplantando a Bernabé (Hch 13,14ss); 2) Jesús es rechazado por no responder su mesianismo a la expectación judía centrada en el "día de la gran venganza" (Lc 4,20ss, vse. la interpretación de este pasaje) / Pablo, en cambio, responde plenamente, en su discurso, a la expectación de los judíos (Hch 13,16ss); 3) la reacción contra Jesús fue de incredulidad, plagada de ironía malévola, en un primer momento (Lc 4,22s), y de furia y odio mortales, a la postre (4,28s) / la reacción, en cambio, que suscita el discurso de Pablo es, en un primer momento, bastante favorable (Hch 13,42s); sólo ante la masiva concurrencia de paganos se trueca en insultos (13,44s); 4) Jesús fue expulsado fuera de la ciudad con intención de matarlo (Lc 4,29) / Pablo y Bernabé fueron expulsados del territorio (Hch 13,50); 5) Jesús se abrió paso entre ellos (Lc 4,30) / Pablo y Bernabé se sacuden el polvo de los pies (Hch 13,51).

Salmo Responsorial: 97

(Sal 96; Is 40-55)

1Cantad al Señor un cántico nuevo
porque ha hecho maravillas;
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.
2EI Señor da a conocer su victoria,
revela su justicia a la vista de los pueblos.
3Se acordó de su lealtad y fidelidad
para la Casa de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
4Vitorea al Señor, tierra entera,
gritad, aclamad, tañed:
 EXPLICACIÓN.

98,1 Ap 5,9; 14,3.
98,1-3 Notamos una "victoria" singular y "maravillas" plurales. La explicación está en el "recuerdo" del Señor, el cual ha sido coherente con su modo de proceder, ha mantenido su "lealtad". La acción ha sido a favor de Israel y "justa", la manifestación es universal: Israel es escenario de la actuación de Dios.
98,4-6 En la música instrumental y vocal reconoce el salmista un acto superior de alabanza. La vocal exalta la palabra, intensifica la expresión; la instrumental templa y acuerda los sonidos naturales.

Trasposición cristiana.
El tema del "venir" se realiza en el "adviento", en el Mesías "que ha de venir"; doble adviento, histórico y escatológico; ambos celebrados en nuestro adviento litúrgico. El segundo tema es el reinado, dominante en el NT: universal y justo. Al "cántico nuevo" se refiere Ap 5,9s.

Evangelio: Juan 14,7-14

7. Si llegáis a conocerme del todo, conoceréis también a mi Padre; aunque ya ahora lo conocéis y lo estáis viendo presente.
8. Felipe le dijo:
- Señor, haz que veamos al Padre, y nos basta.
9. Jesús le contestó:
-Tanto tiempo como llevo con vosotros y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve a mí está viendo al Padre; ¿cómo dices tú: “Haz que veamos al Padre”?
10. ¿No crees que yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo? Las exigencias que yo os propongo no las propongo como cosa mía: es el Padre, quien, viviendo en mí, realiza sus obras.
11. Creedme: yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo; y si no, creedlo por las obras mismas.
12. Sí, os lo aseguro: Quien me presta adhesión, hará obras como las mías y aun mayores; porque yo me voy con el Padre,
13. y cualquier cosa que pidáis en unión conmigo, la haré; así la gloria del Padre se manifestará en el Hijo.
14. Lo que pidáis unidos a mí, yo lo haré.
EXPLICACIÓN.
                 El Padre está presente en Jesús (7). La petición de Felipe (8) denota su falta de comprensión. Había visto en Jesús al Mesías que podía deducirse de la Ley y los Profetas (1,43-45); no ha comprendido que Jesús no es la realización de la Ley, sino del amor y la lealtad de Dios (1,14.17). En el episodio de los panes (6,5-7) no comprendía la alternativa de Jesús. Sigue en las categorías de la antigua alianza. Ve en Jesús al enviado de Dios (cf. 12,13), pero no la presencia de Dios en el mundo.

                  Jesús le contesta con una queja (9). La convivencia con él, ya prolongada, no ha ampliado su horizonte. La presencia del Padre en Jesús es dinámica (10); a través de él ejerce su actividad. Las exigencias de Jesús reflejan las múltiples facetas del amor, lo concretan y lo acrecientan; por eso comunican Espíritu y vida (3,34; 6,63) y hacen presente a Dios mismo, que es Espíritu (4,24); formulan la acción del Padre en Jesús y, por su medio, con los hombres. Total sintonía de Jesús con el Padre (11). El último criterio, las obras.

                  La obra de Jesús ha sido sólo un comienzo, el futuro reserva una labor más extensa (12). Las señales hechas por Jesús no son, pues, irrepetibles por lo extraordinarias; son obras que liberan al hombre; ofreciéndole vida. Con este dicho da ánimos a los suyos para el futuro trabajo; la liberación ha de ir adelante. Jesús cambia el rumbo de la historia; toca a los suyos continuar en la dirección marcada por él. Los discípulos no están solos en su trabajo ni en su camino, Jesús seguirá actuando con ellos. A través de Jesús, el amor del Padre (su gloria) seguirá manifestándose en la ayuda a los discípulos para su misión (13). La oración de la comunidad expresa su vinculación a Jesús (14); se hace desde la realidad de la unión con él y a través de él, pidiendo ayuda para realizar su obra.

SÍNTESIS.

                 La comunidad de Jesús tiene que recorrer un camino, metáfora que expresa el dinamismo de la vida, que es crecimiento. El hombre se realiza por el camino de la solidaridad y la entrega. Jesús acompaña siempre a los suyos en ese camino. El Padre estará con ellos, pero su presencia no será estática, como un templo, sino también itinerante y activa.

Viernes 4 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: Hechos 13,26-33

26 Hermanos, descendientes de Abrahán y vosotros los adeptos, a nosotros se nos ha enviado ese mensaje de salvación.
27 Porque los habitantes de Jerusalén y sus jefes no reconocieron a Jesús y, al condenarlo, cumplieron las profecías que se leen cada sábado;
28 aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, pidieron que lo mandara ejecutar.
29 Cuando realizaron todo lo que estaba escrito de él, lo descolgaron del madero y lo pusieron en un sepulcro.
30 Pero Dios lo resucitó de la muerte;
31 durante muchos días se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
32 Y nosotros os damos la buena noticia, que la promesa hecha a los padres,
33 Dios nos la ha cumplido a nosotros los hijos resucitando a Jesús, como está escrito en el Salmo segundo:

Hijo mío eres tú,
yo te he engendrado hoy (Sal 2,7).

EXPLICACIÓN.

               En la segunda parte (26-37) subraya que los destinatarios de la liberación obrada por Jesús son el pueblo de Israel y los que se le asimilan (26, cf. vv. 16.24). Excusa, en parte, al pueblo y a las autoridades (cf. 3,17) y salva el escollo de la muerte de Jesús (Mesías fracasado) presentándola como cumplimiento de profecías que habían sido mal interpretadas (cf. 3,18) (27); la sentencia que pronunciaron contra él fue una aberración legal (28). Insiste en el cumplimiento de las profecías (29).

               Según esta presentación, la muerte no es un descrédito para Jesús, pues entraba en los planes de Dios, ni tampoco excluye al pueblo judío de las promesas de Dios. La promesa hecha a los padres se ha cumplido plenamente en Jesús, pues al resucitarlo Dios de entre los muertos lo ha constituido Mesías/Hijo, como lo confirma la cita del Sal 2,7; la rec. occ. transcribe también la continuación: "Pídemelo: te daré en herencia las naciones; en posesión, hasta los confines de la tierra" (Sal 2,8) (30-33).

Salmo Responsorial: 2

(Sal 110; Heb 1,2.5)

6. “Yo mismo he ungido a mi rey
en Sión, mi monte santo”.
7. Voy a recitar el decreto del Señor:
Me ha dicho: “Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy”.
8. Pídemelo y de daré las naciones en herencia
en propiedad los confines del mundo.
9. Los triturarás con cetro de hierro,
los desmenuzarás como cacharros de loza.
10. Pues ahora, reyes, sed sensatos,
escarmentad los que regís el mundo:
11. servid al Señor con temor,
12. temblando rendidle homenaje *,

EXPLICACIÓN.

2.6 Con énfasis la primera persona.

2.8 El soberano ofrece cumplir una petición del nuevo rey: 1 Re 3,1-15; Sal 21,5; Is 7,11.

2.9 Alternativa: “los apacentarás”, cfr, Miq 5,1-5.

2.11 Texto dudoso y discutido. Según una corrección aceptada, “besadle los pies”, en gesto de homenaje. Someterse en sensatez.

Transposición cristiana. Toda la tradición ha leído este como mesiánico. Lo citan Hch 4,25s; 13,33; Heb 2,7; 5,5; Ap 12,5; 19,15; véase también 1 Cor 15,24-28.

Evangelio: Juan 14, 6-14

6. Respondió Jesús:
- Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie se acerca al Padre sino por mí.
7. Si llegáis a conocerme del todo, conoceréis también a mi Padre; aunque ya ahora lo conocéis y lo estáis viendo presente.
8. Felipe le dijo:
- Señor, haz que veamos al Padre, y nos basta.
9. Jesús le contestó:
-Tanto tiempo como llevo con vosotros y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve a mí está viendo al Padre; ¿cómo dices tú: “Haz que veamos al Padre”?
10. ¿No crees que yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo? Las exigencias que yo os propongo no las propongo como cosa mía: es el Padre, quien, viviendo en mí, realiza sus obras.
11. Creedme: yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo; y si no, creedlo por las obras mismas.
12. Sí, os lo aseguro: Quien me presta adhesión, hará obras como las mías y aun mayores; porque yo me voy con el Padre,
13. y cualquier cosa que pidáis en unión conmigo, la haré; así la gloria del Padre se manifestará en el Hijo.
14. Lo que pidáis unidos a mí, yo lo haré.

EXPLICACIÓN.

                   El camino (6) supone una meta; la verdad, un contenido, que es la vida (1,4). Jesús es la vida porque es el único que la posee en plenitud y puede comunicarla (5,26). Por ser la vida plena es la verdad total, es decir, puede conocerse y formularse como la plena realidad del hombre y de Dios. Es el único camino, porque sólo su vida y su muerte muestran al hombre el itinerario que lo lleva a realizarse. Para el discípulo, Jesús es la vida, porque de él la recibe; esta nueva vida experimentada y consciente es la verdad; el camino, la asimilación progresiva a Jesús, da un carácter dinámico de crecimiento a su vida y verdad. El Padre no está materialmente lejano, el acercamiento a él es el de la semejanza.

                    El Padre está presente en Jesús (7). La petición de Felipe (8) denota su falta de comprensión. Había visto en Jesús al Mesías que podía deducirse de la Ley y los Profetas (1,43-45); no ha comprendido que Jesús no es la realización de la Ley, sino del amor y la lealtad de Dios (1,14.17). En el episodio de los panes (6,5-7) no comprendía la alternativa de Jesús. Sigue en las categorías de la antigua alianza. Ve en Jesús al enviado de Dios (cf. 12,13), pero no la presencia de Dios en el mundo.

                    Jesús le contesta con una queja (9). La convivencia con él, ya prolongada, no ha ampliado su horizonte. La presencia del Padre en Jesús es dinámica (10); a través de él ejerce su actividad. Las exigencias de Jesús reflejan las múltiples facetas del amor, lo concretan y lo acrecientan; por eso comunican Espíritu y vida (3,34; 6,63) y hacen presente a Dios mismo, que es Espíritu (4,24); formulan la acción del Padre en Jesús y, por su medio, con los hombres. Total sintonía de Jesús con el Padre (11). El último criterio, las obras.

                    La obra de Jesús ha sido sólo un comienzo, el futuro reserva una labor más extensa (12). Las señales hechas por Jesús no son, pues, irrepetibles por lo extraordinarias; son obras que liberan al hombre; ofreciéndole vida. Con este dicho da ánimos a los suyos para el futuro trabajo; la liberación ha de ir adelante. Jesús cambia el rumbo de la historia; toca a los suyos continuar en la dirección marcada por él. Los discípulos no están solos en su trabajo ni en su camino, Jesús seguirá actuando con ellos. A través de Jesús, el amor del Padre (su gloria) seguirá manifestándose en la ayuda a los discípulos para su misión (13). La oración de la comunidad expresa su vinculación a Jesús (14); se hace desde la realidad de la unión con él y a través de él, pidiendo ayuda para realizar su obra.

SÍNTESIS.

La comunidad de Jesús tiene que recorrer un camino, metáfora que expresa el dinamismo de la vida, que es crecimiento. El hombre se realiza por el camino de la solidaridad y la entrega. Jesús acompaña siempre a los suyos en ese camino. El Padre estará con ellos, pero su presencia no será estática, como un templo, sino también itinerante y activa.

Jueves 3 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: I Corintios 15,1-8
15 1Os recuerdo ahora, hermanos, el evangelio que os prediqué, 2ese que aceptasteis, ese en que os mantenéis, ese que os está salvando..., si lo conserváis en la forma como yo os lo anuncié; de no ser así, fue inútil que creyerais.
3Lo que os transmití fue, ante todo, lo que yo había recibido: que el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras, 4que fue sepultado y que resuctió al tercer día, como lo anunciaban las Escrituras; 5que se apareció a Pedro y más tarde a los Doce. 6Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez: la mayor parte viven todavía, aunque algunos han muerto. 7Después se le apareció a Santiago, luego a los apóstoles todos. 8Por último se me apareció también a mí, como al nacido a destiempo.
EXPLICACIÓN.
Se trata probablemente de otra cuestión propuesta a Pablo en la carta de los corintios (cf. 7,1). La resurrección significa la vida después de la muerte; esa promesa de vida para siempre, realizada ya en Jesús, es la base de la fe cristiana. La esperanza se convierte en certeza ante la experiencia cristiana de Jesús vivo y activo en la comunidad (1-2).

Pablo expone los testimonios transmitidos de la resurrección de Jesús; tal fue su mensaje y en ese mensaje se fundó la adhesión de los corintios al Señor. El texto de Pablo puede reflejar profesiones de fe en uso en las iglesias. Murió por nuestros pecados... Escrituras (3), cf. Is 53,8s. Resucitó... Escrituras (4); solía aducirse Sal 16,10 (cf. Hch 13,35). A Pedro (5) ("Cefas"), cf. Lc 24,34; a los Doce, en realidad, a "los Once", Mt 28,16s.

La aparición del Señor a Pablo es colocada al mismo nivel que las anteriores (8).
Salmo Responsorial: 19 (18)

2 Los cielos proclaman la gloria de Dios,
pregona el firmamento la actividad de sus manos.
3 Un día le pasa el mensaje a otro día,
una noche le informa a otra noche.
4 Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que se oiga su voz,
5 a toda la tierra alcanza su discurso,
a los confines del orbe su lenguaje.

EXPLICACIÓN.

19,2-5a Primera sección. Ex abrupto introduce el poeta a sus colosales personajes, ocupados en hablar. Cielos y firmamento representan espacios personificados. La tierra es el lugar donde el público escucha. Días y noches son tiempos personificados, repartidos en dos filas, sin contigüedad: día y noche no se hablan.

¿Cómo hablan esos personajes? Se acumulan términos del campo semántico del lenguaje. Es un lenguaje peculiar: no tiene palabras o lexemas, dbrym; no tiene sentencias o sintagmas, ´mr; ni siquiera tiene fonemas qwl. Sin embargo se propaga a todas partes y es inteligible: lenguaje universal anterior y superior a la confusión babélica. Su tema es la gloria (cfr. Is 6,3) y la acción o actividad.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Rom 10,18 aplica el v.4 a la predicación del evangelio. El cristiano contempla la creación restaurada en Cristo. Los antiguos explotaron el símbolo del sol como esposo; su salida del tálamo de María en el nacimiento, su carrera "desde el Padre hasta el Padre"; su calor es el Espíritu. La reflexión sobre ley y gracia anticipa la enseñanza de Pablo.
Evangelio: Juan 14,6-14
6. Respondió Jesús:
- Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie se acerca al Padre sino por mí.
7. Si llegáis a conocerme del todo, conoceréis también a mi Padre; aunque ya ahora lo conocéis y lo estáis viendo presente.
8. Felipe le dijo:
- Señor, haz que veamos al Padre, y nos basta.
9. Jesús le contestó:
-Tanto tiempo como llevo con vosotros y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve a mí está viendo al Padre; ¿cómo dices tú: “Haz que veamos al Padre”?
10. ¿No crees que yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo? Las exigencias que yo os propongo no las propongo como cosa mía: es el Padre, quien, viviendo en mí, realiza sus obras.
11. Creedme: yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo; y si no, creedlo por las obras mismas.
12. Sí, os lo aseguro: Quien me presta adhesión, hará obras como las mías y aun mayores; porque yo me voy con el Padre,
13. y cualquier cosa que pidáis en unión conmigo, la haré; así la gloria del Padre se manifestará en el Hijo.
14. Lo que pidáis unidos a mí, yo lo haré.

EXPLICACIÓN.
                El camino (6) supone una meta; la verdad, un contenido, que es la vida (1,4). Jesús es la vida porque es el único que la posee en plenitud y puede comunicarla (5,26). Por ser la vida plena es la verdad total, es decir, puede conocerse y formularse como la plena realidad del hombre y de Dios. Es el único camino, porque sólo su vida y su muerte muestran al hombre el itinerario que lo lleva a realizarse. Para el discípulo, Jesús es la vida, porque de él la recibe; esta nueva vida experimentada y consciente es la verdad; el camino, la asimilación progresiva a Jesús, da un carácter dinámico de crecimiento a su vida y verdad. El Padre no está materialmente lejano, el acercamiento a él es el de la semejanza.

                El Padre está presente en Jesús (7). La petición de Felipe (8) denota su falta de comprensión. Había visto en Jesús al Mesías que podía deducirse de la Ley y los Profetas (1,43-45); no ha comprendido que Jesús no es la realización de la Ley, sino del amor y la lealtad de Dios (1,14.17). En el episodio de los panes (6,5-7) no comprendía la alternativa de Jesús. Sigue en las categorías de la antigua alianza. Ve en Jesús al enviado de Dios (cf. 12,13), pero no la presencia de Dios en el mundo.

               Jesús le contesta con una queja (9). La convivencia con él, ya prolongada, no ha ampliado su horizonte. La presencia del Padre en Jesús es dinámica (10); a través de él ejerce su actividad. Las exigencias de Jesús reflejan las múltiples facetas del amor, lo concretan y lo acrecientan; por eso comunican Espíritu y vida (3,34; 6,63) y hacen presente a Dios mismo, que es Espíritu (4,24); formulan la acción del Padre en Jesús y, por su medio, con los hombres. Total sintonía de Jesús con el Padre (11). El último criterio, las obras.

                La obra de Jesús ha sido sólo un comienzo, el futuro reserva una labor más extensa (12). Las señales hechas por Jesús no son, pues, irrepetibles por lo extraordinarias; son obras que liberan al hombre; ofreciéndole vida. Con este dicho da ánimos a los suyos para el futuro trabajo; la liberación ha de ir adelante. Jesús cambia el rumbo de la historia; toca a los suyos continuar en la dirección marcada por él. Los discípulos no están solos en su trabajo ni en su camino, Jesús seguirá actuando con ellos. A través de Jesús, el amor del Padre (su gloria) seguirá manifestándose en la ayuda a los discípulos para su misión (13). La oración de la comunidad expresa su vinculación a Jesús (14); se hace desde la realidad de la unión con él y a través de él, pidiendo ayuda para realizar su obra.

SÍNTESIS.

               La comunidad de Jesús tiene que recorrer un camino, metáfora que expresa el dinamismo de la vida, que es crecimiento. El hombre se realiza por el camino de la solidaridad y la entrega. Jesús acompaña siempre a los suyos en ese camino. El Padre estará con ellos, pero su presencia no será estática, como un templo, sino también itinerante y activa.

Miércoles 2 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: Hechos 12,24-13,5

24 El mensaje de Dios iba cundiendo y se propagaba.
25 Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, regresaron de Jerusalén llevándose con ellos a Juan, el llamado Marcos.
13 1 Había en Antioquía, según el uso de la comunidad local, profetas y maestros, a saber, Bernabé, Simeón apodado el Negro y Lucio el Cireneo, así como Manaén, que se había criado con el tetrarca Herodes, y Saulo.
2 Estaban ellos dando culto al Señor y ayunando, cuando les urgió el Espíritu Santo:
- Apartadme a Bernabé y Saulo para la obra a que los tengo llamados.
3 Entonces, después de ayunar y de orar imponiéndoles las manos, los despidieron.
4 Así pues, enviados por el Espíritu Santo, bajaron ellos a Seleucia y de allí zarparon para Chipre.
5 Llegados a Salamina, se pusieron a anunciar el mensaje de Dios en las sinagogas judías, aunque tenían a Juan como garante del mensaje.
EXPLICACIÓN.
24s. En paralelo con la presentación de los dos grandes protagonistas del Ev., Lc pone un colofón al término de la presentación de las dos grandes comunidades protagonistas de Hechos: crecimiento de la comunidad judeocreyente (6,7; cf. Lc 1,80), crecimiento de la comunidad cristiana (12,24; cf. Lc 2,40). El mensaje de Dios "crece y se multiplica" (lit.), sin fronteras (24: comp 6,7).

La mención de Bernabé y Saulo (25) enlaza con 11,30; una vez cumplido el encargo de entregar la colecta a los responsables de la iglesia judeocreyente, "regresan de Jerusalén" (en sentido sacral, marcando distanciamiento; la lectura "a Jerusalén" de una parte de los testigos del texto ordinario no hace sentido). Juan "Marcos" ha cumplido ya su función de mostrar a Pedro dónde se encontraba la verdadera comunidad; a partir de ahora deberá desempeñar una nueva función, la de garante del mensaje en la misión; su presencia/ausencia servirá para que el lector discierna por sí mismo si la misión discurre o no por los derroteros señalados por el Espíritu.
Segunda parte de Hechos (13,1-28,31): En correspondencia con el Ev. (Lc 3-24), Lc consagra la segunda parte de Hch, a narrar las vicisitudes de la misión hasta alcanzar el objetivo fijado por Jesús (1,8).

La misión se desarrolla en cuatro fases. La primera comprende los territorios de Chipre, Psidia, Licaonia y Panfilia (13,1-14,28). Sigue la convocatoria de la asamblea de Jerusalén para dilucidar el estatuto de los cristianos de origen pagano (15,1-41). La segunda fase abarca las provincias de Macedonia y Grecia (16,1-18.23). La tercera se concentra en la provincia de Asia (18,24-19,20). Entre la tercera y la cuarta se produce una dilación de la misión, motivada por la decisión de Pablo de subir a Jerusalén (19,21-21,26) y por su procesamiento en Jerusalén y Cesarea (21,27-26,32). La cuarta fase empieza en el momento en que Pablo se embarca para Roma y queda abierta al futuro (27,1-28,31).

Tradicionalmente se ha reducido el contenido de esta segunda parte a los viajes misioneros de Pablo; modernamente se insiste, además, en el paralelismo entre los procesos de Pablo y Jesús; se trata, en realidad, de la misión de la iglesia "cristiana" de Antioquía, descrita en paralelo con la de Jesús Mesías/"Cristo", llevada a cabo por Bernabé y Saulo en representación de la comunidad. La misión encontrará gravísimos obstáculos en su camino, pero éstos, a diferencia de los que encontró Jesús, obedecerán en gran parte a problemas de índole personal de los propios misioneros. Esto no obstante, la misión se extenderá por los cuatro puntos cardinales (cuatro fases) del Imperio romano.

Primera fase de la misión: Chipre, Psidia, Liaconia y Panfilia (13,1-14,28): Comprende la investidura de los futuros misioneros (13,1-3), la prueba (13,4-12), el discurso programático de Pablo y su primer fracaso con los judíos (13,13-52), la actividad programática de la comunidad misionera (14,1-7), acompañada de la curación del lisiado (14,8-20a) y del epílogo de la primera fase de la misión (14,20b-28).

1 - 3. La segunda parte de Hch, da comienzo con una comprobación singular: la organización de la comunidad de Antioquía ha cristalizado en un grupo mixto de profetas (Bernabé, Simeón y Lucio) y de maestros (Manaén y Saulo). El número cinco dice relación con la madurez que confiere el Espíritu (cf. 4,4). En los nombres propios y sobrenombres se observa también un mestizaje de pueblos, culturas y posición social: Simeón (nombre arameo)/Negro (sobrenombre latino); Lucio (nombre latino)/Cireneo (vse. lo dicho en 11,20); Manaén, educado con Herodes (1).

El Espíritu Santo interrumpe la celebración litúrgica con ayuno, al estilo judío, iniciada por el grupo en favor de la iglesia judeocreyente de Jerusalén, que estaba en serio peligro de desmembrarse tras el martirio del apóstol Santiago y el éxodo de su portavoz, Pedro. Los urge (sentido fuerte conferido al verbo "decir" por la partícula gr. dê, usada tan sólo en Lc 2,15; Hch 6,3 y 15,36) a la misión separando para ello al primero (Bernabé, profeta, cf. 4,36; 11,24) y al último de la lista (Saulo, maestro, cf. 14,12) (2). El principal responsable de la futura misión ha de ser Bernabé, cabeza de lista y primer designado por el Espíritu (lit. "el Bernabé", con art.): primacia de la profecía sobre la enseñanza. La comunidad ratifica la elección (3).
La investidura de Bernabé y Saulo para la misión entre los paganos tiene una serie de rasgos que recuerdan la investidura de Jesús en el Jordán para su misión como Mesías de Israel (Lc 3).
La iniciativa de la misión, como en el caso de Jesús (Lc 4,1a), la ha tomado el Espíritu (4a). Los autores suelen interpretar la misión unilateralmente como si se tratara de los viajes de Pablo; Lc, en cambio, quiere subrayar su carácter comunitario ("ellos"). La misión en Chipre es programática, como lo fue "el desierto" para Jesús (Lc 4,1b), pero, en contraste con éste, anticipa la ambigüedad de la labor de Pablo (4b).

Llegados a Salamina, en lugar de dirigirse a los paganos, la actividad de la pareja misionera se concentra en los judíos (5a, primera vez que aparece el término despectivo "sinagoga de los judíos", lit.; cf. 12,11). Reaparece la figura de Juan, sin el sobrenombre "Marcos" (cf. 12,12.25), calificado con el término técnico de "asistente" (gr. hupêretês), equivalente a"notario/garante" (5b).

Se aprecia una contradicción entre el hecho de predicar el mensaje a los judíos y el carácter universal del mensaje de Jesús garantizado por Juan Marcos, quien no puede ejercer su función del evangelista (omisión del sobrenombre y contraposición de dos acciones durativas: "se pusieron a anunciar/aunque llevaban").
Salmo Responsorial: 67 (66)
(Nm 6,22-27)

2Dios tenga piedad y nos bendiga,
muéstrenos su rostro radiante,
3para que conozca la tierra tus caminos,
todas las naciones tu salvación.
4iQue te den gracias los pueblos, oh Dios,
que todos los pueblos te den gracias!
5Que lo celebren jubilosas las naciones
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
6iQue te den gracias los pueblos, oh Dios,
que todos los pueblos te den gracias!
EXPLICACIÓN.
67 Bendición en forma imprecatoria. Es como un comentario o variación ampliada de la bendición canónica que se lee en Nm 6,24-26. Lo que allí pronunciaban los sacerdotes aarónidas, aquí se democratiza en un plural colectivo "nos". Lo que allí era estrictamente israelita, aquí se universaliza. Es legítimo sospechar que un copista ha omitido el estribillo al final de la tercera estrofa. 

67,2 Todo parte de la "piedad" de Dios: actitud y acto gratuito que al hombre le es sugerido invocar. El "bendecir" de Dios es bienhacer, porque diciendo hace. La humanidad comienza con una bendición: Gn 1 ,28. Un "rostro" benévolo irradia luz: Prov 16,15; EcI 8,1. 

      67,3 Los "caminos" son el modo de actuar.  

67,4 Estribillo de estilo hímnico.  

      67,5 El gobierno de Dios es justo, como cantan los salmos 96 y 98. 

Trasposición cristiana.
Tratándose de bendición, es obligado citar el comienzo de la carta a los Efesios.

Evangelio: Juan 12,44-50
 El aviso final
( Jn 12, 44-50)

12, 44. Jesús dijo gritando:
- Cuando uno me da su adhesión, no es a mí a quien la da, sino al que me ha enviado.
45. y cuando uno me ve a mí ve al que me ha enviado.
46. Yo he venido al mundo como luz; así, nadie que me da su adhesión permanece en la tiniebla.
47. Si uno escucha mis exigencias y no las cumple, yo no doy sentencia contra él, porque no he venido para dar sentencia contra el mundo, sino para salvar al mundo.
48. Cuando uno me rechaza y no acepta mis exigencias, tiene quien le dé sentencia: el mensaje que he propuesto dará sentencia contra él el último día.
49. Porque yo no he propuesto lo que se me ha ocurrido, sino que el Padre que me envió me dejó mandado él mismo lo que tenía que decir y que proponer,
50. y sé que su mandamiento significa vida definitiva; por eso, lo que yo propongo, lo propongo exactamente como me lo dijo el Padre.

EXPLICACIÓN.
44-50. Después del rechazo por parte de Israel como pueblo, Jesús deja abierta su invitación a los individuos. Resumen del significado y consecuencias de la actividad de Jesús. Tercera vez que habla gritando (cf. 7,28.37), para afirmar el origen divino de su mensaje (44). No hay más Dios que el que se ve en Jesús (45). Exigencias (47), cf. 6,63.68. Afirma una vez más el carácter únicamente liberador/salvador de su misión. Subraya la libertad del hombre (48), que es responsable de su suerte. Jesús enfrenta al hombre (48), que es responsable de su suerte. Jesús enfrenta al hombre con esa realidad para estimularlo a la opción positiva, haciéndole ver las consecuencias de su rechazo. El último día, el de la muerte de Jesús (cf. 7,37), cuando dará la prueba definitiva de su amor al hombre. Ese día, el mensaje propuesto por Jesús juzgará a los hombres; es decir, una vez dada la prueba del amor supremo, no habrá excusa válida para rechazarlo.
Origen divino de su mensaje (49); alusión a Dt 18,18. Los “mandamientos” (50) o encargos del Padre a Jesús (10,17s) son un modo de expresar la misión mesiánica.

SÍNTESIS.

Jesús es la única revelación plena de Dios (cf. 1,18). Toda idea o teoría sobre Dios que no sea compatible con lo que se ve en Jesús es falsa. Dios no es una idea, es el Padre, persona, vida y amor, y se manifiesta en Jesús y en su actividad a favor de los hombres.
La misión de Jesús es ofrecer a los hombres una alternativa a su estado de frustración y fracaso, darles la posibilidad de salir de la opresión. El hombre queda en libertad de aceptar su ofrecimiento, pero el rechazo de la vida lleva en sí la opción por la muerte.

Martes 1 de Mayo del 2012.


Primera Lectura: Hechos 11,19-26
19 Entre tanto, los dispersos con motivo de la persecución provocada por lo de Esteban llegaron en su recorrido hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin exponer el mensaje a nadie más que a los judíos.
20 Pero hubo algunos de llos, naturales de Chipre y de Cirene, quienes, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablarles también a los griegos, dándoles la buena noticia del Señor Jesús.
21 Como la fuerza del Señor los sostenía, gran número creyó, convirtiéndose al Señor.
22 Llegó noticia de esto a oídos de la comunidad de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía.
23 Al llegar allí y ver aquella generosidad de Dios, se alegró mucho y se puso a exhortarlos a todos a seguir unidos al Señor con firme propósito,
24 porque era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe. Una multitud considerable se adhirió al Señor.
25 Entonces salió para Tarso en busca de Saulo,
26 lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Vivieron un año entero con aquella comunidad instruyendo a una multitud considerable, y fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados "cristianos".

EXPLICACIÓN.
19-26. Una vez completada la tripe "conversión" (apertura a la misión universal) de Felipe (grupo helenista), Saulo (fariseísmo) y Pedro (grupo hebreo), Lc cierra la digresión retomando el hilo del discurso: los dispersos han franqueado ya las fronteras de Palestina y han alcanzado toda la diáspora judía (totalidad expresada mediante tres nombres geográficos), sin que hasta ahora ninguno de ellos se haya dirigido a otro auditorio que no fuera el judío (19).

Los helenistas más abiertos, en razón directa de su lejanía geográfica (allende el mar) del centro del judaísmo, al llegar a Antioquía, capital de Siria, se pusieron a anunciar la buena noticia también a los paganos (20). El Señor bendice, es decir, apoya la obra (cf. 4,30; Lc 1,28.66; Hch 7,9; 10,38) de los que secundan su designio, y esto se refleja en la conversión masiva de paganos (21).

La iglesia instalada en "Jerusalén" (sentido sacral) ha sido puntualmente informada de esa nueva apertura (cf. 8,14; 11,1); pero esta vez, al no tratarse de israelitas, no envían una representación de la comunidad, como ocurrió en Samaría (8,14), sino sólo a Bernabé (cf. 4,36s; 9,27), para que complete el informe (22).

Éste, por su parte, dándose cuenta de la trascendencia de lo sucedido en Antioquía, exhorta (haciendo honor a su nombre) a continuar la experiencia, sin circuncidarse ni abrazar la religión judía (23); "la generosidad/la gracia" (23) es el don del Espíritu. Lc puntualiza, como ha hecho con los helenistas, y en particular con Esteban, que Bernabé estaba lleno de Espíritu Santo y de fe/adhesión a Jesús (24, cf. 6,3.5); nuevas adhesiones. No se dice que Bernabé bautice con agua, rito de la cultura judía, que habría significado la integración en la iglesia judeo-creyente (cf. 1,5).

En lugar de regresar a Jerusalén (cf. 8,14), Bernabé sale en busca de Saulo y lo asocia a la tarea comunitaria (25), permaneciendo ambos un año entero en la comunidad de Antioquía enseñando y configurándola; por primera vez los discípulos ya no son confundidos con los judíos, sino que se les reconoce como un grupo distinto de la comunidad judeocreyente, como seguidores de un Mesías/Cristo excomulgado y ajusticiado en nombre de la Ley; el éxodo del Mesías fuera de la institución judía (cf. Lc 9,31) presagiaba ya esta ruptura; los "cristianos" son los que realizan su encargo (cf. 1,8) (26).
Salmo Responsorial: 87 (86)
1La ha cimentado en un monte santo.
2EI Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
3¡Qué glorioso pregón para ti,
Ciudad de Dios!
4Contaré a Egipto y a Babilonia
entre los que me reconocen;
filisteos, tirios y nubios
han nacido allí.
5De Sión se dirá: uno por uno
han nacido allí.
El Altísimo en persona la ha fundado.
6EI Señor escribirá en el registro de los pueblos:
Este ha nacido allí.
7Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti».
EXPLICACIÓN.
87. Catalogamos este salmo entre los cantos de Sión, que es una categoría temática, no formal. Junto a sus compañeros, Sal 46, 48, 84, 122, acentúa su diversidad. Hay que buscarle semejantes fuera del salterio: ls 2,2-5; 66,18.21; Zac 14; y sobre todo, la estupenda pre predicción de ls 19,23-25.
Sistema simbólico. a) La fundación (1) puede ser empresa de reyes o conquistadores: 1 Re 16,34; Eclo 40,19. Aunque Jerusalén fuera una ciudad jebusea conquistada por David, la versión teológica afirma que la ha fundado el Señor: ls 14,32; 54,11. b) ¿Ciudad madre? No es raro presentar a Jerusalén como esposa del Señor y madre del pueblo. Los indicios aquí son leves: el verbo "amar" (2; cfr. Jr 31,3); "nacer, ser engendrado" (4-5) se dice "allí, en ella", no precisamente por ella; un manantial (7) puede ser símbol sexual (Prov 5,16; Cant 4,12.15), pero aquí puede aludir al manantial del templo (Jl 4,18; Ez 47). e) Ciudadanía es el símbolo explícito y dominante. Un escribano registra nombres para un empadronamiento. Y se trata de ciudadanía con plenos derechos, no de mera residencia. La promesa patriarcal que Abrahán recibió se vuelve matriarcal transferida a Jerusalén.
87,1 El salmo comienza ex abrupto, como ninguno. El sufijo masculino responde al fundador. Tanto fundación como cimientos indican lo fundamental y fundacional, el origen que define la condición.
87,2 "Ama" puede llevar como complemento lo que precede y lo que sigue, las "puertas", centro de vida ciudadana: cfr. Jr 17,19-27.
87,3 ¿Qué es mayor gloria para Jerusalén: ser capital de un reino y encarnación de un pueblo o ser madre de naciones numerosas? ¿La ha fundado el Señor para un privilegio exclusivo o para un destino universal?
87,4-5 "Contaré": se refiere el Señor a una llamada nominal. Encabezan la lista dos enemigos tradicionales y emblemáticos. Siguen la belicosa Filistea, la opulenta Tiro, la aventurera Nubia; cada nombre suscita una oleada de recuerdos negativos. En virtud de esta convocatoria, "han nacido allí", como ciudadanos con plenos derechos. Compárese con Is 14,1; 56,3.6; Zac 2,15.
87,6 Es el registro oficial: Is 4,3; Ez 13,9.
87,7 Los "manantiales" funcionan como símbolo. Se celebra una fiesta popular a gloria del nuevo destino de Jerusalén.
Trasposición cristiana.
En sentido propio es ya una atrevida profecía, cuyo cumplimiento es la Iglesia universal: Ef 2,12s.19. Todo bautizado ha nacido en ella, es ciudadano con plenos derechos.
Evangelio: Juan 10,22-30
10, 22. Se celebró por entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno.
23. Jesús paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.
24. Lo rodearon entonces los dirigentes y le dijeron:
-¿Hasta cuándo vas a no dejarnos vivir? Si eres tú el Mesías, dínoslo abiertamente.
25. Les replicó Jesús:
-Os lo he dicho, pero no lo creéis. Las obras que yo realizo en nombre de mi Padre, ésas son las que me acreditan,
26. pero vosotros no creéis porque no sois ovejas mías.
27. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen,
28. yo les doy vida definitiva y no se perderán jamás ni nadie las arrancará de mi mano.
29. Lo que me ha entregado mi Padre es lo que más importa, y nadie puede arrancar nada de la mano del Padre.
30. Yo y el Padre somos uno.
EXPLICACIÓN.
Último enfrentamiento de Jesús con los dirigentes judíos. Como el primero (2,13ss), tiene lugar en el templo, donde Jesús no volverá a entrar. Se desarrolla en torno al tema de la consagración, la del templo (Fiesta de la Dedicación) y la de Jesús, consagrado por el Padre (36); él, como nuevo santuario, sustituye al antiguo (2,19-21).
La irritada pregunta hecha a Jesús, si es el Mesías (24), está en paralelo con la hecha a Juan Bautista (1,19ss). Jesús nunca toma en sus labios el título de Mesías, pues podía hacer creer que pretendía apoderarse del trono de Israel. Se limita a presentar sus credenciales, sus obras a favor del hombre (25). Ovejas (26-28), cf. 2,14s; 5,2; 10,1ss. Para hablar de su mesianismo se requiere una condición previa: reconocer que la actividad liberadora de Jesús es la de Dios mismo, la del Padre; donde se actúa a favor del hombre, allí está Dios. Pero los dirigentes no toleran esas obras, que minan su poder.
Los que son de Jesús (27-28) lo escuchan, es decir, le prestan adhesión de conducta y de vida (me siguen), comprometiéndose con él y como él a entregarse sin reservas a liberar y dar vida al hombre. El don de Jesús a los que lo siguen es el Espíritu y, con él, la vida que supera la muerte; estarán al seguro, pues Jesús es el pastor que defiende a los suyos hasta dar la vida (10,11).
Lo más importante para Jesús (29) es el fruto de su obra, la nueva humanidad, que el Padre le ha entregado (6,37.44.65) y que él constituye completando con el Espíritu la creación del hombre. El Padre está presente y se manifiesta en Jesús (30) y, a través de él, realiza su obra creadora, que lleva a cumplimiento su designio (5,17.30; 6,38-40). La identificación entre Jesús y el Padre excluye toda instancia superior. La oposición a Jesús es oposición a Dios.