28 Acercaos a mí todos los que estáis rendidos y abrumados, que yo os daré respiro.
29 Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy sencillo y humilde: encontraréis vuestro respiro,
30 pues mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
Explicación.
"Cansados y agobiados" por la enseñanza de los sabios y entendidos. Jesús es maestro, pero no domina (28). Yugo, las exigencias que se derivan de su mensaje. Para acercarse a Dios no hay que observar la Ley, basta con acercarse a Jesús.
jueves, diciembre 01, 2011
Martes 6 de diciembre de 2011. Mt 18,12-14.
12 A ver, ¿qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas y que una se le extravía; ¿no deja las noventa y nueve en el monte par air en busca de la extraviada?
13 Y si llega a encontrarla, os aseguro que ésta le da más alegría que las noventa y nueve que no se han estraviado.
14 Así tampoco quiere vuestro Padre del cielo que se pierda uno de esos pequeños.
EXPLICACIÓN.
12 - 14. Solicitud por los pequeños. El extravío de uno hace aumentar su amor por él y la alegría del encuentro. El lugar de la salvación es la comunidad; fuer ade ella, peligro de perderse.
13 Y si llega a encontrarla, os aseguro que ésta le da más alegría que las noventa y nueve que no se han estraviado.
14 Así tampoco quiere vuestro Padre del cielo que se pierda uno de esos pequeños.
EXPLICACIÓN.
12 - 14. Solicitud por los pequeños. El extravío de uno hace aumentar su amor por él y la alegría del encuentro. El lugar de la salvación es la comunidad; fuer ade ella, peligro de perderse.
Lunes 5 de diciembre de 2011. Lc 5,17-26.
17 Uno de aquellos días estaba él enseñando, y estaban sentados fariseos y maestros de la Ley llegados de todas las aldeas de Galilea y de Judea, e incluso de Jerusalén. La fuera del Señor estaba con él para curar.
18 Aparecieron unos hombres llevando en un catre a un individuo que estaba paralizado, y trataban de introducirlo para colocárselo delante.
19 No encontrando por dónde introducirlo, por causa de la multitud, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con el catrecillo hasta el centro, delante de Jesús.
20 Él, viendo la fe que tenían, dijo:
- Hombre, tus pecados quedan perdonados.
21 Los letrados y los fariseos se pusieron a razonar:
- ¿Quién es éste que blasfema así? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios solo?
22 Intuyendo Jesús como razonaban, les repuso:
- ¿Qué razonamiento es ése?
23 ¿Qué es más fácil, decir "tus pecados quedan perdonados" o decir "levántate y echa a andar"?
24 Pues para que veáis que el Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados... - le dijo al paralítico:
- A ti te hablo: ponte en pie, carga con tu catrecillo y vete a tu casa.
25 Se levantó en el acto delante de todos, cargó con el catre donde había yacido y se marchó a su casa alabando a Dios.
24 Todos ellos qudaron atónitos y alababan a Dios, diciendo sobrecogidos:
- Hoy hemos visto cosas increíbles.
EXPLICACIÓN.
De nuevo relación entre enseñanza y curación (cf. 5,15). Jesús, ante los observantes estrictos de la Ley (fariseos) y ante los que la absolutizaban, los maestros de la Ley (expresión de Lc; cf.21: letrados), La fuerza del Señor, el Espíritu (4,14) (17). Interpretación, como en Mc 2,1-13. Diferencias con Mc: no hay "cuatro" portadores; Jesús llama al paralítico hombre (no "hijo"): así indica Lc la universalidad de la salvación. Los fariseos y maestros de la Ley procedían de todos los rincones del territorio judío, incluida Jerusalén (17): desafío de Jesús al exclusivismo judío. El Hombre (24) (primera vez en Lc): el portador del Espíritu, que por ello tiene la plenitud humana. Su acción con el hombre que desea salvación: borrar el pasado (20: pecados) y comunicar libertad y vida (23: Espíritu). Se explicita el contenido de la curación del leproso. Única condición para la salvación, la fe/adhesión a Jesús (20), no la observancia de la Ley judía. Reacción positiva (alabanza a Dios), pero acompañada de temor y sorpresa (cosas increíbles) (25s).
18 Aparecieron unos hombres llevando en un catre a un individuo que estaba paralizado, y trataban de introducirlo para colocárselo delante.
19 No encontrando por dónde introducirlo, por causa de la multitud, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con el catrecillo hasta el centro, delante de Jesús.
20 Él, viendo la fe que tenían, dijo:
- Hombre, tus pecados quedan perdonados.
21 Los letrados y los fariseos se pusieron a razonar:
- ¿Quién es éste que blasfema así? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios solo?
22 Intuyendo Jesús como razonaban, les repuso:
- ¿Qué razonamiento es ése?
23 ¿Qué es más fácil, decir "tus pecados quedan perdonados" o decir "levántate y echa a andar"?
24 Pues para que veáis que el Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados... - le dijo al paralítico:
- A ti te hablo: ponte en pie, carga con tu catrecillo y vete a tu casa.
25 Se levantó en el acto delante de todos, cargó con el catre donde había yacido y se marchó a su casa alabando a Dios.
24 Todos ellos qudaron atónitos y alababan a Dios, diciendo sobrecogidos:
- Hoy hemos visto cosas increíbles.
EXPLICACIÓN.
De nuevo relación entre enseñanza y curación (cf. 5,15). Jesús, ante los observantes estrictos de la Ley (fariseos) y ante los que la absolutizaban, los maestros de la Ley (expresión de Lc; cf.21: letrados), La fuerza del Señor, el Espíritu (4,14) (17). Interpretación, como en Mc 2,1-13. Diferencias con Mc: no hay "cuatro" portadores; Jesús llama al paralítico hombre (no "hijo"): así indica Lc la universalidad de la salvación. Los fariseos y maestros de la Ley procedían de todos los rincones del territorio judío, incluida Jerusalén (17): desafío de Jesús al exclusivismo judío. El Hombre (24) (primera vez en Lc): el portador del Espíritu, que por ello tiene la plenitud humana. Su acción con el hombre que desea salvación: borrar el pasado (20: pecados) y comunicar libertad y vida (23: Espíritu). Se explicita el contenido de la curación del leproso. Única condición para la salvación, la fe/adhesión a Jesús (20), no la observancia de la Ley judía. Reacción positiva (alabanza a Dios), pero acompañada de temor y sorpresa (cosas increíbles) (25s).
Domingo 4 de diciembre de 2011. Mc 1,1-8.
1 Orígenes de la buena noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios.
Juan, el mensajero prometido
(Mt 3,1-3; Lc 3,1-6; Jn 1,19-23)
2Como estaba escrito en el profeta Isaías, «Mira, envío mi mensajero delante De ti; él preparará tu camino» (Ex 23,20; d. Mal 3,1);
3«una voz grita desde el desierto:
-Preparad el camino del Señor,
enderezad sus senderos» (Is 40,3).
4"Se presentó Juan Bautista en el desierto proclamando un bautismo en señal de enmienda, para el perdón de los pecados.
5Fue saliendo hacia él todo el país judío, incluidos todos los vecinos de Jerusalén, y él los bautizaba en el río Jordán, a medida que confesaban sus pecados.
Juan, precursor
(Mt 3,4.11-12; Le 3,15-17; Jn 1,24-27.29-34)
6Juan iba vestido de pelo de camello, con una correa de cuero a la cintura, y comía saltamontes y miel silvestre. 7Y proclamaba:
-Llega detrás de mí el que es más fuerte que yo, y yo no soy quién para agacharme y desatarle la correa de las sandalias. 8Yo os he bautizado en agua, él os bautizará con Espíritu Santo.
Explicación.
1. Título de la obra: Van a narrarse los hechos que dieron origen a la buena noticia, cuyos efectos experimentan los destinatarios. Este origen está en la persona, mensaje y actividad de Jesús, Mesías (título judío, d. 8,29; 14,61), Hijo de Dios (título universal, cf. 3,11; 5,7; 14,61;15,39).
El Evangelio de Marcos se divide en introducción (1,2-13), dos grandes períodos de actividad y el desenlace. Después de la perícopa que enlaza la introducción y el primer período (1,14-15), éste (1,16- 8,26) expone la universalidad de! reinado de Dios y las señales del éxodo mesiánico; desemboca en la perícopa donde se reconoce a Jesús por Mesías (8,27-30), que hace de puente con e! segundo período (8,31- 13,37); en éste, durante e! camino que lleva a Jerusalén, se exponen el destino del Hombre y las condiciones del seguimiento y, ya en Jerusalén, se narra la denuncia del templo/institución. El desenlace (14,1- 15,47) relata la pasión y muerte de Jesús y termina, como epílogo, con e! anuncio de la resurrección (16,1-8). El apéndice (16,9-20) no pertenece a la obra de Marcos.
2-13. Tríptico introductorio: La preparación: a) Juan, cumplimiento de profecías (1,2-5); b) Juan, precursor (1,6-8); e) investidura mesiánica de Jesús y horizonte de su vida pública (1,9-13).
a) (1,2-5): En la misión de Juan se resume la función de todo el AT, preparar el camino del Señor, exhortando a un cambio de vida. Al citar conjuntamente las dos profecías, Me identifica e! camino de Jesús (2) con e! de Dios (3). La actividad de Jesús será la de Dios mismo, y su obra consistirá en realizar un éxodo (v. 2, cf Éx 23,20). El cambio de vida a que exhorta Juan cancela las anteriores injusticias del hombre (bautismo/inmersión, símbolo de muerte al pasado) (4). Así prepara el camino de! Señor. Juan sigue la línea de la predicación profética, cf Is 1,17s. Respuesta masiva al pregón de Juan, prueba y manifestación del descontento general con la situación (5). Juan hace tomar conciencia a todos de ser responsables de ella, debido a las injusticias personales (confesaban sus pecados). Todos han de rectificar su conducta si aspiran
a un cambio en la sociedad. El río Jordán, frontera de la tierra prometida (Nm 13,29; Jos 4,5; 5,1). Oposición entre el desierto y Jerusalén: el pueblo no va a buscar e! perdón en e! templo. Fue saliendo (5), como en e! éxodo de Egipto (Éx 13,4.8; Dt 11.10, etc.); e! país judío, tierra de opresión.
b) (1,6-8): Juan, descrito con los rasgos de Elías (2 Re 1,8), supuesto precursor del Mesías (Mal 3,23), anuncia la sustitución de la alianza (cf. 14,24), pues e! papel de Esposo (cf. 2,19s), propio de Dios en e! AT (Os 2,4ss; ls 54,62; Jr 2; Ez 10), corresponde ahora a Jesús (no soy quién para ... desatarle la correa de la sandalia, cf. Rut 3,5-11). Misión del Mesías, infundir e! Espíritu (cf. Is 44,3-5; Ez 36,26-28), que consagra al hombre en la fidelidad a Dios (Santo/santificador): aspecto individual de! reinado de Dios.
Juan, el mensajero prometido
(Mt 3,1-3; Lc 3,1-6; Jn 1,19-23)
2Como estaba escrito en el profeta Isaías, «Mira, envío mi mensajero delante De ti; él preparará tu camino» (Ex 23,20; d. Mal 3,1);
3«una voz grita desde el desierto:
-Preparad el camino del Señor,
enderezad sus senderos» (Is 40,3).
4"Se presentó Juan Bautista en el desierto proclamando un bautismo en señal de enmienda, para el perdón de los pecados.
5Fue saliendo hacia él todo el país judío, incluidos todos los vecinos de Jerusalén, y él los bautizaba en el río Jordán, a medida que confesaban sus pecados.
Juan, precursor
(Mt 3,4.11-12; Le 3,15-17; Jn 1,24-27.29-34)
6Juan iba vestido de pelo de camello, con una correa de cuero a la cintura, y comía saltamontes y miel silvestre. 7Y proclamaba:
-Llega detrás de mí el que es más fuerte que yo, y yo no soy quién para agacharme y desatarle la correa de las sandalias. 8Yo os he bautizado en agua, él os bautizará con Espíritu Santo.
Explicación.
1. Título de la obra: Van a narrarse los hechos que dieron origen a la buena noticia, cuyos efectos experimentan los destinatarios. Este origen está en la persona, mensaje y actividad de Jesús, Mesías (título judío, d. 8,29; 14,61), Hijo de Dios (título universal, cf. 3,11; 5,7; 14,61;15,39).
El Evangelio de Marcos se divide en introducción (1,2-13), dos grandes períodos de actividad y el desenlace. Después de la perícopa que enlaza la introducción y el primer período (1,14-15), éste (1,16- 8,26) expone la universalidad de! reinado de Dios y las señales del éxodo mesiánico; desemboca en la perícopa donde se reconoce a Jesús por Mesías (8,27-30), que hace de puente con e! segundo período (8,31- 13,37); en éste, durante e! camino que lleva a Jerusalén, se exponen el destino del Hombre y las condiciones del seguimiento y, ya en Jerusalén, se narra la denuncia del templo/institución. El desenlace (14,1- 15,47) relata la pasión y muerte de Jesús y termina, como epílogo, con e! anuncio de la resurrección (16,1-8). El apéndice (16,9-20) no pertenece a la obra de Marcos.
2-13. Tríptico introductorio: La preparación: a) Juan, cumplimiento de profecías (1,2-5); b) Juan, precursor (1,6-8); e) investidura mesiánica de Jesús y horizonte de su vida pública (1,9-13).
a) (1,2-5): En la misión de Juan se resume la función de todo el AT, preparar el camino del Señor, exhortando a un cambio de vida. Al citar conjuntamente las dos profecías, Me identifica e! camino de Jesús (2) con e! de Dios (3). La actividad de Jesús será la de Dios mismo, y su obra consistirá en realizar un éxodo (v. 2, cf Éx 23,20). El cambio de vida a que exhorta Juan cancela las anteriores injusticias del hombre (bautismo/inmersión, símbolo de muerte al pasado) (4). Así prepara el camino de! Señor. Juan sigue la línea de la predicación profética, cf Is 1,17s. Respuesta masiva al pregón de Juan, prueba y manifestación del descontento general con la situación (5). Juan hace tomar conciencia a todos de ser responsables de ella, debido a las injusticias personales (confesaban sus pecados). Todos han de rectificar su conducta si aspiran
a un cambio en la sociedad. El río Jordán, frontera de la tierra prometida (Nm 13,29; Jos 4,5; 5,1). Oposición entre el desierto y Jerusalén: el pueblo no va a buscar e! perdón en e! templo. Fue saliendo (5), como en e! éxodo de Egipto (Éx 13,4.8; Dt 11.10, etc.); e! país judío, tierra de opresión.
b) (1,6-8): Juan, descrito con los rasgos de Elías (2 Re 1,8), supuesto precursor del Mesías (Mal 3,23), anuncia la sustitución de la alianza (cf. 14,24), pues e! papel de Esposo (cf. 2,19s), propio de Dios en e! AT (Os 2,4ss; ls 54,62; Jr 2; Ez 10), corresponde ahora a Jesús (no soy quién para ... desatarle la correa de la sandalia, cf. Rut 3,5-11). Misión del Mesías, infundir e! Espíritu (cf. Is 44,3-5; Ez 36,26-28), que consagra al hombre en la fidelidad a Dios (Santo/santificador): aspecto individual de! reinado de Dios.
Sábado 3 de diciembre de 2011. M7 9,35-10,1, 5-8.
35 Recorría Jesús todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la buena noticia del Reino y curando todo achaque y enfermedad.
36 Viendo a las multitudes, se conmovió, porque andaban maltrechas y derrengadas como ovejas sin pastor.
37 Entonces dijo a sus discípulos:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso,
38 rogad al dueño que mande braceros a su mies.
10 1 Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y curar todo achaque y enfermedad.
5 A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
- No toméis el camino de los paganos ni entréis en ciudad de samaritanos;
6 mejor es que vayáis a las ovejas descarriadas de Israel.
7 Por el camino proclamad que está cerca el reinado de Dios,
8 curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. De balde lo recibisteis, dadlo de balde.
EXPLICACIÓN.
9,35 - 10,4. Nueva sección. Sumario de la actividad de Jesús (cf. 4,23) (35). Como ovejas sin pastor, cf. Nm 27,17; nadie se ocupa del pueblo. Situación desesperada. La petición al Padre (38) hará tomar conciencia de la necesidad. No hay en Mt institución de los DOce; representan al nuevo Israel, a todos los que han aceptado el programa de Jesús (5,3-10). Los capacita para vencer las resistencias al mensaje (10,1, espíritus inmundos). Las enfermedades, en relación con las ideologías contrarias al plan de Dios.
Envío de "los Doce", es decir, del Israel mesiánico, que representa a todos los discípulos. Por el momento, misión limitada a Israel (26,13; 28,19; misión universal). Predicación igual a la de Jesús (4,17). Proclamación escueta de la buena noticia (4,17), acompañada de toda clase de señales (8,16; 9,35; 9,18-26; 8,2-4; 9,32s): liberar a los israelitas de las doctrinas que los tienen postrados y privados de vida. La idea de lucro ha de estar ausente (8): limpios de corazón (5,8)
36 Viendo a las multitudes, se conmovió, porque andaban maltrechas y derrengadas como ovejas sin pastor.
37 Entonces dijo a sus discípulos:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso,
38 rogad al dueño que mande braceros a su mies.
10 1 Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y curar todo achaque y enfermedad.
5 A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
- No toméis el camino de los paganos ni entréis en ciudad de samaritanos;
6 mejor es que vayáis a las ovejas descarriadas de Israel.
7 Por el camino proclamad que está cerca el reinado de Dios,
8 curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. De balde lo recibisteis, dadlo de balde.
EXPLICACIÓN.
9,35 - 10,4. Nueva sección. Sumario de la actividad de Jesús (cf. 4,23) (35). Como ovejas sin pastor, cf. Nm 27,17; nadie se ocupa del pueblo. Situación desesperada. La petición al Padre (38) hará tomar conciencia de la necesidad. No hay en Mt institución de los DOce; representan al nuevo Israel, a todos los que han aceptado el programa de Jesús (5,3-10). Los capacita para vencer las resistencias al mensaje (10,1, espíritus inmundos). Las enfermedades, en relación con las ideologías contrarias al plan de Dios.
Envío de "los Doce", es decir, del Israel mesiánico, que representa a todos los discípulos. Por el momento, misión limitada a Israel (26,13; 28,19; misión universal). Predicación igual a la de Jesús (4,17). Proclamación escueta de la buena noticia (4,17), acompañada de toda clase de señales (8,16; 9,35; 9,18-26; 8,2-4; 9,32s): liberar a los israelitas de las doctrinas que los tienen postrados y privados de vida. La idea de lucro ha de estar ausente (8): limpios de corazón (5,8)
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1,
35-10,
5-8.,
Sábado 3 de diciembre de 2011. M7 9
Viernes 2 de diciembre de 2011. Mt 9,27-31.
27 Cuando se marchó de allí, al pasar lo siguieron dos ciegos pidiéndole a gritos:
- Ten compasión de nosotros, Hijo de David.
28 Al llegar a la casa, se le acercaron los ciegos; Jesús les preguntó:
- ¿Tenéis fe en que puedo hacer eso?
Contestaron:
- Sí, señor.
29 Entonces les tocó los ojos diciendo:
- Según la fe que tenéis, que se os cumpla.
30 Y se les abrieron los ojos. Jesús les avisó muy enserio:
- Mirad que nadie se entere.
31 Pero cuando salieron hablaron de él por toda aquella comarca.
EXPLICACIÓN.
27 - 31. Hijo de David, le atribuyen un mesianismo nacionalista y violento (cf. 22,41-46), por eso están ciegos. Dar vista a los ciegos, figura de la liberación (Is 29,18ss; 35,5.10; 42,6s; 49,6.9s). Curarlos significa sacarlos de la ideología nacionalista encarnada en la interpretación de la Ley enseñada por los letrados.
- Ten compasión de nosotros, Hijo de David.
28 Al llegar a la casa, se le acercaron los ciegos; Jesús les preguntó:
- ¿Tenéis fe en que puedo hacer eso?
Contestaron:
- Sí, señor.
29 Entonces les tocó los ojos diciendo:
- Según la fe que tenéis, que se os cumpla.
30 Y se les abrieron los ojos. Jesús les avisó muy enserio:
- Mirad que nadie se entere.
31 Pero cuando salieron hablaron de él por toda aquella comarca.
EXPLICACIÓN.
27 - 31. Hijo de David, le atribuyen un mesianismo nacionalista y violento (cf. 22,41-46), por eso están ciegos. Dar vista a los ciegos, figura de la liberación (Is 29,18ss; 35,5.10; 42,6s; 49,6.9s). Curarlos significa sacarlos de la ideología nacionalista encarnada en la interpretación de la Ley enseñada por los letrados.
Jueves 1 de diciembre de 2011. Mt 7,21.24-27.
21 No basta decirme: "¡Señor, Señor!", ¡si hemos profetizado en tu nombre y echado demonios en tu nombre y hecho muchos prodigios en tu nombre!"
24 En resumen: Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra se parece al hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
25 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada en la roca.
26 Y todo aquel que escucha estas palabras mías y no las pone por obra se parece al necio que edificó su casa sobre la arena.
27 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, embistieron contra la casa y se hundió. ¡Y que hundimiento tan grande!
EXPLICACIÓN.
Lo extraordinario carece de valor (22-23) si no nace del amor n tiende a construir el reino de Dios. Parábola final (24-27): se contrapone el llevar o no a la práctica la enseñanza escuchada. La casa, el hombre mismo. El éxito de su vida en medio de las dificultades se basa en un proceder acorde con el mensaje de Jesús, cuyo punto culminante han sido las bienaventuranzas.
24 En resumen: Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra se parece al hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
25 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada en la roca.
26 Y todo aquel que escucha estas palabras mías y no las pone por obra se parece al necio que edificó su casa sobre la arena.
27 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, embistieron contra la casa y se hundió. ¡Y que hundimiento tan grande!
EXPLICACIÓN.
Lo extraordinario carece de valor (22-23) si no nace del amor n tiende a construir el reino de Dios. Parábola final (24-27): se contrapone el llevar o no a la práctica la enseñanza escuchada. La casa, el hombre mismo. El éxito de su vida en medio de las dificultades se basa en un proceder acorde con el mensaje de Jesús, cuyo punto culminante han sido las bienaventuranzas.
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